lundi, septembre 19, 2011

Cuándo...

Contexto:

Ya es tarde. Bajo un driver de una impresora en el computador recientemente re formateado. Estoy sola. Hablo con mi amiga en gtalk. Pienso en este 18. Y en antes. Ha sido un tiempo intenso. 

La intensidad partió hace varias semanas. Creo que partió cuando ganó la U. Yo estaba en mi casa, con un amigo que me ayudó a arreglar unas cosas. En ese momento, él y yo estábamos distanciados.

Él es entero chuncho. Ganó la U y lo supimos por los bocinazos que se oían desde mi balcón. Era histórico, me contó el amigo que me acompañaba entonces. Y me dio tanta pena que él estuviera lejos...Que hice estos pequeños dos videos pensando en dárselos, quizá, alguna vez...

Poco tiempo después, hubo una ceremonia de los 100 años, o algo así, del teatro Experimental de la Universidad de Chile. María Maluenda fue invitada, y su hija, mi amiga, fue en su representación y yo la acompañé.

Fue muy lindo todo, saqué fotos y videos (que alguna vez subiré, creo). Luego, cuando llegué a mi casa... La ceremonia me hizo pensar tantas cosas....Y le escribí un mensaje diciéndole que lo echaba de menos, cerca de las 9 pm.

No supe nada de él. Me acuerdo que conversé casi un Merlot entero por Skype con un amigo hasta como las 2m. A esa hora, bastante triste, me fui a acostar... Y entonces llamó él, me quería ver....

Y ese día, todo, de alguna manera, retomó su cauce.... por un tiempo. Un día de esos, pasó algo mágico, un 7 del 7...... Tras lo cual dormí mil horas seguidas como hacía muuuuucho tiempo. Además, me dio con escuchar y cantar "Derroche" de la Ana Belén...



Estaba tan feliz que escribí un relato... Un relato especial.... Lo edité por una semana, y cuando estaba casi en su versión final, en un arrebato (que no debió ser), se lo mostré. Ese fue, creo, el principio del fin. Empezó a haber un huracán de sinceridad... y como todo huracán, si bien limpia, también destruye. Y comencé un silencio (que nunca terminó).

Cosas que pasan durante al silencio

En eso estaba,  ensilenciada, cuando un amigo me llamó y me pidió que fuera su ayudante en la UDP. Ese mismo día fui a una inauguración de pinturas. Y, al salir, fue el cacerolazo, el primero.

Bajé en auto desde el Golf hacia mi casa, en Portugal con Lira, pero desde Vicuña Mackenna hacia abajo era un Santiago completamente diferente al que yo conozco. Barricadas y desmanes por doquier. Yo sola. Me asusté. Lo eché de menos.

LLegué a mi edificio, y en el hall de entrada había una señora, con un bastón y un carrito de feria lleno de cosas. Me dijo si le podía dar un café... Le dije que subiera. Me contó que caminaba por ahí cuando vio toda la trifulca y el conserje la dejó entrar. Le di café. Finalmente me pidió pasar la noche en mi depa... Le dije que sí, por supuesto (¿qué más podía hacer?..).

Mi roomate estaba con su amiga, y los 4 nos sentamos a tomar vino y conversar de la situación. Él me contaban que hacía una hora (como a las 9) estaban al menos 100 personas abajo del edificio, que en nuestra torre, y en las del frente y en todas partes, estaba lleno de gente tocando cacerolas, como lo que yo vi en la calle al bajar en auto. Y me acordé de él, de que me hubiera gustado tanto tanto que fuera parte de la mesa conversada de esa noche.

Al día siguiente, mi amigo de la UDP me cuenta que un genio, amigo en común, se había suicidado. Me dolió TODO. Yo lo conocía, me caía muy bien, vivía cerca de la CEPAL o sea, cerca de mi pega por casi 2 años, y yo lo recordaba a menudo, pero nunca lo llamé, ni visité ni le hice saber que lo estimaba y que las puertas estaban abiertas para cuando él quisiera entrar... Me llegó. Y me dieron ganas de no estar distante con gente que aprecio, y me acerqué. También, un poco, a él.

 Durante esos días hubo varios caceroleos desde mi ventana (los grabé, pero perdí el audio). Y también caminé varias veces por el centro, y la tónica, como hasta hoy, eran las marchas:




La ciudad, los amigos y las emociones

Poco tiempo después fui a La Serena, un finde rápido, en auto, con un amigo. Paramos a comer empandas de queso en Huentaelauquén, conversamos mucho, y conversé mucho también, luego, con mi amiga anfitriona. Allá caminé por la orilla marina, hice ejercicios con vista al mar y hasta bailé hasta las 4 am. (En la OVO, música de los 80, DJ Chico Pérez, TOP). Y ahí en la playa, le cuento a ella, que sería su cumpleaños esa semana yno sabía si llamarlo o no. 

Vino el paro nacional, y mi vecina y yo deambulábamos por la ciudad, pensando en cosas absolutamente propias ¡Éramos unas completas descontextualizadas!. Para estar un poco en sintonía, sacamos fotos. 

Ese día me llamaron  para pedirme que hiciera una entrevista a un botánico para una revista especializadas en forestal. Dije que sí, claro.Decidí que habría  mensaje para su cumple y un CD de fotos, era al día siguiente.

La entrevista fue en francés, a un botánico muy interesante. Ese mismo día murió María Maluenda, la actriz y diputada, que era la mamá de una muy amiga mía, y por ende estuve ahí. Del cementerio me fui al seminario en la FAO (ponencia del botánico) y esa tarde, antes y luego de ese evento, me encontré, respectivamente, con dos amigos de hacía tiempo.

El viernes de esa semana fui a un evento a Corfo, era sobre emprendimiento en tecnología, en la biblioteca. No conocía, me gustó. Y me encontré con Daniel, un compañero de arquitectura de hacía años. No lo reconocí, él sí a mí. Ahora es el dueño de un proyecto-empresa maravilloso que se llama mi ciudad de papel (miciudaddepapel.cl) y se ganaron un corfo de innovación y todo.

El fin de esa semana remató con el accidente del avión, donde murió Felipe Camiroaga. Me impactó, me hizo reflexionar sobre la fragilidad de la vida, la necesidad de estar tranquila y en buena onda con la gente... Me dio mucha pena también. Y el domingo de esos días fui a TVN con otra amiga (compañera de la CEPAL), su pareja y su perro.

Me emocionó tanto afecto, me cargó tanto vendedor... Los mercaderes del templo ¿Cómo no les da vergüenza?...

CEPAL, entrevistas, paseos, Valparaíso

La semana siguiente fui alumna en un curso, durante 5 días completos, de Gobierno Electrónico, en la CEPAL, que dirigió la Ale, a quién quiero tanto.

Esa misma semana, tuve un encuentro completamente desafortunado en un espacio impensado y en el peor momento imaginable. Luego, hablé con una de mis grandes amigas de la vida, quien tuvo un encuentro similar...Nos reímos de las coincidencias. Por la entrevista y otras cosas tuve harta trasnoche trabajando y además una pesadilla, nunca tengo, y tuve. Y hasta me desperté, mal.…

El curso de egov también incluyó vida social con los compañeros, muchos extranjeros, y al final, inspirada por la onda turística, deambulé un domingo veraniego por Bellavista. Comí sopa de cebolla en la Bohême, que me encanta, y saqué fotos por la Chascona, la plaza Camilo Mori y cercanías. Además, a mi retorno, en esa plazoleta había un show de fiestas patrias y grabé un poco.

La entrevista al botánico le gustó al editor y me encargó un reportaje, para ello debí, el martes, partir a un seminario en el Congreso, en Valparaíso, sobre la nueva legislación Forestal. Ahí escuché varias ponencias, la que más me impactó fue la e Cristián Frêne, de Ing. Forestales por el Bosque Nativo.

Él dijo, entre otras cosas, que el sector forestal es el segundo de importancia, luego de la Minería, y que está en mano de tres grupos económicos, 2 de ellos son familias, los Matte y los Angelini. Estamos hablando de un gran territorio... quedé helada. También hablaron de las condiciones laborales.... Me impactó. Pronto escribiré sobre todo eso, en el reportaje.

Aproveché y me quedé en casa de amigos queridos, de mi época de proyecto de arquitecta, en el puerto... a quienes no veía hace tiempo, (su casa, en el cerro Alegre, remodelada, es entera design). Y luego salí a sacar fotos en una mañana de lluvia... En ese trayecto y desde mi llegada, él se me apareció en el puerto, vestido de señales, por todas partes.


18


Al día siguiente, jueves chico, luego de cerca de 2 meses de un casi riguroso silencio, hablamos por msn. Me dolió la conversación. Y no dormí… 

De desvelada chatée con amigo, agendamos cerro para el sábado. Viernes. Merlot, amiga, risas, cigarros y lágrimas.

Traté de ir al cerro el sábado, pero no pude, sólo quería mi cama , y entonces mi amiga me convenció de ir a la Yein Fonda. A media mañana caminamos a comprar las entradas, al Paseo Ahumada.

Caminar por el centro medio vacío un sábado a medio día, en una mañana primaveral, fue muy grato. Y entonces conocimos a Dinah (Dayna se dice).

¿Houla, sabes dounde hay una tienda de anillos?  Nos dijo en mal español. ¿De dónde eres?... USA, dijo, y el diálogo siguió en inglés. Es que hoy es feriado… ¿Qué tipo de anillos quieres? … Y resultó que daba lo mismo, ella necesitaba el tamaño... Su novio en USA le pidió matri, y necesitaba el número para el anillo de rigor. ¡Ay qué romántico lo encontramos!

Y la acompañamos por Ripley, Almacenes París y una que otra joyería abierta que vimos. En el camino ella contó que la gran ocasión (media armada ya, dado lo del anillo) sería en Hong Kong, en octubre… No viven juntos. Pololean hace sólo un mes (yo abrí los ojos grandes), y entonces contó que se conocen hace muchos años, por sus familias. Todo era muy de cuento… Averiguamos el tamaño, ella estaba muy agradecida.

Caminamos hasta la Feria del Sta Lucía y murió de la risa con el Indio pícaro. Le recomendamos cosas de cobre y lápiz lázuli. Luego nos dimos datos, nos sacamos una foto y quedamos de vernos el otro finde. Nos despedimos con el corazón calientito.

Volví a mi casa.Chat con una compañera de curso que no veía desde  4 medio, desde mi cama, claro (ella se separó tras 14 años, y ahora vive sola, en el barrio Brasil, con 6 gatos...).

Cerca de las 9 pm, a la Yein, Quinta Normal, en metro. Mi amiga-vecina y yo caminamos hacia al parque, y ahí, dos señoras con un niño, por alguna razón del destino, nos regalaron sus dos entradas, así que luego pudimos vender las nuestras ¡Súper!.

 El show era con Illapu, Los Tres y, lo mejor  para mí, Buddy Richard. Además, entre medio, mucha música, muy buenaaaa. O sea, ¡Qué manera de cantar y bailar!. Fotos, videos. Choripán y chicha a $1500. Perfecto.  Me acordé enonces que él me debía un libro, y quiero que me lo devuelva antes que se vaya de la ciudad… Taxi y home… Tampoco dormí.

Domingo y asado a Peñaflor. Amiga querida que no veía hace un tiempo, sólo teléfono. Está de novia, conocí, por fin, al galán en carne y hueos y me gustó para ella. Casa grata y me mostró la que se compró. Se me puso feliz el alma. Carne, ensaldas y tinto. Todo delicioso..

Caminata por los alrededores, lleno de árboles y cerros, mucho silencio. Cansancio a la vela. Ducha a las 8 de la noche y pijama a las 9:30. 10 pm leía, 10:30 apagué la luz. Desperté cerca de las 6 am, dormí, pero seguía cansada.

Vuelta home a mediodía del lunes. A sacar un par de cosas y asado donde mi súper amiga. Hasta las 6. A esa hora, en La Reina, el sol caía delicioso adentro del auto, todo parecía calmo y enciendo la radio, y Arjona canta “Cuándo”…

No es de mi favoritas (sí, me gusta Arjona… qué le vamos a hacer), y, cuando cantó “cuándo fue la última vez que te quisieron tanto”, “Cuándo te ganó el orgullo y elegiste el llanto”, la pena me explotó en la cara.

¿Cuándo?… Esa es la pregunta del millón…  ¿Cuándo todo mejorará?...

Igual, en el intertanto, un galán se me apareció... Me dice puras cosas lindas... y eso ayuda bastante. Sobre todo ahora que llegó la primavera.

Además, recientemente, se publicó la entrevista al botánico francés, en la revista. Un tipo espectacular que estudia el dosel de los árboles a bordo de un Dirigible, si quieres saber más, aquí está la entrevista.

Es justo media noche. Bajé el driver pero me pidió un archivo entero raro p1005clp.dll que no pude encontrar ni supe qué hacer. Y mientras hacía todo esto, escuchaba diversas canciones, incluyendo "Se me rompe el corazón", cantada por Felipe Camiroaga. , tema que me cae como anillo al dedo... y aproveché de escribir este relato. Ahora, trataré de dormir.(La canción "Cuando", que detonó este post, es esta ).

vendredi, août 19, 2011

Violeta, ayayay


Fui a ver esta película. Lo que han dicho, que es bella, que la actriz lo hace increíble, y todo lo demás lo comparto. Amerita por supuesto comentarios de filmografía, y los sé hacer, quizá hasta debería hacer uno, quizá hasta lo haga, pero después. Por ahora, en estas líneas quiero dar cuenta de mi sensación, no de mi opinión profesional…

Hacía tiempo que no escribía de lo que me pasó con una peli, y ahora me dieron ganas… (Por si, si no la has visto, y la quieres ver, mejor no leas esto).

Salí triste del cine. Todo me dio pena. Me dio pena que Violeta se matara. Me dio pena que se pegara un tiro porque se le acabó la voz, porque Run Run se fue pa´el norte…

Pero más, mucho más, me dio pena la terrible sensación-certeza de que, quizá, los cantos de pájaro de Violeta, en su guitarra y en su garganta, hubieran permanecido un rato más, hasta tal vez mucho más, si hubiera tenido motivación. Si hubiera sentido apoyo.

Violeta era una grande. Una artista grande, de esas de una vez cada mucho tiempo. Una que le cantó al amor, a la vida, a la justicia, desde palabras simples, imágenes cotidianas y propias de nuestra geografía. Chile pasó a tener un nombre con ella, como con Neruda. Ellos dieron cuenta de este territorio… Pero era bueno ser chileno, sólo cuando se estaba en el extranjero.

Violeta se va de Chile, porque “quedarse era enterrarme viva” dice. Pero, ella, como muchos grandes, llenos de ganas de comunicar lo que saben en casa, vuelven. Y aquí Violeta efectivamente se enterró, pero muerta.

Dicen que le dio la depre por el suizo casado en Bolivia, su Gavilán, y seguro que sí la afectó muchísimo. Pero ¿y si la Carpa de La Reina se hubiera llenado como la Yein Fonda?  Pero eso no pasaba. Ni siquiera cuando vino el grupo Los Jairas (sí, no Los Jaivas. Los Jairas era un grupo boliviano, donde tocaba su Gilbert, y en ese entonces fue un grupo muy exitoso y reconocido).

Violeta era una folclorista, y por ende sólo con pega para fiestas patrias, como ella dijo. Violeta era importante mientras triunfaba en París. Acá, a su regreso, en los lugares elegantes, la miraban como una mera distracción. El anfitrión de la cena de gala, “de gente”, le ofreció comer en la cocina… Pije relamido y sordo…

Aquí, en este ingrato país, sus pinturas, expuestas y admiradas en el Louvre, yacían tiradas como si no tuvieran valor alguno…. Llenas de colores vivos que se quedaron yermos…

Me dio tanta pena y vergüenza ver lo clasista de este país. Antes y ahora. Los clasistas sin clase. Porque la clase no viene del dinero, viene del alma. La clase tiene que ver con saber lo que está bien y lo que está mal, es la que permite maravillarse con lo maravilloso, y valorarlo, venga de quién venga. Europa tiene clase, aquí sólo hay clasistas desclasados.

Violeta, la misma que le dio Gracias a la Vida, la que cantó y fue ovacionada de pie en muchas partes del mundo, a la que en Suiza le hicieron una película por sus telares, aquí se quedó triste y  callada.

Sí, es cierto que se le fue el hombre, es cierto que eso fue duro, muy duro… Pero a ella, antes se le murió un hijo, y pudo seguir… Pudo seguir donde la querían. Como ella misma dijo, la gente la motivaba a hacer todo lo que hacía. Y los reconocimientos e invitaciones eran una demostración de eso, por supuesto. El entorno, entonces, parece que importa…

Aquí, en cambio, se le cansó el cuerpo. Aquí su carpa-universidad del folklore no tuvo cuorum. Y, quizá, como al Quijote, de repente, de tanto picanearle, la realidad se le apareció imponente y hegemónica, llena de invierno con goteras, frío y  vestidos haraposos. Y entonces le dice a su hija que ella es muy pobre, que todo lo que cantó y lo que escribió no sirvió para nada. Se me aprieta todo.

Y escucho eso y casi indignada, convencida,  me digo-pregunto ¿pero cómo que no?… Y justo en ese minuto siento su mirada clavada en mis ojos… Una mirada imaginaria que me desafía a demostrarle que me equivoco, que sé sirvió, qué sí le sirvió además… Y pienso, en la práctica, en su vida... Y me muerdo los labios... Visto así, sin motivación, sin proyecto, sin destino, con harapos... Claro, era cierto. No servía. Agacho la cabeza avergonzada…. y triste. 

¿Por qué tiene que ser así, por qué no hubo un sistema que la acogiera debidamente para que cantara en vida y no que contáramos que no pudo seguir cantando?....

Y recuerdo las palabras de su hermano, el impresionante Nicanor, "a Chile sólo le alcanza para paisaje"... ¿Quién podría cuestionarlo?...

Ella lo sabía. No pensó en las matemáticas, sólo en los remolinos. Y nos dejó una historia para cantarla, para que alguien como Wood, muchos años después, personal de por medio, con mucha gestión, también presupuestaria, la pudiera mostrar. Y gracias, y bravo para él. Pero ella no la pudo seguir contando….

Y Violeta no fue la única. Cuando escribía esto recordé la historia del Gitano, que más de una vez me la contó su hijo (alguien muy especial para mí).

Y todavía eso es cierto. Raúl Ruiz se tuvo que morir en París, y nos llenamos la boca diciendo que es chileno, cuando lo único que Chile le dio fue el RUT.

¿Si se hubiera venido a radicar aquí, habría alguna entidad pública o privada que lo hubiera apoyado para que hiciera sus películas?… La respuesta es un NO radical, porque si eso hubiera podido ser, lo hubieran hecho. Pero no. Y nos perdemos Las Violetas, Los Gitanos y tantos más....

Este país mata los sueños, se los mató a Violeta. La vida aquí sigue siendo tan Violeta. Ay Violeta, tu ayayay todavía sigue tan vigente, tanto.

dimanche, juillet 31, 2011

Donde un beso era como un huracán

Encontré esta canción de Manuel García,

y me gustó tanto, me hizo tanto sentido….

Me quedó rondando el verso del título,

pero el tema se llama “Como dices tú”.

Como dices que era yo
hoy quisiera ser mucho mejor
o idéntico a esa versión
mía y dibujar peces en el sol
mía y dibujar cosas de los dos
Y no estar aquí hablando así
en este lugar tan especial

Donde un beso era como un huracán
devastando todo en esta gris ciudad
donde un beso era como un huracán

Como dices que era yo
dulce encantador y mágico
un poco hablador pero simpático
siempre despeinado bajo el árbol

Y hoy que estoy aquí tan pálido
ni la sombra soy de un pájaro
y el tiempo se rompe como un cascarón
y el amor que nace es más como un dolor.

lundi, juillet 04, 2011

El fatal apego a la esperanza

 

Otra vez me pasó. Él me llama de la nada y dice que vendrá, yo me ilusiono aunque ya conozco la dinámica y sé que en el minuto en cuestión no lo hará. El frío, la hora, o whatever. Pero igual ordeno la casa y cocino, por si acaso… En general no avisa, esta vez lo llamé sobre el deadline dado por él mismo y le pregunté… Y dijo que finalmente no, como era previsible. Igual, sabiendo eso, yo me apegué a la esperanza de que él hiciera lo que dijo que haría, y como siempre, me fue mal.

Pero no me pasa sólo con eso. También espero que alguien esté o vuelva, o esté o vuelva de cierta manera, cuando es evidente que no lo hará. Espero que fulano cumpla sin que yo deba mendigar por ello. Espero que me llamen de ese lugar. Espero sobre todo que él me diga eso que necesito escuchar. Y así, espero lo que sé que no va a ocurrir.

En resumen me apego a la esperanza de que ciertas cosas pasen, en vez de hacerme cargo de la realidad y asumir que no va a ser como yo quiero que sea. Y que en virtud de ese escenario hay que actuar… Ahora, hay situaciones en que eso es más difícil que en otras.

Por ejemplo, dado que no se puede saber hasta cuándo Cerati estará en coma, entonces cabe preguntarse: ¿Hasta cuándo la familia podrá considerar la esperanza de que reviva? ¿Debe mantener al cantante en coma por la improbable excepción de que, tras más de un año, despierte? ¿Son malas personas si evalúan y hasta deciden desconectarlo? ¿Cuál es el precio emocional y monetario para los cercanos que ese apego a la esperanza implica?, etc.

Es una situación compleja, muy. Y quizá en esas situaciones límite se entiende el apego a la esperanza, porque da una luz, que es como lo único que permite seguir.

Pero hay veces en que ese apego se da igual, pero dado que la situación no es tan heavy, no se le da la debida atención. Y como que pasa piola, medio colado. Hasta que de repente aparece cuán grande en verdad es, y clava sus agujas justo en el corazón… Porque eso que esperabas, no pasó… Sino que otra cosa, quizá justo lo que temías, y te pilló así, desprevenido, sin plan B, en pausa. Mal.

Con esto me acordé de “El Coronel no tiene quién le escriba”, novela que leí en el colegio y me cargó. Me aburrí profundamente y no entendía que se escribiera toooodo un libro para decir lo mismo hoja tras hoja:

Hace 20 años que el Coronel espera una carta vital para él, que le daba sentido a todo, y por un lado él considera que dado que ha pasado tanto tiempo, el día D se acerca avasalladoramente (o sea que recibirá su carta). Eso, versus el juicio de todos los demás, incluida su hija, que dice que, obviamente, dado todo ese tiempo, ya no recibió la famosa carta (evidenciando que el silencio ES una respuesta y muy elocuente). Recuerdo que todo me parecía TAN obvio y no podía comprender cuál era la gracia de esa obra de García Márquez.

Y entonces, como en el libro, en mi vida pasó el tiempo. Y me percato que tal como el Coronel, muchas veces me apego a una esperanza que parece inofensiva, y que como toda esperanza, es tranquilizadora, auspiciosa, linda, etc.  Y por ende no veo, o no quiero ver, las señales, onda silencio, y doy el beneficio de la duda a cosas que no lo contienen (tipo Coronel), en vez de asumir y actuar como indica el sentido común.

O sea me convenzo y me apego a las excepción en vez de a la regla… Como sacarse el Kino. Es cierto que hay mucha gente que se lo saca. Pero ¿cuál es la proporción entre los que juegan y los que ganan? y, aunque se juegue, igual uno sigue con su vida, no pone pausa en virtud de “es que si me lo gano, entonces…”, si eso pasa, lo que consideramos improbable, veremos, mientras tanto se actúa con lo que hay, o sea, sin Kino.

Ahora, por alguna razón, pese a tener eso ultra claro, en cosas importantes de la vida, varias veces juego a que justo me va a tocar a mí el premio mayor, y en vez de seguir con todo, pongo pausa como el Coronel, imaginando una otra realidad, mucho mejor, claro.

La ficción así es perversa. Y quizá es producto de tanto cuento de hadas que una leyó de chica. Y/o de historias como la de Penélope (el mito y la canción de Serrat), de “Ana y Miguel” de Mecano, “de Lady Lady” del grupo Bravo, y tantos otros relatos anclados en la cultura, donde, de alguna manera rara, se valora la espera por algo añorado.

En síntesis, espero que pasen cosas que no van a pasar. Imagino por ejemplo que dado que fulanito hizo X, entonces ya es viable que pase A. Todo en virtud de que “ya ha pasado el tiempo”…Y mientras tanto, no tomo decisiones, o las tomo pero no suficientemente en serio como para acatarlas de verdad, y todo el rato. Resultado, no asumo cosas evidentes porque en verdad tengo tantas tantas tantas ganas de creer que… ¿y si justo ahora me toca a mí?….Y cuando la realidad cae por su propio peso… Uff, o sea, fuerte.

Yo creo que cuando no hay tal nivel de trascendencia, como en los casos de Cerati o del Coronel, el apego a la esperanza debería considerarse seriamente y no minimizarse. Enfrentar que pasará lo que pasará, y decirle a esa lucecita de excepción que uno alberga, que no, un NO así fuerte y claro, un NO tajante y firme, y lo antes posible, para evitar que esa esperanza, así suavecita y calientita como es, se enraíce en el alma.

Afrontar así a esa esperanza es quizá igual de difícil en todos los escenarios, pero cuando no es de vida o muerte, decirle que no se hace menos complejo… Y es importante dejarla ir a tiempo, sino la cosa se hace muy pesada después.

Es como un barco atracado en un puerto… Está bien que espere un rato, pero lo natural es navegar, y debe partir con o sin el pasajero que uno espera, aunque duela, así es la vida. Y mientras antes mejor, porque así se va más liviano y más rápido, y por ende el dejar atrás es más fácil de lograr….

Lástima que uno se dé cuenta de todo esto cuando es tarde… Y el apego a la esperanza ya se instaló, a sus anchas, justo ahí, en esa parte del corazón donde por mucho que uno quiera, la voluntad no llega. Entonces, cuesta más, mucho más, pero igual creo que se le puede desalojar. Un modo, que me tinca efectivo, es trayendo un suplente. Si lo encuentro y me resulta, les cuento.

mercredi, juin 01, 2011

Raro, migajas y dignidad

 

Es raro que a veces, uno sabiendo ciertas cosas, haga lo que tiene ganas igual, conociendo las consecuencias, y luego se queje… Pero como que hay una fuerza interna mega power que te impide hacer otra cosa… Necesitas hacer (o no hacer) eso sí o sí.

Un amigo me contaba, por ejemplo, sobre su pega, y me decía que para él saludar a una persona X era como decir “aquí no pasó nada”. Y no, no podía transar eso… Y piensa que si no lo hace perderá la pega y no quiere… Pero no puede y no saluda…

Y por otro lado siente que quizá aunque transe, igual quizá  perderá el trabajo, y ahí nada habrá valido la pena… Entonces menos transa.

Lo he padecido. Sé de eso… En ambos casos. Haber transado y haber obtenido un buen resultado, y sobre todo no haberlo obtenido a pesar de transar. Y es raro…

Es raro estar en el dilema y es raro después, cuando hiciste lo que no querías, y todo mal igual. Grrrrrrrr.

También es raro que uno esté con alguien que en verdad no quiere estar con uno, o no de la misma manera, y así y todo uno siga… Por esto o lo otro, o por la esperanza de mutar las cosas… Aunque uno sabe que eso no pasará y que lo hay que hacer es “Next”… ahí, uno se queda, inexplicablemente.

Lo he visto N veces, en tantas personas….

Y eso es como las migajas. O sea, el mensaje que se da al otro, al tener esas conductas, es “me quedo con tus migajas”.

Dan ganas de tener un ataque de dignidad y decir, “no, esto no es aceptable” y cortar todo… Pero uno se muerde los dientes, llora para adentro, se dice ciertas cosas, se justifica y se queda…

Porque siente que las migajas es mejor que nada, porque siente que no puede seguir sin eso (la pega, alguien, etc.). Y la verdad es que no es así, aunque uno no lo crea.

Con lo único que no se puede seguir es con la dignidad herida, porque la dignidad humana, el sentirse digno, es el motor para avanzar.

La dignidad, según toda la literatura que he leído (y he leído harta al respecto) judicial y moral, en resumen se define como “aquello íntimo, fundamental, e indescriptible que le da valor a un ser humano”.

A veces, con la vida, uno va mermando su amor propio, y cree que va transando, que es una decisión… Pero no, es una mella en la dignidad, que si no se ve, ni se cura, se profundizará.

Un buen ejemplo de esto es la historia de Fantine (la mamá de Cosette) en “Les Misérables” de Víctor Hugo y otro muy buen ejemplo es la progresión dramática del profesor en "El Ángel Azul”, la afamada peli que protagoniza la Marlene Dietrich (o sus piernas).

En ambos casos, los personajes comienzan su historia, en el relato, como personas normales, que tienen un sentido en la vida… Con el tiempo, y las cosas que les pasan, van transando….cediendo en varias cosas… Y de repente vemos que son estropajos humanos. ¿Qué pasó? Perdieron la dignidad.

Sí, es verdad, a veces se pierde, como en esos casos (aunque sean ficción, pueden referir a la realidad). Y sí, quizá a veces es inevitable, pero no siempre.

Yo he visto gente que no sé cómo tiene la dignidad instalada en el alma como un roble, pero no todos  son así y/o no siempre. Aspirar a eso creo que es una buena ambición, procurarles eso a los niños me parece que es un regalo invaluable.

En fin, creo que cuando las cosas se ponen raras, algo no anda bien y simplemente hay que salir de ahí, con la dignidad incólume, porque sino, sé, certeramente, que el remedio será mucho, muchísimo peor que la enfermedad y/o pan para hoy y hambre para mañana…

Y sí, es difícil cuando uno tiene hambre decir que no al pan de hoy, … que uno quiere leer como “el nuestro de cada día”… Pero, las migajas no satisfacen el hambre y, ya lo demostró Siddharta (del gran Herman Hesse), el ayuno de vez en cuando hace bien.

samedi, avril 30, 2011

Para la "B con la A es Ba" no alcanza

Desde lo cotidiano al recogimiento

Mi tema era mi departamento nuevo. (No, no lo compé, se lo arrendé a mi papá). Está al lado del metro  UC. Es antiguo, como de los 70, grande, tres piezas, una vista que es como de NYC, piso 19, gran terraza, me encanta. Y lo recibí y estaba con filtraciones (GRRRRRRRR) y además lo quise pintar (O sea, estaba amarillo tipo naranjo, toooodo, valor, así que BLANCO fue mi opción). Y me cayó un él del cielo, que me ayuda. 

En ese momento, la llave de paso de la cocina, mala y antigua, que llevábamos de muestra por la calle San Francisco, (dato que nos dieron como "el palacio del Gásfiter" ), y que esta vez sí nos dieran la correcta y que  hubiera un local abierto un jueves santo en la tarde eran mis preocupaciones exactas, cuando le pregunté cómo estuvo su día. Y él, que es sicólogo, y trabaja en esas instituciones de ayuda social, cuando encontramos la llave acertada, a la vuelta, me contó la historia.

Me quedó dando vueltas y vueltas, se la comenté a mi papá pero nada más. Hoy, como hago la tesis, y transcribía entrevistas de Ciper, me metí ahí. Veo el premio del periodista de ese lugar que ganó el reportaje en la Paula, lo linkeo, veo que le ha dado como tarro a Karadima, y entonces, en la página dos de sus reportajes, veo otro tipo de artículos, de los niños abandonados, del SENAME, etc. (estos ). Uno de ellos, en la bajada, decía:

 " Las historias que se entregan a continuación le van a encoger el alma. Usted puede optar por no leerlas. Pero si no lo hace, hará exactamente lo mismo que por años han hecho autoridades y vecinos: transformar a los niños abandonados en seres invisibles".

Uff. Entonces me vino, así como en una ráfaga de realidad, la historia que él me contó. La historia donde para la B con la A, Ba, no alcanza y me dieron unas ganas imparables de dejar la tesis en pausa y venir a escribirla aquí.

La analfabeta de 15 años que es madre

"Hoy entrevisté a una niña de 15 años, que tiene un hijo de dos, y que no sabe leer", me dijo, casi como si me hubiera dicho que comió pollo con arroz cuando caminábamos ya con la llave famosa en mano. Quedé un poco helada. Agregó entonces que tenía tercero básico o algo así. ¿Pero cómo -le digo, ahora sí impactada- si uno aprende a leer en primero, a los seis años?.

Él se ríe de mí, como diciendo "pobrecita, ella que vive en el mundo irreal" y me cuenta algo que yo desconocía totalmente. En Chile hay una ley en que no se puede dejar repitiendo a los niños antes de tercero básico o algo así. 

¿Pero cómo dejan pasar de curso a un niño que no sabe leer?, pregunto, sinceramente estupefacta. Él, mientras atravesamos en medio de bocinazos y el ruido propio del centro de Santiago a las siete de la tarde, me dice:

"O sea, si hay una tía para más de 40 niños, y si  se reprueba a tantos, significa que la tía es mala profe, le hacen una serie de cuestionamientos profesionales, los apoderados la culpan, a ella la echan, se queda sin pega, entonces ni tonta. Aprueba a los cabros, ella es buena profe, los niños pasan de curso, aquí no pasa nada y todos felices". 

Silencio. Seguimos caminando. No lo puedo creer... O sea, sí, lo puedo creer. Mi hermana, que hoy vive en Canadá, que es Veterinaria y Porfesora, y hacía clases en un colegio público en Las Condes, tenía a veces problemas similares. Y yo lo viví  también en otro sentido, en una universidad privada, y cara, cuyo nombre omitiré, donde alguien dijo que qué me creía por poner rojos ahí, que eso no correspondía en ese lugar. Era como lo mismo. Me costó la pega de hecho. 

Y si bien no lo comparto en ninguno de los casos, el nivel de trascendencia de poner un azul o un rojo en un ramo electivo de una universidad, no se relciona en absoluto con considerar que alguien sabe leer cuando no es así. Eso es cerrarle las posibilidades de futuro en la cara. Me conmoví.

Él me contó que esta niñita fue abandonada a las dos años por su madre biológica. Se la llevaron a un hogar. Y luego, en la adolescencia, quedó embarazada. Ahora vive con los padres del papá de su guagua, niñito que es tan inmaduro como ella, y que no la pesca, y así. Todo mal.

Yo sigo sin entender por qué no sabe leer. Le pregunto: ¿Pero si fue a un hogar, no se supone que esos lugares son para rescatar gente, para reinsertarlos?. Él me mira con sus ojos buenos y su sonrisa irónica... No, me dice, no se supone. Hay diferentes entidades y no todas hacen las mismas cosas al mismo tiempo. Las hay de protección, de rescate y de  reinserción.

¿Los hogares? Pregunto. Son de protección, responde. Eso ¿qué significa?, sigo preguntando, él contesta:

Significa que ese hogar se encarga de que el niño coma, duerme y vaya a la escuela. ¿Pero y de si sabe leer? Insisto. No, me dice. Estamos en una luz roja y me mira como diciendo "¿en qué mundo vives?", luego me dice algo como: cuando tienes 60 niñas y tienes que cuidar que no se acuchillen unas a otras, no alcanza  para preocuparse de que la B con la A es BA.

Atravezamos. Pero eso es importante, le digo al llegar al otro lado. Si no, no tiene sentido... ¿No hay políticas Públicas al respecto?. Se ríe mientras caminamos por Portugal (ahora vamos a cambiar unos pantalones de él) y contesta raudo: No hay recursos. Me cuenta que según se sabe, para que la calidad sea tema, debería haber un psicopedadogo por cada cinco niños... Si eso fuera así, me comenta, se podrían evitar estas cosas. Pero no hay para eso.

O sea, le pregunto incrédula aún, ¿sí se ha estudiado y sí se sabe lo que habría que hacer, pero no hay plata para hacerlo? Sí, dice. Y recuerdo cuando leí la Biografía de Sarmiento, Domingo Faustino, cuando trajo profesoras de jardín infantil de Estados Unidos a Argentina, y a la básica, porque la primera infancia y los niños deben ser la prioridad, decía, y eso fue a principios del 1800...

Resultado: educación gratuita y de calidad, básica y superior, en el país de al lado, hasta hoy, tras dictadura igual de heavy que nosotros, y varios premios nobel en ciencias... Es obvio entonces que Sarmiento tuvo razón.  ¿Si es tan evidente, por qué en el 2011, aquí, en "los jaguares" de Latinoamerica, pasan cosas como la que él me cuenta?

Él me dice también, antes de llegar a la tienda de jeans, que la niña tiene un cierto nivel de retardo... que le hizo un test con preguntas del tipo: ¿Qué es un campanario? y la respuesta fue "un lugar de camping"; ¿cómo se llama el hijo recién nacido de una vaca? , vaquita.... Y así.  Le dije , algo esperanzada en el sistema todavía, que eso era sólo falta de vocabulario... no implicaba un problema neuronal necesariamente. 

Me dijo, otra vez con su tono de "¡pero sí es obvio!", que el vocabulario era uno de los indicadores del CI. Me explicó que cuando uno "no toma" esas cosas del entorno, entonces evidencia falta de materia gris. Ahora, en el caso de esta niñita, según la evaluación que él mismo hizo, su medio, es decir, en particular, la falta de estimulación intelectual, conspiró para que eso pasara. 

O sea, evidente, si no sabe leer, no puede relacionarse con una importante variedad de palabras y entonces las posibilidades se pierden, se atrofian, y la gente queda retrasada. De hecho, él me contó, antes, que algo similar le pasó a otra niña, de otro hogar, en otra ciudad.  

No obstante, las hormonas se desarrollan igual, independientemente de las sinapsis que se hayan efectivamente efectuado o no... Y así esa niña termina siendo madre de otro niño y seguramente el círculo se perpetuará. Es la tónica habitual que se da en Chile. El medio entonces, reflexiono yo, determina.

¿Hubiera sido distinto se alguien se hubieran tomado el tiempo para que esa niña aprendiera que la B con la A es Ba? Creo que sí, que sin ser suficiente, entender que ese es el primer paso, puede hacer una gran diferencia, que a la larga cambie ese destino tan desolador.

La historia quedó ahí. LLegamos a cambiar los pantalones, volvimos al depa, la llave esta vez sí era la correcta (menos mal!) y todo volvió a mi cotidiano otra vez. Pero no quise que esto, que me impactó, fuera tan invisible. 

Y si bien el depa y la tesis son mis preocupaciones personales ahora, quise tomarme el tiempo de contar esto. Porque a veces, estos pequeños tiempos de revisar la B con la A, o de contar, si ponemos todos de nuestra parte, pueden hacer un gran y positivo cambio para todos, no sólo para niños vulnerables, sino para todos, porque nos hace ver la humanidad en forma menos individualista, y también nos permite agradecer lo que tenemos y a lo que podemos aspirar, y eso es bueno para el alma. 

¿Por qué se me ocurrió contar esto justo hoy?... pues partí escribiendo eso primero, luego me puse más pro y conté la historia en sí, pero si te interesa y te animas, aquí está el origen de este post.

Procastino, veo, leo y luego escribo


Aravena y Sabatini

Estoy en plena transcripción de entrevistas para mi tesis. Es sobre la Ley de Transparencia vista desde la experiencia de los medios. Particularmente de CIPER y El Mostrador. Hacer las entrevistas me encanta, me súper encanta agendar, ir, conversar, grabar... Pero luego, oír, transcribir, procesar, me agota. Y como me agota, me pongo a "procastinar" y me hago la lesa y me hago pausas, a veces de tele, como hoy.

Vi gran parte de un programa que no conocía "Idea Central" donde estaban como invitados, el (gran y joven) Arquitecto Alejandro Aravena, y el sociólogo Francisco Sabatini. Hablaron de muchas cosas importantes y varias que me conmovieron. (Busqué arduamente el video en youtube para linkearlo pero no lo encontré). El asunto es que hablaban de la segregación (social, se entiende). 

Sabatini fue alumno en un colegio donde se aplicaba el concepto "Machuca" y conocía a la persona que inspiró al cura de la película. Sabía mucho y hablaba lindo y bien. 

Alejandro Aravena habló de la vivienda social con ADN de clase media. Lo mostraron en una obra entregada, junto a una de las habitantes,y explicaba cosas varias. Como que sí, que no se entregaban los cielos con volcanita, y que alguien podría decir ¡qué atroz, qué indigno! pero eso una familia, a su juicio, lo podría hacer con el tiempo... Pero ¿un dormitorio de 3 x 3 para que cupiera una cama matrimonial? ¿Un baño con tina? esas cosas no eran tan fáciles. Y eso entregaban ellos. Contaba que los recursos del estado daban para la tina o el calefont, no para ambas cosas... Para decidir, preguntaron.

Aravena contaba que preguntar es un camino difícil (y sí, lo es, obvio que lo sé si hago eso!!!!), pero que para su asombro, la GRAN mayoría prefería una tina ¿Por qué?... habían múltiples respuestas. Pero él plantea que la Arquitectura puede aportar el qué hacer, pero el definir ese qué es una empresa mancomunada con la gente, con los habitantes, con la sociedad, son las personas, los usuarios, quienes saben mejor que nadie qué prefieren... 

Una de las beneficiadas hablaba en la nota. Aparecía en el baño, decía "creo que aquí todos nos sorprendimos  con el baño. Porque es lindo, es amplio, es moderno y tiene tina. Una tina para tener un baño de relajo, para hacer el amor con el marido, el pololo... Cómo no va a ser importante?. Estas casas, siento, están con los tiempos, para gente del siglo XXI". Aravena se emocionó en el set. 

Habló de que él antes del 2000 no sabía lo que era un subsidio (y pensar que ahora hace diseños de vivienda social, con premios internacionales, considerando sólo los subsidios). Contaba que esto partió en Harvard, cuando Andrés Velasco, el ex ministro de Bachelet, y  en ese entonces profesor en Harvard, dijo que el tema de la vivienda social era una pregunta compleja. No sólo por recursos, sino que era un ejercicio intelectual. 

Claro, hacer viviendas sociales (40 mt2) , dignas, aptas para las familias, etc. no es una tarea profesional fácil. Requiere de los mejores profesionales como dijo Aravena, afortunadamente hay "Aravenas" en Chile (y no es el único, como se cuenta acá).

Ahora, Aravena también comentó que en Internet hubo varios comentarios de felicitaciones y similares por el conjunto (de la nota, cuyo nombre olvidé, pero que ganó un premio en la última Bienal, supongo que se refiere a la Santiago, pero no pude encontrar el dato exacto). Ahora, en el comentario, onda 81, había alguien que hablaba como románticamente, y decía que había que preservar los barrios, o sea la manera de vivir y las construcciones, por una cosa cultural, y hablaba de cosas así...

Y que entonces, en el comentario 82, una persona escribió algo como : yo soy una de las actuales habitantes de ese conjunto. Y me gustaría que la persona que escribió el comentario 81, hubiera conocido cómo era antes. Cómo era el susto de bajarse de la micro y ver a los jóvenes ahí vendiendo pasta de base, cómo era el olor de ese lugar"...

Aravena entonces comenta (parafraseo): "Más allá del valor que tiene que una usuaria dé su testimonio, es muy elocuente que lo dé en un foro de Internet. Es decir, su entorno cambió a tal grado, que ella que antes tenía susto de bajarse de la micro, ahora tenga las ganas y la posibilidad de meterse en un foro de Internet y opinar sobre algo que le concierne. Ese es un cambio de chip. Y eso vale la pena"...

El sociólogo entonces agrega: "Si los pobres dicen que a los únicos que les gusta la pobreza es a los intelectuales, que a ellos, los pobres, les gusta la riqueza, como a todo el mundo".

Aravena también comentó cifras de la pobreza en el mundo y las proyecciones. Dijo que ya se pasó la brecha de que hay más gente en las ciudades que en los campos, y que de aquí a 50 años, o algo así, los pobres serán pobres urbanos.

Hablando de la segregación e integración, la onda Machuca, el sociólogo, profesor universitario, comentó que sus alumnos fueron a ver el "animus" de las personas que habían sido erradicadas sus campamentos. Vieron, con sus propios ojos, que esas personas estaban muy insatisfechas, y que tenían muchas ganas de volver a sus campamentos (tal como lo dijo Marco Enrríquez Ominami, siempre, desde mucho antes de su candidatura, y tal como se lo escuché a Benito Baranda en el 2000, en un seminario al que fui en la Fundación Mercator ).

Eso pasa porque otros toman decisiones con respecto a lo que es bueno o malo para los usuarios finales, sin preguntarles y sin estar ahí.

(Nada nuevo: lo mismo pasó con el Transantiago y se da cuenta de lo mismo, en el último libro de Vargas LLosa que leo, El sueño del celta, que transcurre en los albores de 1900, cuando comienza la colonización inglesa al Congo). Pero, que siga pasando hoy, con todo lo que se sabe al respecto, luego de los exitosos plebiscitos que han habido en  los últimos años en Vitacura y Ñuñoa, que han parado importantes proyectos comerciales que pasaban por cambiar el plano regulador municipal, que prometían muchas cosas, pero que sin decir, evidentemente, mermaban la calidad residencial de esos barrios, aspecto por el cual las personas viven  ahí, y quieren seguir haciéndolo. De hecho, mi papá, mi mamá, mis hermanas y yo votamos en contra en el de Vitacura, el 2007 creo que fue). Bueno, que se siga considerando no considerar la opinión del usuario final, es inadmisible en estos tiempos.

Afortunadamente Aravena, que es clever, sabe de eso y se tomó el tiempo de hacerlo. Pero además, comentó, que eso es muy positivo para todos. Porque si la gente sabe cuáles son los límites, y por qué habrán carencias como el calefont o la volcanita, pero eligió y decidió, evita malos entendidos y alegatos varios. O sea, es como todo, si haces bien la primera parte, trabajas bien los datos, en forma segregada, profunda, luego se pone play y todos felices.

Con respecto a esto de integrar gente pobre en barrios ricos, por lo de sacar a la gente de campamentos, el sociólogo dijo que, él creía por varios motivos que no venía al caso comentar, que la gente, sinceramente, no tenía problemas serios con eso. Pero, que "le habían dichos" que eso depreciaría la plusvalía de su vivienda. Si hablamos de personas de clase media, que les ha costado un mundo tener ese bien raíz, que probablemente es la única herencia importante para sus hijos, obviamente no quieren.

Aravena entonces dijo, claro, "yo puedo decir varias cosas, pero cuando me toca a mí, es distinto" (usó una expresión en inglés que no conozco). Ahora, él dijo que la verdadera integración pasaba por poner a las personas más cerca de las oportunidades de trabajo, de superación, comerciales. No necesariamente en barrios más acomodados. (aunque, claro, comentó, normalmente se daba que esos barrios tenían más cerca más y/o mejores oportunidades). Pero que la localización de oportunidades era mucho más eficiente y menos problemático a nivel social que "mezclar" grupos socieconómicos distintos.

También explicó que eso pasaba por un conocimiento que hoy la humanidad no tenía. Y que los profesionales capaces de hacer todo eso, en Chile, eran muy seducidos por países del primer mundo, por ende esa era un riesgo que había que considerar y trabajar para que no hubiera fuga de talentos.

Aravena Y Sabatini estuvieron de acuerdo en que la localización era un tema, que antes no, pero ahora sí, sobre todo en países serios. (Con eso recordé un capítulo de "La Hora de la Igualdad", un documento importante de la CEPAL, donde hay un capítulo que escribió mi división que se llama "El territorio sí importa").

En fin, todo lo anterior hablaba de dar, fácticamente, calidad de un legítimo otro a las otras personas. Me gustó.

Aló Jesus

Entonces cambié la tele, y sintonicé a la Dra. Cordero que hablaba en "Aló Jesús". Y  hablaban de valores y derechos. El tema era  la virginidad....  la importancia de ella y lo positivo de llegar virgen al matrimonio. Y hablaron de las personas más pobres, a lo que la Dra. dijo: - que ahora ya no se llaman pobres, ahora son "vulnerables"- lo dijo con tono irónico... Y prosiguió: "esas personas que están súper superadas, tienen una sola neurona multifuncional, que les sirve para comer, cagar y hacer como que trabajan, a esas personas ¡no les puede pedir contensión! No les da, simplemente no pueden, están biológicamente impedidos! (cité textual).

No recuerdo si hubo répplicas a sus palabras, sí hubo risas y comentarios tipo "que eres tajante" y la dra. entonces dijo que a la gente le gusta así, y no le gustan las opiniones de medias tintas... Yo quedé choqueada.

¿Esa es una siquiatra que tiene cambida en la televisión, en programas valóricos? Desde su planteamiento, Aravena sería un ímbecil que pierde el tiempo preguntando a gente, mononerunal, qué prefiere para vivir, porque es impensable que tengan la capacidad para decidir, menos para opinar en Internet....  Qué rabia que las cosas no se conecten.

(Con eso recordé la Historia de Lizbeth, de Larrson, cuando escribe su carta para la corte, y todos consideran que enferma mental, partiendo por el súper siquiatra ultra mediático, y al final, todo aquéllo absolutamente inverosímil, era cierto. ). Aquí es como lo mismo).

El programa de Aravena y Sabatini me dejó pensando, conmovida por esas personas que siendo tan privilegiados y teniendo tantas opciones, por amor al prójimo, se quedaran acá. Aravena habló de "en qué valía la pena gastar los latidos". Lindo. Y me acordé de la doctora Cordero y me enrabié. Busuqué en mi gmail el mail de Aravena, porque alguna vez le escribí, y le conté un poco de todo esto.

Guendelman y cómo el círculo se cierra

Luego volví a mi tesis. Y volví a procastinar. Y por eso vi twitter. Y veo que salió la última columna de Guendeleman "ells no son brujas, ellos son mamones" (que suele escribir entretenido y con cuyas opiniones suele coincidir) y la leo. Me gusta, como siempre. Y al revisar los comentarios, me encuentro con otro link "chao jefe". 

Eso último es a partir de un comercial, pero en realidad se habla de los emprendedores, de lo bueno que es emprender, de lo valiente que hay que ser, etc. También hay comentarios que evidencian que hay muchas dificultades, uno en particular me llamó la atención. Uno que una niña (la araña se puso como seudónimo) se había ganado un par de premios en otros países, pero aquí no la pescaron (ja, ¿no les parece conocido... mejor ejemplo que Neruda, dónde?.  

Bueno, con todo eso me acordé del post anterior que escribí antes... de las ganas de emprender, de atreverse, de saber que las condiciones aquí son muy pero muy perversas, de gente como Aravena que igual aporta, y tal... y recordé una conversación con mi papá del otro día, de cómo gente de un medio bastante humilde, compañeros de él en el Instituto Nacional, lograron ser profesionales, algunos de ellos hasta eminencias en sus áreas.

Y entonces recordé la cara opuesta de la moneda. La realidad de aquéllos donde el medio los empeora. Donde los Aravenas y Klothz no existen o son demasiado insuficientes en todos los sentidos... Recordé la historia que él me contó cuando regresábamos de cambiar la llave de paso mala de mi cocina, por la calle San Francisco. 


lundi, mars 07, 2011

Actitud Cara de Raja

Alma a negro

Hoy hablé con mi hermana por skype  y de repente ella me dijo unas cosas. Y me sentí tan nadie... TAN pero TAN fracasada, tan TODO MAL. Me dio una pena negra, de esas que nublan todo, que ahogan la esperanza, que sólo ve encierro.

Mi hermana es casada y vive en otro país. Hablábamos de cosas cotidianas de la vida. Ella me decía que en ese país le van a pagar una "maternity" por un año, que hay salud y educación gratis para los hijos, que hay desemployment, en fin, me hablaba de que si bien ser inmigrante en otro país no es fácil, lo comparábamos con la supervivencia aquí, y aquí es muy difícil. 

Conversábamos de que aquí tener algo "normal", como una casa o salud decente o un trabajo con un sueldo digno, que te alcance no sólo para sobvrevivir endeudado, sino también, quizá, para soñar un poco, para tener esperanza de algo mejor, y que eso no signifique estar loco, etc. Es tan pero tan difícil a veces. 

Me decía que cuando a ella le dijeron "no, no hagas tal cosa" mejor espera para no sé qué... y así. Ella hizo varias de esas cosas igual. Esto se juntaba con la frase que es mejor tener un problema por lo que se hizo que por lo que no se hizo...Ahora, con el tiempo, ella y yo decimos "menos mal" que ella hizo todas esas cosas. 

Yo no fui así. Yo me porté bien supuestamente, me fui a lo seguro, no me arriesgué. Yo fui prudente y esperé.... Y nada cambió, y nunca hice nada de esas cosas que alguna vez soñé, quise, y esperé. Sólo me hice más vieja en el proceso y eso, sólo por ese hecho, resta oportunidades varias, ergo resta también esperanzas. Y ahora no tengo nada. Y me siento así...alguien sin nada, nadie. Y duele.

Me dolió verlo TAN claro de repente, en el espejo virtual de mi mente. Me dolió mucho mucho mucho. Me sentí tan condenada. Me invadió un llanto negro, desde lo más profundo del alma.

Pasó un rato laaaaaaaaaaargo en el que yo sólo lloraba. Y apareció una amiga cerca con unas hierbas, cariños y unos rezos, luego un chat y un mail tranquilizador y me calmé... Y si bien hacía una hora no tenía ni media esperanza de nada, no sé cómo, se me empezó a instalar, despacio y suavemente, en esa parte vacía de mi alma... un poco del "el cara de raja" de mi amigo en Londres.

El arquitecto barman en Londres

Mi amigo es chileno, arquitecto, muy bueno. Hace como seis años, gracias a que su padre es español, sacó el pasaporte europeo y se fue a la madre patria. Estuvo tres años allá, llegó un poco a buscar un espacio profesional y lo encontró. Trabajó bien, en una buena oficina de arquitectura (sin reconocimiento de título formal). Hasta que llegó la crisis, el 2009. Entonces partió a Londres.. a probar otra vez.

En Londres trabajó de barman, tomaba clases de inglés.... Consiguió vivir en un depa con tres tipos más. Hace poco, me contó que encontró pega de arquitecto en Londres.  La semana pasada vi en su facebook que está estudiando en una universidad en la capital inglesa. WOW me digo. Entonces lo veo en skype y hablamos.

Le digo "tu inglés debe estar bakán para que estés trabajando de arquitecto y para que vayas a la universidad, te felicito!!!. ¿Estás haciendo un postgrado o algo así?"

Él responde, con su buena onda habitual. Que sigue tomando clases de inglés, a pesar de llevar dos años en Londres, que le cuesta N pasar del nivel de supervivencia al más elevado.... Pero que se queda en esa city, "cara de raja".

Que cara de raja buscó pega de arquitecto sin título y sin inglés, y que le costó, pero encontró. Que va a la universidad y entiende dos frases, pero no entiende una y a veces más, y así, pero va Cara de Raja. Va igual, porque le tiene más miedo al fracaso, a ser fracasado, que hacer esas cosas.... 

Me cuenta que no es un postgrado, que está en un programa donde entra al último año de carrera (arq). O sea, es como si aquí entrara a quinto año de arquitectura. Una vez que hace todo ese año, obtiene título de arquitecto reconocido en Inglaterra y el resto de la UE. 

Él tiene 37 años. A los 35, luego de haber sido un arquitecto en una buena ofi en Madrid se fue de barman a Londres, y luego a estudiar con gente que recién pasa los 20... Y lo hizo Cara de Raja, como me dijo él.

Yo lo escuchaba y sentía que él era mi ejemplo a seguir... Un ejemplo de cómo el miedo, que a mí me paraliza y no hago, a él lo moviliza... Yo no he sido Cara de Raja, he sido prudente.... Pero aquí la prudencia no es bien recompensada, siento... Bueno quizá en otras parte tampoco, depende del temple que cada quien tenga. Yo quiero tener uno Cara de Raja.

El padre de mis hijos

Suena choro y empoderado lo anterior....Pero hoy, por ejemplo, pasé con una amiga por Antonio Varas con Bilbao, y había el medio choque. Una señora sentada en la vereda, parece que se había caído, aparentemente trataban de sacar a otra persona de una camioneta.... harta gente. Me vino una cosa atroz.... Me quería ir rápido de ahí.... Mientras me alejaba, manejando mi auto del año uno, pensaba... ¿Y si choco? ¿Qué hago?...

Tengo un seguro de terceros creo... Pero igual pagar daños a un auto, ajeno y al propio, y lo que le pase a los ocupantes es el medio tema... No puedo sacar seguro porque mi auto es muy viejo. En este minuto no tengo isapre (sale atroz de caro), ni fonasa (porque entre fonasa y AFP, sale MUY caro)... Entonces juego, cara de raja, a que no me va a pasar nada.... ¿Eso es ser cara de raja, o imprudente e irresponsable? Tiene un poco de todo creo... Ser cara de raja parece que le lleva un poco de imprudencia e irresponsabilidad. ¿Mal?

También entonces recordé el film francés que vi el viernes, "El padre de mis hijos" y fue heavy porque este gallo, el protagonista, Gregoire, era choro, inteligente, seductor, canchero, amado, etc... Y así y todo empezó a hacer, cara de raja, varias inversiones en cine (él era productor de cine), y.... muy top todo, pero las deudas crecían y crecían.... y finalmente, se mata. SE MATA. Ser Cara de Raja le costó la vida.... 

Dejó una viuda con una pena enorme, tres hijas sin padre (una adolescente y dos de menos de 10 años), con el trauma de alguien tan cercano que se suicida...Y facturas, como dice su viuda "todo lo que nos dejó fueron facturas" (a pagar, obvio). O sea, su ser Cara de Raja no sólo le costó su vida, le costó mucho dolor en todo sentido a su familia.

Ser o no ser...

Entonces, claro, lo que viene de perogrullo, es que hay que saber equilibrar.... PERO, ¿Cuál es el punto de equilibrio? ¿Cuándo y cómo se reconoce? ¿Qué pasa si ese punto implica no saltar, ni a la cumbre ni al vacío, y por ende mantener un status quo que no seduce?

Hay tantos ejemplos en la historia de temeraridades que terminan en triunfos... El discurso de Steve Jobs, ejemplo para muchos, da cuenta de ellos.... Y la historia los cita, los hace parte de cursos de liderazgo y coaching tan en boga en el último tiempo, hay películas desde siempre al respecto....

Pero, ¿y si es tan loable, tan "esa es la actitud", por qué entonces el banco pide TANTAS garantías para optar a un crédito hipotecario y así a una casa, o sea, a algo normal? ¿Por qué la prudencia tiene tantos adherentes?... ¿Por qué se habla tanto de evitar endeudarse? 

Porque, probablemente, los casos en que ser temerario es igual a un salto cuántico favorable deben ser los menos... Porque igual, aunque sea poco lindo de escuchar, los Gregoire son más probables... 

¿ O no? ¿Y eso es lo que nos han hecho creer estas políticas del miedo -que hacen que bancos, y empresas de seguridad se hagan millonarios, como dice otro gran amigo-? ¿Habrá una estadística cierta de cuánta gente que hace cosas "cara de raja"  termina más como Jobs y cuánta más como Gregoire?

Y si bien no deben ser tan pocos los tipo que, como mi amigo arquitecto en Londres, llegaron y ahí están, en la corrida....por su actitud Cara de Raja... Tampoco, quizá, cualquiera pueda tenerla...

 ¿O sí? ¿De qué dependerá?..

Yo quisiera saber cómo se hace para ser más Cara de Raja sin llegar a perecer como Gregoire, y dejar de hacer tanto en honor a la prudencia, como yo. Quisiera saber si hay condiciones y límites para eso, cuáles son y cómo se obtienen. Porque no fue rico llorar por todo lo que no fue, por ver lo que se es y cachar que a uno no le gusta mucho, que pude ser mejor, pero que no la supe hacer no más. 

Escribo esto y de repente me acordé del libro "El beso" que terminé hace poco, que cuenta que Klimt pintó varias cosas que no eran del gusto del entorno, y lo tuvo que pagar en un minuto, pero lo hizo Cara de Raja....Y ahora están en el museo....Recordé a  Cópernico y su heliocentrismo en plena era relgiosa, y lo dijo, Cara de Raja, y luego el "ma se move" de Galileo, que aunque jurado en vano en voz alta, igual dijo la verdad en voz baja, y lo dijo Cara de Raja; Da Vinci y las disecciones secretas, Cara de Raja;  lo que le pasó a Darwin (según la peli) cuando quiso escribir su libro... Y finalmente escribió el origen de las especies Cara de Raja... Y así sentí que si no fuera por los "Cara Raja" de la historia, no habría nada de lo realmente importante en la humanidad, el arte y la ciencia. 

Y sí, parece que si bien se corre el riesgo de volverse un Gregoire, ser un Cara de Raja vale la pena. No sé cómo se hace, y me da mucho miedo, pero trataré... ¿Me resultará bien en vez de morir en el intento? veremos...






Día de la Hispanidad en el Estadio Español 2023

Foto del stand andaluz, 2023 (foto mía, ver álbum ) Desde que me acuerdo, el 12 de octubre, feriado, para mí era sinónimo de ir al Estadio E...