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vendredi, janvier 06, 2012

El poder de la verdad

Hoy fui a una entrevista de trabajo (sí busco pega, otra vez, atroz, pero ese tema amerita post aparte). El ir a esta entrevista fue una sorpresa de regalo de cumpleaños (sí, 4 de enero, como todos los años, 39 esta vez, que me carga reconocer pero así es; a uno de los 40). En fin.

Ir a esta entrevista fue una sorpresa porque creí que el proceso ya había sido resuelto. Mandé CV (por el diario), me llamaron a entrevista, hablé con el dueño. Me mandó al paso 2, al sicólogo. Y éste me dijo en una semana se sabría…  Y ya habían pasado tres. O sea, yo asumía que no. Pero no fue así.

En el intertanto, mandé más mails, me medio comprometí con cubrir dos eventos, a hacer una entrevista y estaba “pololeando” con una oferta en el sur… Nada concreto… Pero con varios “anzuelos”, como dice una amiga mía muy querida.

Además, el martes vino a comer conmigo mi amigo de Londres y hablamos. Obvio salió el tema laboral. Y me dijo varias cosas, pero sentí que su  principal consejo era focalizar el objetivo en lograr tener el trabajo. Luego se veía lo demás. Pero eso era lo primero. Parece de lo más lógico y cuando me lo dijo le encontraba toda la razón.

Al día siguiente, para mi cumple, me llaman para agendar esta entrevista. Para hoy.  Es en un buffet de abogados de lo más inn. Puros cabros (+-30), salvo el dueño, 43 o por ahí.

La Entrevista

Me entrevistó “la guagua”… 27. Nombre y apellido cuicón, rubiecito y ojitos claros. Pantalón crema, camisa blanca rayada celeste, manga larga pero arremangadas 3/4, sin corbata, pelo corto, mocasines café. Sonrisa pep, voz raspadita y un amor. O sea perfil San Ignacio de El Bosque.

Él me dijo que el dueño le había pedido una segunda opinión, y por eso me entrevistaban de nuevo. (Raro igual que alguien más de 10 años menor que tú te entreviste… en fin).

Hablamos de esto y lo otro, muy grato todo, hasta que me dice “¿Disponibilidad?”.

Y recordé el seminario de las mujeres temporeras en la FAO al que me comprometí a cubrir, el Seminario de Transparencia que organiza el PNUD, y claro, la entrevista para el libro en Italia, y todo era para enero…

Cuando iba en camino a esta entrevista, supe que le iba a decir sobre eso. Que ya eran compromisos adquiridos, que yo no sabía de esta posibilidad, que salieron hace poco, en fin. Lo que no sabía era que le iba a decir más…

Y ahí, ante la pregunta del joven lawyer agregué: “Yo hago colaboraciones. No son muchas, no son siempre, no son todo el día. Pero pueden ser y luego requieren proceso (tiempo).  Y me gustan y me sirven. O sea, necesito tener la posibilidad de cierta flexibilidad horaria”.

Me sudaban las manos cuando le decía. Pensaba que la estaba embarrando, que me estaba poniendo la soga al cuello sola. Que el objetivo era tener la pega, no ponerse regodiona sólo por “el por si acaso”. Que no tengo ropa para ponerme regodiona en este momento, no hay nada bajo la manga. Nada seguro ni bueno. Esto era estable…posible… Y yo ahí, exigiendo… ¿sería imbécil?

Ya me había pasado tanto llegar a “oye, súper cv,  ¿expectativas de renta?, ah no, sorry, fuera de presupuesto, gracias por el interés igual, bye”.

(PUTA que me da rabia eso de que te pidan expectativas de renta. Debería ser ilegal poner a una persona que anda buscando trabajo en la posición, además, de adivinarle el bolsillo al potencial empleador. Uno obvio que quiere más. Quiere que alcance para lo básico al menos, pero quiere más. Quiere que sea, por lo menos, justo por las funciones, tiempo y responsabilidad que asume. Nadie va a buscar pega por altruismo, para eso se hace voluntariado. Y “adivinar” lo que el otro está dispuesto a pagar no es simple. Sobre todo porque las ofertas son del tipo “ Lugar serio que es súper top, busca profesional de excelencia para…. y luego “no, fuera de presupuesto”. El único indicador que uno sabe “ah, es poca plata” es “con poca, nada o hasta un año de experiencia”.  Que pusieran las rentas le ayudaría tanto al país, y a los futuros estudiantes, a saber cómo en verdad son las cosas. En fin, eso es para otro post, y sorry por las malas palabras… pero me indigna esto).

El asunto es que yo sé que ponerse regodiona significa “Next” para uno. O sea, que mejor NO. Porque el precio es seguir sin pega…  Y la angustia, y los fantasmas de vivir en la calle, etc. Si no hay plan B, NO o es el momento para ponerse a no dar facilidades…

Pero, a pesar de todo estos pensamientos y certezas, de toda mi lógica impecable, de todos los buenos consejos de mis amigos y mi almohada, ahí estaba yo poniéndome “exquisita”.  

Había algo en mí que exigía contar con cierto grado de libertad explícito, para poder al menos considerar la idea de manejar un poco mi tiempo,  sin tener que inventar una muerte de un tío en Tumbuctú o conseguir una licencia médica.

El chico perfil anotaba, me decía cosas como que me entendía, me encontraba valiente por decir (y yo pensaba  ¿serás tonta? ¿hasta ayer no decías que cualquier cosa con tal de poder pagar las deudas antes que sigan creciendo aún más?… ¿y entonces por qué esta exigencia ahora ?). Pero ahí seguía yo… Tratando de equilibrar mi pedido.

Y así me sale “que por supuesto dejaría coordinado las cosas, como cuando uno se va de viaje, para que todo funcione y obviamente tendría prioridad la oficina y evidentemente avisaría con anticipación"… Y tal.

Y yo, mientras me escuchaba decir todo eso, que me fluía como lava de un volcán sin tregua, pensaba en mi cabeza estratégica ¿pero qué estás haciendo, por qué poner tanta limitante por algo que es tan poco usual, por qué poner en jaque la posibilidad de una pega, estable que tanto necesitas, por la eventualidad de unas colaboraciones, no escuchaste ayer a tu hermana capa que te dijo que no estábamos para ponernos románticos, no le encontraste razón a tu amigo de que primero entrar, luego el resto… y entonces, por qué esta conducta, se te salió un tornillo?…

En fin. La conversación duró hora y media. Fue muy entretenida para mí, él dijo que fue muy interesante para él y creo que los dos lo pasamos bien.Fui a almorzar entonces con mi amiga de la FAO. Le conté.

Los otros

Ella es igual a mí… Y me entiende. Y claro, hablamos de que uno sabe cómo son las cosas y que al final siempre emergen…

Le conté sobre un amigo-colega, que dejó sus clases, o sea, sus extras (que en miles de casos son 1/3 del presupuesto que uno requiere) porque en su pega estable –algo tan escaso y pretendido- le dijeron que no podía seguir con ellas, porque eso implicaba llegar dos mañanas media hora tarde…

Él hizo clases varios años, no sólo le dio dinero extra (eso es, extra, se paga muy poco, lo sé, fui profe de U 7 años), pero te dan muchas veces, no siempre –como se cuenta acá- pero la mayoría de las veces sí, cosas invaluables: Ganas de saber, sentido de que estás en lo tuyo, que aportas a ti y a otros, necesidad de estar actualizado… En resumen te dan vida, esa que justo se denota cuando vas a una entrevista, y ven que tienes energía, seguridad, conocimiento… para tener eso, dar clases es wow).

Bueno, este amigo, igual que yo el 2007, optó por su pega estable y dejó sus clases. No eran compatibles, según los empleadores, claro.

El asunto es que ese extra, en ánimo y en plata, se fue a las pailas. Ahora teme que lo echen y quedarse sin nada. (A mí me pasó.) También recordé lo que me pasó con tres personas, distintas, en la vida. Donde yo dije “así sí y así no”… Y me arriesgué, pero fue sí. Y fue perfecto, en esos ámbitos al menos (no laborales).

También recordé un par de situaciones laborales, donde no dije desde el principio… Para no tener la opción de un No. Dije que sí no más. Y sí, tuve la parte buena, un tiempo. Pero la parte mala, que efectivamente llegó, a veces antes y otras algo después de lo estimable, fue MUY MUY mala.

Por otra parte el 2010 y parte del 2011, para titularme de periodista, hice una tesis sobre la Ley de Transparencia, y sé que al final todo se sabe y que uno se ahorra tanto dolor y problemas con claridad desde el principio.

Este año todo eso se evidenció tanto con las marchas, lo de Hidro Aysén lo de las isapres (sus enormes utilidades), las AFP y la “sociedad” con los bancos (que lucran a intereses usureros con la plata cautiva de los trabajadores), lo de la OCDE (desigualdad de Chile), lo de Karadima (el abuso en todos los sentidos), los 80 y demás producciones fílmicas que retratan el período de represión que tanto se ha relativizado, lo de “dictadura versus régimen militar”, lo que leí en Ciper sobre la RSE del ejército, y tanta otra cosa, que evidencia que es mejor poner las cartas sobre la mesa, al menos las que uno conoce y sabe que serán o podrían ser tema, desde el inicio.

Pero, cuando se trata de uno, cuando revelar puede tener un costo importante en cosas relevantes para ti. Como quedarse sin la única posibilidad de trabajo cuando estás endeudado hasta la tuza… Puede que sea coherente, valiente y hasta inteligente decirlo. Pero es prudente y, al menos en primera instancia, conveniente, callarlo. ¿Qué hacer entonces?…

En fin, hablamos con mi amiga de cuando uno sabe pa dónde va la cosa, pero la premura es tal que uno dice “filo, en el camino se resuelve la carga, y ahí veremos, y a lo mejor tengo suerte, y tal”… Y luego, habitualmente, pasa lo que se temía. Y duele. Y cuesta. Y uno dice “si yo sabía”…  Y sí, a veces vale la pena... Pero casi nunca.

Las preguntas y los miedos

¿Cuándo sí y cuándo no?… para mí, en lo laboral, el factor dinero importa, y harto, pero curiosamente puede no ser el determinante… Pero en este caso, según yo, lo era.

O sea, no tengo ni uno, necesito pega urgente, digo que acepto lo que sea… Pero a la hora de los que hubo me pongo así… No entendía qué pasaba conmigo. Aunque mi amiga me entendiera. Aunque yo supiera que decir la verdad desde el principio puede ser mucho mejor después,  primero tiene que haber la opción de un después….  O sea, un “sí, acepto” primero. Y yo no  tengo.

Esta vez, si bien la urgencia existe, realmente, yo no sabía por qué permitía que estas eventuales colaboraciones estuvieran poniendo en jaque mi potencial contratación… Simplemente no pude evitar dar cuenta de ello.

Después de almuerzo iba a ir donde mi papá, a la piscina y a ayudarlo con unas cosas… Pero me agoté con todo eso y me vine a mi casa.

Algo me pasaba… Quería leer, ver tele, descansar, comer y pensar… Necesitaba pensar qué estaba mal conmigo, qué iba a hacer con mi vida… ¿Habría algún camino? ¿Estudiar fuera de Chile, una beca?… Y todo se me aparecía tan difícil a estas alturas….

¿Me iba a quedar sin nada por andar pidiendo cosas que son “lujos” en mi situación? ¿Por qué soy así y hago estas cosas?… Y así se me fue un buen rato divagando con “Las Películas de mi vida”, de Fuguet, casi por terminar, en la mano. Hasta que me agoté de nuevo y vine a mi cama y prendí la tele….

Delfina y José Ignacio

Estaba la Delfina Guzmán. Ella siempre me cayó regio, pero me cayó aún mejor cuando la entrevisté, en su casa, el 2011 , para el libro, como en agosto. Así que me quedé pegada en TVN.

Era el programa “Fruto Prohibido”, nunca lo había visto. O sea, nunca me había detenido a verlo, pues además de que casi no veo tele local (salvo “Sin Dios ni Late” el último tiempo, y “Los 80”, por supuesto), el par de veces que hice pausa en ese programa… Me aburrí.

(Y eso que la Kathy Salosny me cae regio también, sobre todo desde el 2005 cuando caché que era alumna de yoga de mi amiga querida, pero me da vergüenza ajena que en un país como este, con quién ande o deje de andar fulano o fulana sea tema, habiendo tanto problema real que debería hablarse…).

En fin me quedé viendo a la Delfina. Me encanta ella, la encuentro top… sube el nivel de la conversación. Luego apareció la Pamela Díaz… casi me fui del canal, estaba buscando el contro remoto para cambiarlo de hecho, cuando le preguntaron a la Negra algo de que quería cambiar su apellido…

Yo, debo reconocer, pensé “ah no, la estupidez ya se puede legalizar y todo” creyendo que ella quería cambiarse el “Diaz” por algo más “rrrrrrizonante”. Esperé para confirmar… Me tuve que morder la lengua. No era eso. (Menos mal).

Pamela contó entonces que ella no tiene ninguna relación con su “padre biológico” (qué heavy tener que hacer estas distinciones verbales…). La Negra dijo que no sabe si está vivo o está muerto, que ella tiene un papá, el que la crío, que se llama no sé cuánto Álvarez, y ella cree que hay que ser agradecida con el cariño y el amor que recibió y por eso quiere ponerse el apellido de él.

Los animadores le preguntaron cosas, como si no necesitaba saber, qué pasaba con la identidad, si este tipo de había querido acercar, etc. Pamela decía que ella no tenía una carencia y que a ese señor no le conocía y no le interesaba conocerlo, entre otras cosas.

Yo pienso igual, pero me llamó la atención esta postura. Tan clara y tan firme. ( Y recordé que la postura es un poco al revés al final del libro de Fuguet, que terminé ayer).

Delfina entonces dijo que le encontraba toda la razón, que no se pueden inventar los vínculos. Era interesante lo que decían…. Para algunos generar aunque sea medio a la fuerza ese vínculo con el progenitor es relevante, y para otros eliminar el apellido que te recuerda algo que sientes que no eres es la tónica.

Era interesante lo que decían, porque cuestionaba el concepto de verdad personal.  O sea, Pamela sabía quién era, el tema no era la identidad. Sino que para ella, su verdad es que el señor Díaz no es nadie. Y para tener coherencia entre su verdad y su identidad quiere cambiarse el apellido. Seguí viendo.

La voz del alma

Entonces traen a “José Miguel Valenzuela, un padre normal, que salió del closet, y ud. ni se imagina de qué hablan”, dice la introducción a la nota.

El aludido es un señor de 60 y algo, medio guatón y medio pelado, canoso, de ojos azules y de una mirada sonriente. Con señora, 4 hijos, varios nietos y uno en camino. Un tipo adorable a los dos segundos de pantalla.

Y entonces aparece que es el padre del guionista José Ignacio Valenzuela, quién hace algunos años, le reveló que era gay.

Y mostraron cómo su familia tomó eso. Su papá, que parece Viejo Pascuero, gordo, blanco-colorado, bonachón de presencia… Su mamá entera linda… Hablan de que fue nervioso conocer a Anthony, la pareja (claramente amanerado) de Mister Valenzuela. Cuentan también que el abuelo, el padre del padre, se enojó mucho… pero al par de días lo llamó  llorando y le pidió disculpas. Terminó la nota.

Apareció el padre en el estudio. Yo estaba impactada, algo me pasaba en el alma, y después caché, gracias a la Delfina que dijo la palabra… Yo, como ella, estaba profundamente conmovida.

No sabía por qué, pero me conmovió esa apertura, esa aceptación…

A este guionista lo conozco. No somos amigos pero me cae top desde siempre. Fuimos compañeros de colegio (él un año más arriba que yo). Tomamos, como a los 15 años, un taller de literatura juntos, en Vitacura, con Ana María Güiraldes (que era amiga de la mamá escritora de una compañera mía de curso, y era, supe hoy, tía de él -Güiraldes es su segundo apellido-).

Nunca supe que era gay, no lo pensé tampoco. Nunca supe de alguien homosexual de mi colegio.

Lo que decía el padre era de un juicio tan lúcido… Entonces aparecieron sus hijos hablando de él. Su hijo en Sydney y José Ignacio.

Ambos orgullosos de este padre… No hablaron de que era un trabajador incansable, un tipo recto, de rigor… etc. Hablaron de un hombre cálido que les dio espacio, apoyo, amor incondicional… J. Ignacio dijo “todos deberían tener un papá como tú. Eres como el premio gordo de la lotería”. Se me llenaron de lágrimas los ojos. Creo que después de esas declaraciones, sinceras y conscientes, sería imposible para un padre pedirle más a la vida.

Le preguntaron por Anthony. Él dijo que rápidamente se hizo parte de la familia. Que es ultra querible. Que si una de las niñitas (sobrinas de JIgnacio) está enferma en Sydney, él se pega el pique a verlas, cuidarlas… y “el pasaje no es barato”…

La mamá de Jignacio , en la nota, de hecho dijo que cuando se van, ella echa más de menos a Anthony, que es más compañía para ella… También le preguntaron a este señor qué pasaba cuando le preguntaban quién era Anthony, y él respondía “la pareja de mi hijo. Y entonces si hay algún problema, es del otro”.

Yo veía y escuchaba todo esto y una luz me tintineaba en el alma… Entonces enfocaron a Delfina, y le preguntaron qué le pasaba… Y ella dijo: “Qué poderosa es la verdad. Uno a veces tiene miedo, pero qué poder tiene la verdad cuando chas, va derechito, dice lo que es. Estoy profundamente conmovida”.

Hablaron de más cosas, lo de una madre con hijo gay… de decir las cosas como son (de lo que se jacta Pamela), de que los UDI son tontos (según Delfina) y que no se puede eufemizar la dictadura, que eso fue y se llama así… O sea, hablaban de decir la verdad.

Yo veía a J Ignacio tan feliz, a esa familia tan feliz, tan inteligente y tan sana en su discurso…. Tan cercana. Tan despojada de tonteras. Pero seguramente asumir esa condición para este joven, alto y rubio escritor, en su minuto no fue tan fácil. Quizá. Seguramente intuía que sería bien recibido, teniendo gente tan evolucionada en su entorno. Pero para muchos no es así.

Muchos que se han atrevido a salir del closet han padecido lo “primitivo” de su entorno. Una aislación. Y uno puede pensar ¿para qué dicen, por qué no se quedan callados, y hacen lo que quieran puertas adentro, por qué uno se tiene que andar enterando por dónde les gusta, y tener que tener una posición de aceptación porque es lo políticamente correcto en el siglo XXI?…

Y creo que esa necesidad de poder ser reconocido en tu diferencia te gana. Le gana a la conveniencia. Le gana a la cabeza lógica. Y son estas revelaciones, estas demandas, las que logran cosas. Las que logran cosas, como que las mujeres voten.

Eso pasa porque en un minuto las mujeres decidieron tener derecho a pensar y decidir…. Y frente al “pero lea en su pieza y converse aquí en la casa conmigo y mis amigos, y yo le prometo que voy a canalizar sus ideas si son buenas…. votar es para los hombres… usted lea tranquilita pero para usted, para la galería, cocine y borde”… Pero hubo mujeres que también sólo querían  tener un espacio para decir, y eso pasaba por mostrar que pensaban, que proponían, que decidían.

Ser reconocido por lo que uno es en la sociedad, es importante para las personas. Y pasa a ser determinante en ciertas ocasiones. Tener el derecho a… al margen que lo ejerzas. Así nace la burguesía, de hecho (que tenían educación y dinero, pero no derecho a tomar decisiones por no ser nobles de cuna). 

Y en términos más domésticos tener, por ejemplo, el derecho de acompañar a tu pareja, con o sin papeles. Y ahí JIgancio dijo que a él le daba pánico no poder entrar a la UTI si a Anthony le pasa algo, pues no es pariente directo.

Ahí entonces uno entiende que revelar ciertas condiciones no sólo son importantes a nivel cultural, lo son a nivel práctico. Y por eso la gente lo hace, por eso se enfrenta al miedo que le da decirlo y a las posibles consecuencias, buenas o malas que pueda tener, porque estar contenido tiene fecha de caducidad. Es así. Somos seres emocionales.

A la Delfina entonces, o antes, no recuerdo bien ya, le preguntan por el teatro.  Donde ella dice, algo que a mí me explicó en persona en forma detallada, que ella dejó a su primer marido por el teatro. El costo fue que le quitaran la tuición de sus hijos. Y que ahora éstos lo entienden, cuando ella lo supo plantear. Pero fue tremendo el costo. Y ella explica, entonces, algo así:

“Cuando yo me subía al escenario, inmediatamente la felicidad era plena. Completa. Y la búsqueda de la felicidad es algo muy importante, trascedente. Y cuando la encuentras, cuando sabes que la encuentras, simplemente no puedes renunciar a ella”.

De alguna manera todo esto se me vinculaba con mi entrevista. Con lo que dije, a pesar de todas las necesidades y miedos que tengo.

Recordé entonces algo que le leí a la Pilar Sordo en “Con el Coco en el Diván”, hace poco. Cuando le decía a sus pacientes adolescentes que al pensar en una carrera, pensaran en eso que si lo tuvieran que hacer mil horas, al final del día iban a estar felices…

Y si bien sé hace tiempo que la verdad nos hará libres y que siempre se sabe, no sabía que puede tener el poder de trascendencia de hacerte la persona que eres, y que sin eso, nada va a funcionar. 

La revelación

Y entonces entendí lo que me pasó hoy con el abogado bello del buffet ABC1. Yo necesito sentir cierto grado de libertad para administrar mi tiempo. Necesito saber que puedo ir a entrevistar a alguien o a un seminario porque eso me da extras invaluables, me nutre el alma, a veces me da dinero también, pero no siempre, pero me da ganas de crecer. Necesito no tener que mentir para poder tener derecho a eso…

En el servicio público hay días administrativos… En la Cepal no se trabajaba los viernes, no se marcaba tarjeta, en el Fonasa yo era del equipo directivo y si tenía que faltar, avisaba, no pedía permiso. Y bueno, las clases son por horas. O sea en general he podido administrar mi tiempo 8claro, N veces implica quedarse hasta las 11 pm o más incluso, pero para mí vale la pena). Y cuando no pude tener eso, lo pasé pésimo. 

Sé que lo privado son miles de horas, normalmente no te pagan horas extras, e ir al sicólogo, al dentista o a entrevistar a alguien es un problema, entonces la gente o no lo hace o consigue licencias e inventa cosas… Yo no sirvo para eso. Esto de la esclavitud pagada (y a precio de huevo normalmente) es malo para todos.

Yo sé que todos queremos sentirnos dueños de nosotros mismos, pero que por las exigencias de la vida diaria no siempre se puede y demás, que no es fácil… Que puede tener costos heavies.

Incluso el suicidio, para muchos, como sabemos, se da por la incomprensión del entorno y/o el no poder sobrellevar su propia condición de diferencia (de homosexualidad, pero tb de mujer, de artista, de pobre, de triste, de minusvalido,  de viejo, etc.). O sea, una condición distinta a la que se quiere o se necesita en el contexto X para tener cierta normalidad.

Es por eso mismo que hay N gente que no sale del closet, en toda la amplitud del concepto. O sea, no decir una verdad cualquiera porque quizá puede se teme que el resultado peor, por ejemplo acusar a alguien de algo. Como a un golpeador. Como a un jefe inadecuado. etc. Lo entiendo.

Y hay gente que, pese a la  eventual y probable inconveniencia de revelar, no puede evitarlo. Porque siente que es imperativo, que no puede callar ni transar en eso simplemente, porque si lo hace se va a la cresta y nada tiene sentido… Es determinante, como una necesidad biológica, es, guste o no. Y lo hacen, cueste lo que cueste. Yo, con respecto a pedir cierto grado de libertad, soy así.

No es que quiera ser así, no es que encuentre que está bien o mal serlo, no es que no quiera contenerme… Simplemente es como respirar para mí. Como querer escribir. Como medir un metro 62. Es no más. Y negarlo u ocultarlo, no sé por qué, no me resulta, aunque quiera.

Eso era lo que me pasó hoy en la entrevista. Necesitaba, como Delfina, como JIgnacio, no ocultar mi verdad determinante.

En mi caso no es un oficio o una tendencia sexual poco adecuada a mi medio social, como ellos, es una necesidad laboral que no cae bien: cierta libertad y flexibilidad horaria. Se entiende: con ciertas condiciones de dejar cosas listas, pero sin tener que recuperar tiempo y sin tener que mentir.

El medio laboral es déspota. Me gustaría ahondar en eso, pero es para otro post, como ya dije.

Yo no pude dejar de pedir esta cierta eventual flexibilidad. Quizá por decir la verdad desde el principio, me pesquen. O quizá justamente por eso mismo, como saben que mi disponibilidad no siempre será completa y exclusiva, entonces no. Y yo me pegue, otra, vez, contra la pared.

Hasta hoy, sentía que yo podía ser tonta con esta postura, tan poco estratégica. Luego de este programa, de lo que dijo Delfina del teatro para ella o Jigancio y su salida del closet, entendí que no es una decisión, es una condición, una verdad, que es demasiado poderosa… Inocultable.

Y que sí, hay gente que la puede esconder a un precio atroz, otros la revelan a un precio atroz también. Pero que hay gente que no lo puede, casi biológicamente, ocultar. Yo soy de esas, con respecto a la libertad personal. Necesito sentirme libre para poder respirar.

Y sí, ha tenido, tiene y seguramente tendrá costos altos, a veces hasta impagables, para mí. Capaz que me arrepienta, como N veces cuando me dicen “fuera de presupuesto” y yo pienso que por qué no pedía menos… Y sé por qué… Por qué ya llega a ser indecente, pero igual me lo digo, porque es más terrible no tener nada.

Pero cuando llega otra oportunidad, lo vuelvo a hacer. Me supera. Aunque quizá la realidad me supere después. No sé. Espero tener un golpe de suerte, como Delfina que pudo actuar, o Jignacio que pudo compartir con Anyhony y con su familia, y hasta en la tele…

A mí, quizá, me aparezca un empleador que entienda que darle espacio a cierta libertad personal, materializada en cierta flexibilidad horaria, puede darle a sus empleados un valor agregado importante para sí (como en Google)… Y entonces, quizá, valore que yo lo sepa y lo plantee desde el principio. Ojalá aparezca pronto, veremos.

Links:

Lo de la Delfina en la tele.

Y lo del padre de JIgnacio

Pd- Hoy iba en el taxi y escuché “La mujer que yo quiero” de Serrat…. y cuando dice “pero ella es más verdad que el pan y la tierra”, me tincó ponerla en este post. Y luego, siguió y me tincaba más y más… Y cuando dice “contra su calor se pierde el orgullo, y la vergüenza” supe que esto era para este texto.

Yo creo que eso pasa, cuando se dice una verdad importante para uno, al margen del costo, ante el calor que le da el alma, se pierde el orgullo y la vergüenza… Y sólo queda que es verdad, y que uno está atado a esa yunta… La canción, con voz de Serrat , con fotos y con la letra.

samedi, avril 30, 2011

Para la "B con la A es Ba" no alcanza

Desde lo cotidiano al recogimiento

Mi tema era mi departamento nuevo. (No, no lo compé, se lo arrendé a mi papá). Está al lado del metro  UC. Es antiguo, como de los 70, grande, tres piezas, una vista que es como de NYC, piso 19, gran terraza, me encanta. Y lo recibí y estaba con filtraciones (GRRRRRRRR) y además lo quise pintar (O sea, estaba amarillo tipo naranjo, toooodo, valor, así que BLANCO fue mi opción). Y me cayó un él del cielo, que me ayuda. 

En ese momento, la llave de paso de la cocina, mala y antigua, que llevábamos de muestra por la calle San Francisco, (dato que nos dieron como "el palacio del Gásfiter" ), y que esta vez sí nos dieran la correcta y que  hubiera un local abierto un jueves santo en la tarde eran mis preocupaciones exactas, cuando le pregunté cómo estuvo su día. Y él, que es sicólogo, y trabaja en esas instituciones de ayuda social, cuando encontramos la llave acertada, a la vuelta, me contó la historia.

Me quedó dando vueltas y vueltas, se la comenté a mi papá pero nada más. Hoy, como hago la tesis, y transcribía entrevistas de Ciper, me metí ahí. Veo el premio del periodista de ese lugar que ganó el reportaje en la Paula, lo linkeo, veo que le ha dado como tarro a Karadima, y entonces, en la página dos de sus reportajes, veo otro tipo de artículos, de los niños abandonados, del SENAME, etc. (estos ). Uno de ellos, en la bajada, decía:

 " Las historias que se entregan a continuación le van a encoger el alma. Usted puede optar por no leerlas. Pero si no lo hace, hará exactamente lo mismo que por años han hecho autoridades y vecinos: transformar a los niños abandonados en seres invisibles".

Uff. Entonces me vino, así como en una ráfaga de realidad, la historia que él me contó. La historia donde para la B con la A, Ba, no alcanza y me dieron unas ganas imparables de dejar la tesis en pausa y venir a escribirla aquí.

La analfabeta de 15 años que es madre

"Hoy entrevisté a una niña de 15 años, que tiene un hijo de dos, y que no sabe leer", me dijo, casi como si me hubiera dicho que comió pollo con arroz cuando caminábamos ya con la llave famosa en mano. Quedé un poco helada. Agregó entonces que tenía tercero básico o algo así. ¿Pero cómo -le digo, ahora sí impactada- si uno aprende a leer en primero, a los seis años?.

Él se ríe de mí, como diciendo "pobrecita, ella que vive en el mundo irreal" y me cuenta algo que yo desconocía totalmente. En Chile hay una ley en que no se puede dejar repitiendo a los niños antes de tercero básico o algo así. 

¿Pero cómo dejan pasar de curso a un niño que no sabe leer?, pregunto, sinceramente estupefacta. Él, mientras atravesamos en medio de bocinazos y el ruido propio del centro de Santiago a las siete de la tarde, me dice:

"O sea, si hay una tía para más de 40 niños, y si  se reprueba a tantos, significa que la tía es mala profe, le hacen una serie de cuestionamientos profesionales, los apoderados la culpan, a ella la echan, se queda sin pega, entonces ni tonta. Aprueba a los cabros, ella es buena profe, los niños pasan de curso, aquí no pasa nada y todos felices". 

Silencio. Seguimos caminando. No lo puedo creer... O sea, sí, lo puedo creer. Mi hermana, que hoy vive en Canadá, que es Veterinaria y Porfesora, y hacía clases en un colegio público en Las Condes, tenía a veces problemas similares. Y yo lo viví  también en otro sentido, en una universidad privada, y cara, cuyo nombre omitiré, donde alguien dijo que qué me creía por poner rojos ahí, que eso no correspondía en ese lugar. Era como lo mismo. Me costó la pega de hecho. 

Y si bien no lo comparto en ninguno de los casos, el nivel de trascendencia de poner un azul o un rojo en un ramo electivo de una universidad, no se relciona en absoluto con considerar que alguien sabe leer cuando no es así. Eso es cerrarle las posibilidades de futuro en la cara. Me conmoví.

Él me contó que esta niñita fue abandonada a las dos años por su madre biológica. Se la llevaron a un hogar. Y luego, en la adolescencia, quedó embarazada. Ahora vive con los padres del papá de su guagua, niñito que es tan inmaduro como ella, y que no la pesca, y así. Todo mal.

Yo sigo sin entender por qué no sabe leer. Le pregunto: ¿Pero si fue a un hogar, no se supone que esos lugares son para rescatar gente, para reinsertarlos?. Él me mira con sus ojos buenos y su sonrisa irónica... No, me dice, no se supone. Hay diferentes entidades y no todas hacen las mismas cosas al mismo tiempo. Las hay de protección, de rescate y de  reinserción.

¿Los hogares? Pregunto. Son de protección, responde. Eso ¿qué significa?, sigo preguntando, él contesta:

Significa que ese hogar se encarga de que el niño coma, duerme y vaya a la escuela. ¿Pero y de si sabe leer? Insisto. No, me dice. Estamos en una luz roja y me mira como diciendo "¿en qué mundo vives?", luego me dice algo como: cuando tienes 60 niñas y tienes que cuidar que no se acuchillen unas a otras, no alcanza  para preocuparse de que la B con la A es BA.

Atravezamos. Pero eso es importante, le digo al llegar al otro lado. Si no, no tiene sentido... ¿No hay políticas Públicas al respecto?. Se ríe mientras caminamos por Portugal (ahora vamos a cambiar unos pantalones de él) y contesta raudo: No hay recursos. Me cuenta que según se sabe, para que la calidad sea tema, debería haber un psicopedadogo por cada cinco niños... Si eso fuera así, me comenta, se podrían evitar estas cosas. Pero no hay para eso.

O sea, le pregunto incrédula aún, ¿sí se ha estudiado y sí se sabe lo que habría que hacer, pero no hay plata para hacerlo? Sí, dice. Y recuerdo cuando leí la Biografía de Sarmiento, Domingo Faustino, cuando trajo profesoras de jardín infantil de Estados Unidos a Argentina, y a la básica, porque la primera infancia y los niños deben ser la prioridad, decía, y eso fue a principios del 1800...

Resultado: educación gratuita y de calidad, básica y superior, en el país de al lado, hasta hoy, tras dictadura igual de heavy que nosotros, y varios premios nobel en ciencias... Es obvio entonces que Sarmiento tuvo razón.  ¿Si es tan evidente, por qué en el 2011, aquí, en "los jaguares" de Latinoamerica, pasan cosas como la que él me cuenta?

Él me dice también, antes de llegar a la tienda de jeans, que la niña tiene un cierto nivel de retardo... que le hizo un test con preguntas del tipo: ¿Qué es un campanario? y la respuesta fue "un lugar de camping"; ¿cómo se llama el hijo recién nacido de una vaca? , vaquita.... Y así.  Le dije , algo esperanzada en el sistema todavía, que eso era sólo falta de vocabulario... no implicaba un problema neuronal necesariamente. 

Me dijo, otra vez con su tono de "¡pero sí es obvio!", que el vocabulario era uno de los indicadores del CI. Me explicó que cuando uno "no toma" esas cosas del entorno, entonces evidencia falta de materia gris. Ahora, en el caso de esta niñita, según la evaluación que él mismo hizo, su medio, es decir, en particular, la falta de estimulación intelectual, conspiró para que eso pasara. 

O sea, evidente, si no sabe leer, no puede relacionarse con una importante variedad de palabras y entonces las posibilidades se pierden, se atrofian, y la gente queda retrasada. De hecho, él me contó, antes, que algo similar le pasó a otra niña, de otro hogar, en otra ciudad.  

No obstante, las hormonas se desarrollan igual, independientemente de las sinapsis que se hayan efectivamente efectuado o no... Y así esa niña termina siendo madre de otro niño y seguramente el círculo se perpetuará. Es la tónica habitual que se da en Chile. El medio entonces, reflexiono yo, determina.

¿Hubiera sido distinto se alguien se hubieran tomado el tiempo para que esa niña aprendiera que la B con la A es Ba? Creo que sí, que sin ser suficiente, entender que ese es el primer paso, puede hacer una gran diferencia, que a la larga cambie ese destino tan desolador.

La historia quedó ahí. LLegamos a cambiar los pantalones, volvimos al depa, la llave esta vez sí era la correcta (menos mal!) y todo volvió a mi cotidiano otra vez. Pero no quise que esto, que me impactó, fuera tan invisible. 

Y si bien el depa y la tesis son mis preocupaciones personales ahora, quise tomarme el tiempo de contar esto. Porque a veces, estos pequeños tiempos de revisar la B con la A, o de contar, si ponemos todos de nuestra parte, pueden hacer un gran y positivo cambio para todos, no sólo para niños vulnerables, sino para todos, porque nos hace ver la humanidad en forma menos individualista, y también nos permite agradecer lo que tenemos y a lo que podemos aspirar, y eso es bueno para el alma. 

¿Por qué se me ocurrió contar esto justo hoy?... pues partí escribiendo eso primero, luego me puse más pro y conté la historia en sí, pero si te interesa y te animas, aquí está el origen de este post.

Procastino, veo, leo y luego escribo


Aravena y Sabatini

Estoy en plena transcripción de entrevistas para mi tesis. Es sobre la Ley de Transparencia vista desde la experiencia de los medios. Particularmente de CIPER y El Mostrador. Hacer las entrevistas me encanta, me súper encanta agendar, ir, conversar, grabar... Pero luego, oír, transcribir, procesar, me agota. Y como me agota, me pongo a "procastinar" y me hago la lesa y me hago pausas, a veces de tele, como hoy.

Vi gran parte de un programa que no conocía "Idea Central" donde estaban como invitados, el (gran y joven) Arquitecto Alejandro Aravena, y el sociólogo Francisco Sabatini. Hablaron de muchas cosas importantes y varias que me conmovieron. (Busqué arduamente el video en youtube para linkearlo pero no lo encontré). El asunto es que hablaban de la segregación (social, se entiende). 

Sabatini fue alumno en un colegio donde se aplicaba el concepto "Machuca" y conocía a la persona que inspiró al cura de la película. Sabía mucho y hablaba lindo y bien. 

Alejandro Aravena habló de la vivienda social con ADN de clase media. Lo mostraron en una obra entregada, junto a una de las habitantes,y explicaba cosas varias. Como que sí, que no se entregaban los cielos con volcanita, y que alguien podría decir ¡qué atroz, qué indigno! pero eso una familia, a su juicio, lo podría hacer con el tiempo... Pero ¿un dormitorio de 3 x 3 para que cupiera una cama matrimonial? ¿Un baño con tina? esas cosas no eran tan fáciles. Y eso entregaban ellos. Contaba que los recursos del estado daban para la tina o el calefont, no para ambas cosas... Para decidir, preguntaron.

Aravena contaba que preguntar es un camino difícil (y sí, lo es, obvio que lo sé si hago eso!!!!), pero que para su asombro, la GRAN mayoría prefería una tina ¿Por qué?... habían múltiples respuestas. Pero él plantea que la Arquitectura puede aportar el qué hacer, pero el definir ese qué es una empresa mancomunada con la gente, con los habitantes, con la sociedad, son las personas, los usuarios, quienes saben mejor que nadie qué prefieren... 

Una de las beneficiadas hablaba en la nota. Aparecía en el baño, decía "creo que aquí todos nos sorprendimos  con el baño. Porque es lindo, es amplio, es moderno y tiene tina. Una tina para tener un baño de relajo, para hacer el amor con el marido, el pololo... Cómo no va a ser importante?. Estas casas, siento, están con los tiempos, para gente del siglo XXI". Aravena se emocionó en el set. 

Habló de que él antes del 2000 no sabía lo que era un subsidio (y pensar que ahora hace diseños de vivienda social, con premios internacionales, considerando sólo los subsidios). Contaba que esto partió en Harvard, cuando Andrés Velasco, el ex ministro de Bachelet, y  en ese entonces profesor en Harvard, dijo que el tema de la vivienda social era una pregunta compleja. No sólo por recursos, sino que era un ejercicio intelectual. 

Claro, hacer viviendas sociales (40 mt2) , dignas, aptas para las familias, etc. no es una tarea profesional fácil. Requiere de los mejores profesionales como dijo Aravena, afortunadamente hay "Aravenas" en Chile (y no es el único, como se cuenta acá).

Ahora, Aravena también comentó que en Internet hubo varios comentarios de felicitaciones y similares por el conjunto (de la nota, cuyo nombre olvidé, pero que ganó un premio en la última Bienal, supongo que se refiere a la Santiago, pero no pude encontrar el dato exacto). Ahora, en el comentario, onda 81, había alguien que hablaba como románticamente, y decía que había que preservar los barrios, o sea la manera de vivir y las construcciones, por una cosa cultural, y hablaba de cosas así...

Y que entonces, en el comentario 82, una persona escribió algo como : yo soy una de las actuales habitantes de ese conjunto. Y me gustaría que la persona que escribió el comentario 81, hubiera conocido cómo era antes. Cómo era el susto de bajarse de la micro y ver a los jóvenes ahí vendiendo pasta de base, cómo era el olor de ese lugar"...

Aravena entonces comenta (parafraseo): "Más allá del valor que tiene que una usuaria dé su testimonio, es muy elocuente que lo dé en un foro de Internet. Es decir, su entorno cambió a tal grado, que ella que antes tenía susto de bajarse de la micro, ahora tenga las ganas y la posibilidad de meterse en un foro de Internet y opinar sobre algo que le concierne. Ese es un cambio de chip. Y eso vale la pena"...

El sociólogo entonces agrega: "Si los pobres dicen que a los únicos que les gusta la pobreza es a los intelectuales, que a ellos, los pobres, les gusta la riqueza, como a todo el mundo".

Aravena también comentó cifras de la pobreza en el mundo y las proyecciones. Dijo que ya se pasó la brecha de que hay más gente en las ciudades que en los campos, y que de aquí a 50 años, o algo así, los pobres serán pobres urbanos.

Hablando de la segregación e integración, la onda Machuca, el sociólogo, profesor universitario, comentó que sus alumnos fueron a ver el "animus" de las personas que habían sido erradicadas sus campamentos. Vieron, con sus propios ojos, que esas personas estaban muy insatisfechas, y que tenían muchas ganas de volver a sus campamentos (tal como lo dijo Marco Enrríquez Ominami, siempre, desde mucho antes de su candidatura, y tal como se lo escuché a Benito Baranda en el 2000, en un seminario al que fui en la Fundación Mercator ).

Eso pasa porque otros toman decisiones con respecto a lo que es bueno o malo para los usuarios finales, sin preguntarles y sin estar ahí.

(Nada nuevo: lo mismo pasó con el Transantiago y se da cuenta de lo mismo, en el último libro de Vargas LLosa que leo, El sueño del celta, que transcurre en los albores de 1900, cuando comienza la colonización inglesa al Congo). Pero, que siga pasando hoy, con todo lo que se sabe al respecto, luego de los exitosos plebiscitos que han habido en  los últimos años en Vitacura y Ñuñoa, que han parado importantes proyectos comerciales que pasaban por cambiar el plano regulador municipal, que prometían muchas cosas, pero que sin decir, evidentemente, mermaban la calidad residencial de esos barrios, aspecto por el cual las personas viven  ahí, y quieren seguir haciéndolo. De hecho, mi papá, mi mamá, mis hermanas y yo votamos en contra en el de Vitacura, el 2007 creo que fue). Bueno, que se siga considerando no considerar la opinión del usuario final, es inadmisible en estos tiempos.

Afortunadamente Aravena, que es clever, sabe de eso y se tomó el tiempo de hacerlo. Pero además, comentó, que eso es muy positivo para todos. Porque si la gente sabe cuáles son los límites, y por qué habrán carencias como el calefont o la volcanita, pero eligió y decidió, evita malos entendidos y alegatos varios. O sea, es como todo, si haces bien la primera parte, trabajas bien los datos, en forma segregada, profunda, luego se pone play y todos felices.

Con respecto a esto de integrar gente pobre en barrios ricos, por lo de sacar a la gente de campamentos, el sociólogo dijo que, él creía por varios motivos que no venía al caso comentar, que la gente, sinceramente, no tenía problemas serios con eso. Pero, que "le habían dichos" que eso depreciaría la plusvalía de su vivienda. Si hablamos de personas de clase media, que les ha costado un mundo tener ese bien raíz, que probablemente es la única herencia importante para sus hijos, obviamente no quieren.

Aravena entonces dijo, claro, "yo puedo decir varias cosas, pero cuando me toca a mí, es distinto" (usó una expresión en inglés que no conozco). Ahora, él dijo que la verdadera integración pasaba por poner a las personas más cerca de las oportunidades de trabajo, de superación, comerciales. No necesariamente en barrios más acomodados. (aunque, claro, comentó, normalmente se daba que esos barrios tenían más cerca más y/o mejores oportunidades). Pero que la localización de oportunidades era mucho más eficiente y menos problemático a nivel social que "mezclar" grupos socieconómicos distintos.

También explicó que eso pasaba por un conocimiento que hoy la humanidad no tenía. Y que los profesionales capaces de hacer todo eso, en Chile, eran muy seducidos por países del primer mundo, por ende esa era un riesgo que había que considerar y trabajar para que no hubiera fuga de talentos.

Aravena Y Sabatini estuvieron de acuerdo en que la localización era un tema, que antes no, pero ahora sí, sobre todo en países serios. (Con eso recordé un capítulo de "La Hora de la Igualdad", un documento importante de la CEPAL, donde hay un capítulo que escribió mi división que se llama "El territorio sí importa").

En fin, todo lo anterior hablaba de dar, fácticamente, calidad de un legítimo otro a las otras personas. Me gustó.

Aló Jesus

Entonces cambié la tele, y sintonicé a la Dra. Cordero que hablaba en "Aló Jesús". Y  hablaban de valores y derechos. El tema era  la virginidad....  la importancia de ella y lo positivo de llegar virgen al matrimonio. Y hablaron de las personas más pobres, a lo que la Dra. dijo: - que ahora ya no se llaman pobres, ahora son "vulnerables"- lo dijo con tono irónico... Y prosiguió: "esas personas que están súper superadas, tienen una sola neurona multifuncional, que les sirve para comer, cagar y hacer como que trabajan, a esas personas ¡no les puede pedir contensión! No les da, simplemente no pueden, están biológicamente impedidos! (cité textual).

No recuerdo si hubo répplicas a sus palabras, sí hubo risas y comentarios tipo "que eres tajante" y la dra. entonces dijo que a la gente le gusta así, y no le gustan las opiniones de medias tintas... Yo quedé choqueada.

¿Esa es una siquiatra que tiene cambida en la televisión, en programas valóricos? Desde su planteamiento, Aravena sería un ímbecil que pierde el tiempo preguntando a gente, mononerunal, qué prefiere para vivir, porque es impensable que tengan la capacidad para decidir, menos para opinar en Internet....  Qué rabia que las cosas no se conecten.

(Con eso recordé la Historia de Lizbeth, de Larrson, cuando escribe su carta para la corte, y todos consideran que enferma mental, partiendo por el súper siquiatra ultra mediático, y al final, todo aquéllo absolutamente inverosímil, era cierto. ). Aquí es como lo mismo).

El programa de Aravena y Sabatini me dejó pensando, conmovida por esas personas que siendo tan privilegiados y teniendo tantas opciones, por amor al prójimo, se quedaran acá. Aravena habló de "en qué valía la pena gastar los latidos". Lindo. Y me acordé de la doctora Cordero y me enrabié. Busuqué en mi gmail el mail de Aravena, porque alguna vez le escribí, y le conté un poco de todo esto.

Guendelman y cómo el círculo se cierra

Luego volví a mi tesis. Y volví a procastinar. Y por eso vi twitter. Y veo que salió la última columna de Guendeleman "ells no son brujas, ellos son mamones" (que suele escribir entretenido y con cuyas opiniones suele coincidir) y la leo. Me gusta, como siempre. Y al revisar los comentarios, me encuentro con otro link "chao jefe". 

Eso último es a partir de un comercial, pero en realidad se habla de los emprendedores, de lo bueno que es emprender, de lo valiente que hay que ser, etc. También hay comentarios que evidencian que hay muchas dificultades, uno en particular me llamó la atención. Uno que una niña (la araña se puso como seudónimo) se había ganado un par de premios en otros países, pero aquí no la pescaron (ja, ¿no les parece conocido... mejor ejemplo que Neruda, dónde?.  

Bueno, con todo eso me acordé del post anterior que escribí antes... de las ganas de emprender, de atreverse, de saber que las condiciones aquí son muy pero muy perversas, de gente como Aravena que igual aporta, y tal... y recordé una conversación con mi papá del otro día, de cómo gente de un medio bastante humilde, compañeros de él en el Instituto Nacional, lograron ser profesionales, algunos de ellos hasta eminencias en sus áreas.

Y entonces recordé la cara opuesta de la moneda. La realidad de aquéllos donde el medio los empeora. Donde los Aravenas y Klothz no existen o son demasiado insuficientes en todos los sentidos... Recordé la historia que él me contó cuando regresábamos de cambiar la llave de paso mala de mi cocina, por la calle San Francisco. 


mercredi, avril 29, 2009

El caso del joven del camión

Vengo llegando de clases. Tuvimos un debate sobre la ética periodística en el caso del joven del camión (el que salió en el matinal del 13 ayer y hoy, y que N gente ayudó, en pantalla y todo). Me quedé pensando NNNN. Escribí sobre el tema. Lo titulé "Y la ética ¿Dónde me la deja?. Lo postée en Revista MissK.

mardi, août 22, 2006

Bienvenida Musas

Un jueves en que yo garzoneaba en "No sólo de pan vive el hombre", la cafetería naturista de mi amiga arquitecta, mi compañera, Co, me dice "parece que va a salir"...
Al la semana siguiente me dice, "Ya Katina, tenemos revista. Se llama Musas. Mira yo quiero que tú escribas la columna" (me dijo, luego, que era porque a mí me gustaba contar historias...jijiji, igual es cierto).
Y me explicó el perfil de "la columnista", lo desperfilé un poco y lo reperfilé, se aceptó y así apareció Maida, la abogada que cuenta sus cosas en Soy un caso.
La verdad me tincaba hacerla como la Charlotte (de sex and the city) versión criolla, porque me era como fácil, ya que me encuentro un poco como ella (por lo perna y el saber de arte, no por lo mina), pero al final Maida tomó personalidad propia.
Me gustó tanto el encargo, que cuando la Conny me pidió la columna, le mandé 4 (no lo pude evitar). Eran consecutivas, o sea no 4 versiones de lo mismo. Fue curioso eso, pues me acordé cuando mi amiga Paola, recién egresada de Diseño UC, postuló a una pega de un área de Ripley donde le pidieron que llevara 3 paquetes, y ella me dice riendo "como a mí me gusta la tontera, le llevé 15", me dio risa esa vez, ¡jamás pensé que me pasaría lo mismo 10 años después!.
La Co me hizo sugerencias, súper atinadas, y quedaron ré bien las letras de Maida. Se las mandé por mail a mi hermana sicóloga en Berlín y me respondío un correo titulado "nacida para tus columnas", me dijo que may be ella me podía ayudar, pero que no necitaba ayuda porque yo era "secaaaaaaa" (así dijo la Fer).
También me dijo que deberíamos crear el club "Las amigas de Maida", que ella misma se matriculaba al tiro y hasta me pidió permiso para re-enviar las columnasa a amigas de ella que se pudieran sentir identificadas.
Me emocioné (y para mis adentros, me creí la muerte tb). Obvio que le dije que sí las podía re- enviar. (Y la Fer me contó que lo hizo, y que a su amiga le encantó y que tb quiere ser del club "Las amigas de Maida", fue muy chistoso, capaz que hasta resulte).
En Buenos Aires, recientemente, escribí una cosa de viajes que no sé si va para el número 2 de Musas, y otras 4 columnas que debo transcribir - y eso que va sólo una por número, y la revista es mensual-. ( Es que me encanta Maida).
Al llegar, fui a una reunión de pauta para número el 2 y estaban casi todas las del equipo y las conocí... Lindas y de la UC (sólo 2 de la USACH, ninguna de privada). Cada una tiene adjudicado un escrito, pero yo tenía dos (Maida y un reportaje de sexualidad, me lo dieron, conste)... tema del número 1: cuando ellas quieren (y ellos no).
Ya entregamos los encargos para el número 2. A mí me dieron testimonios varias personas (si leen esto, merci beaucoup, en verdad, a todas). En el caso de lo que me tocó entregar ahora (y antes un poco tb), me costó caber en el esapcio que se tiene, para lo que había que decir, pero eso siempre es complicado, y al final salió. Es que la editora es topísima...
Bueno, así nació el que yo estuviera en Musas.
La revista es impresa pero tiene version web además aquí: http://www.revistamusas.cl/.
El que la quiera en papel, se puede suscribir (no se vende) en la web, a bajo, en donde dice "musas gratis a domicilio", sólo se paga el envío (que no sé cuánto es).
Leí en la web los otros artículos, y la verdad, al fin un periodismo gratis y decente sin ser grave. Al fin.
Buenas entrevisas y buenos textos en general según yo. Musas, creo, es como de la onda de la Paula (No la Cosas, Caras, Vanidades, Cosmo, Tú, Muy interesante. Tampoco como la Ya o la Mujer porque son muy breves estas últimas). Sí, creo que sería onda Paula...
Es primera vez que trabajo en una revista impresa, y que soy parte del staff (no colaboradora). Me súper fascina. La verdad, encuentro súper top la revista Musas y sí, quizá venga de demasiado cerca la recomendación... pero, la pueden verificar por ustedes mismos en la web.

dimanche, juillet 16, 2006

Entrevista en TVN

Fui hace poco a una entrevista con un editor peso pesado de TVN y me hizo varias preguntas.

Lo siguiente es un extracto de lo que me pareció más relevante de dicho encuentro:

-Katina, ¿Viste eso del hacinamiento de las cárceles? ... Si yo te mandara a reportear eso, ¿cómo lo harías?.

Le contesté:

-Buscaría una historia. La historia de algun tipo ahí, la historia de alguien que hubiera estado ahí.

El súper editor preguntaba medio divertido (según yo): "ya, ¿pero cómo?".

Yo le decía que preguntaría a los guardias por alguna historia para entonces ubicar al protagonista. Y que no llegaría con toda la parafarnalia (cámaras, autos, etc.). Sino sola... y en onda "hola, permiso".

El editor top se reía (¿me habrá encontrado muy ingenua?). Y me decía : "¿Y tú crees que te van a contar así como así?".

Yo respondí:

"La verdad no sé pero así lo he hecho siempre que he tenido que hacer cosas así -que fue para la Universidad y para una que otra pega suelta por ahí- y hasta ahora ha resultado. No sé porqué pero no he tenido nunca problemas para que la gente me cuente sus cosas. Supongo que porque sé generar "espacios de confianza" (así les digo yo, pero no le dije a él) para que las personas se sientan libres y a gusto para decir".

(¿Será que hace mucho, cuando me iluminé con el tema de trabajar la humildad, aprendí a no juzgar los actos del otro y a escuchar sin interrumpir, sin querer adivinar lo que viene, dando tiempo para recrear las emociones ?).

Y agregué, entre humilde y digna:

"Además no sé hacerlo de otro modo, y para mi tesis hice un piloto en video, donde justamente entrevisté a un ex reo" (cierto, of course, y además obtuvo premio el 2005).

Él dijo:

"Ok, otra cosa. Katina, qué pasaría si yo te mandara a hacer un reportaje para las nocticas sobre el SIDA. Pero que yo pidiera un enfoque distinto, por ejemplo el SIDA en las mujeres, ¿cómo lo harías?. Piensálo mientras yo veo un poco el partido" (el mundial estaba en pleno).

Lo medité un poco hasta que su mirada me indicó que era momento de hablar y le dije:

"Yo creo que iría a esas fundaciones donde está la gente con SIDA y buscaría alguna historia.... Pero ahí necesitaría más tiempo. Hay que proceder con cautela".

- Y ahí recordé las conversaciones sobre los "seres sufrientes" de esos días y dije:

"Porque las mujeres con SIDA son seres sufrientes... gente que considera que tiene una especie de maldición inmerecida. Gente que no quiere ser vista como maldita, ya es más que suficiente con serlo.

No son como los reos, ahí todos quieren decir y aparecer. Todos quieren ser importantes y salir en la tele, los seres sufrientes no. Son personas que se sienten atrapadas sin salida en una sociedad que no las contiene. Y no quieren figurar por ello, es más, hablar sobre eso es hundir el dedo en la herida sin sentido. No tienen ganas de hablar de eso consigo mismos, menos quieren hacerlo en público.

Y lo sé porque a mí me entrevistaron por ser "cesante con título", que espero que sea reversible, y me costó mucho dar mi testimonio. No es fácil hablar de algo que a uno le duele mucho, que uno siente que eso lo ahoga y lo hunde, y de lo que no se sabe cómo salir...

Para que un ser sufriente te hable sobre su dolor, debes convencerlo del bien de exponerlo y ser cuidadoso y respetuoso y para hacer un reportaje sobre eso, ello implica tiempo, al menos para mí".

(No le dije pero me imaginé como Erin Brokovich -la peli- cuando ella va a las casas con sus niños, y se sabe las dolencias y los teléfonos de cada persona. Es un compromiso. Y eso ella lo puedo hacer por ser un ser sufriente -sufría el ser madre soltera sin pega todo el rato- y empatizaba con la injusticia que evidenciaba. Sin esa empatía jamás habría hecho lo que hizo... porque si bien al final le generó N guita, al principio, sólo era gasto y energía y sólo por conciencia humana... por no ser un ser en serio indiferente al dolor, por ser sufriente.. si no lo hubiera sido, no se habría tomado toda la molestia que se tomó... por casi sólo bolitas de dulce).

Luego él me dice:

"Mira, si existiera el caso de un tipo, un profesor de un colegio, que está acusado por abusos deshonestos... hay testimonios de padres, alumnas, pero no hay ninguna prueba. Y yo te mando a esperarlo a la salida del colegio... y lo grabas pero el tipo no quiere hablar. ¿Qué harías?".

Pienso la respuesta y recuerdo un caso que vimos en deontología... el caso de un tipo medio nazi que se suicida y la pregunta es ¿qué responsabilidad tuvieron los medios en ello?... Y recuerdo los derechos de imagen... y varios derechos y el caso del novio de una amiga mía, en los años 80, en Europa, que aparece como asesino en varios medios del mundo y no era tal cosa... y la película del otro día cuando una estafadora se hace de los documentos de una mujer honrada y le friega los antecedentes por muchos años y muchos juicios ( y en ese minuto de mí misma cuando robaron mi ci y compraron cosas con él y aparecí en Dicom y tuve que hacer un medio atado para limpiar mi nombre)...

Y en el choque de mi amigo reporteado por la tele (me lo mostró en video) donde me dice: "¿Cómo dicen lo que dicen esos periodistas, Katina? ¿o sea la testigo que ponen llegó muchos depués, -fíjate en las luces del lugar- ... Dicen que yo venía por tal lado y eso es imposible porque la calle sólo tiene sentido para el otro, y mira la imagen, si fuera como la periodista dice... lo que pasó por la derecha según ella, tendría que haber sido por el frente.

Y mi amigo extranjero que trabaja en Hacienda cuando dice: "O sea el periodismo aquí definitivamente miente porque no investiga".... Y la directora de Obras de la Muni de Lo Barnechea que casi me recibe como gata arisca suponiendo que yo iba a tergiversar todo lo que ella me dijera, "porque perona, pero tengo pésima opinió sobre tus colegas, incluso amigas de mi hija". Le prometí lo que me parece que corresponde, y que se hace en todos los demás ámbitos por cierto, pese a lo que digan sobre "el derecho a la información". Le dije que cuando tuviera el escrito, sobre su partre, se lo enviaría para que me dijera si yo había entendido bien.

(En general lo hago así, y no pongo lo que el otro no quiere decir -finalmente, ellos son los dueños de la info, no yo-, y es maravilloso, la gente se siente respetada, uno precisa y aclara y mucha veces vuelve contudente aspectos medios fútiles. Además la relación humana se ve fortalecida, en vez de mermada.). Obvio, alguien como yo, poco dada a las confrontaciones, más lenta y excesivamente rigurosa a la hora de buscar todas las fuentes involucradas, tarda más... no sirve en un espacio donde "no importa donde vamos, pero vamos ya porque estamos tarde".

Y vuelvo al "¿ qué harías con ese profesor?" y recuerdo que yo no soy así, no comulgo con decir sin ponerse previamente en los zapatos ajenos... y con todo eso le contesto al editor, una respuesta quizá nada de vendedora en ese minuto (¿debí decir que me las ingeniaría como los periodistas de farándula para que dijera algo sí o sí?):
"Si no tengo ninguna prueba, no diría nada".

Él sólo me miró.

Luego, ante ciertas preguntas mías, me dijo que tenía ciertas dudas con respecto a si yo podría llevar a cabo ciertos proyectos... Pero como las tendría con con cualquiera que no fuera periodista porque él el único mundo que conoce es el del periodismo...

(Yo creo que eso último me lo dijo sólo por buena crianza).

En fin... El súper editor, al despedirse, me dijo:

"Katina, debiste haber estudiado periodismo"....

No sé si me lo dijo por "si fueras periodista no hubieras dicho tanta tontera junta" o como diciendo "el periodismo se perdió a alguien con potencial"... o por "lástima por ti, pues aunque tengas un master en periodismo...no te puedo contratar sin el título de periodista".

Le respondí. Y dije la verdad:

Cuando yo era chica (y hasta hace poco) no podía no escribir, era casi como respirar, escribí siempre porque me fue inevitable no por una intención de hacerlo... y cuando tenía 17 años, más porque un pololo y los profes me dijeron que por voluntad propia, entré a estudiar periodismo, a los 18- a una privada sí (sí... pasé por ahí, lo reconozco, pero lo revertí)- . Pero al poco andar me dio vergüenza tener ese título, donde todos se abogaban el derecho de decir y opinar sin estar debidamente documentados. Sin leer nada.

Salí de ahí rauda sin terminar el año para ser arquitecta... que tampoco fui (pero ahí sí traté en serio, 4 años). Pero no lo logré... porque en verdad nací para las comunicaciones, no para la construcción urbana, aunque yo no lo sabía entonces.

Para mí esto de ser preguntona y contar historias era como un hobby, algo natural de todo el mundo, no para dedicarse a eso profesionalmente. Para eso, en mi caso, estaba la arquitectura...

Igual ahora no tener el título -de periodista-, por (posibilidades de) pega, me pesa N frecuentemente ( y ya no tengo money para volover a la UC). Aunque con el master estimo estar igual o más capacitada para hacer periodismo que los que hicieron pregrado (y no sólo yo lo considero, otro editor, top, joven y de la UC like me, de TVN, piensa lo mismo que yo...pues es la tendencia mundial, estudiar algo, saber y luego aprender a contar, o sea hacer periodismo en postgrado, que fue lo que hice yo... quizá él -este editor joven- sí me llame para alguna cosita... ojalá, tengo demasiadas ganas de hacer Tele).

Anyways, cuando el Gran Jefe de TVN me preguntó lo del SIDA, supe que ese reportaje, como otros de alma frágil, yo lo podría hacer, por el hecho de ser un ser sufriente (muy a mi pesar, pero lo soy, y para esas cosas sirve... yo creo).

(Igual el editor top no me llamó más... así que quizá fui descartada por respuestas políticamente incorrectas). Pero yo soy sincera, par default....

Cuando conté esta historia por ahí sentí que todo esto fue la evidencia de un nicho...

Es decir, obvio, yo sé que lo que la lleva en el journalism es el golpe noticioso, la cosa light, la farándula, lo que fulanito le dijo al del bando opuesto y demás... y no sirvo mucho para eso creo, (creo que el editor top también lo vio) pero evidencié que para reportajes de alma frágil, ahí, seguro, nadie me gana...¿ o no?

dimanche, juin 25, 2006

El Negocio de la Delincuencia


Estoy chata de vivir con miedo. Desde que me asaltaron me da pánico que alguien camine a menos de 10 metros de mí. Rezo durante todo el trayecto en micro. No me atrevo a salir con mi cámara (que necesito para reportear) por pánico que me asalten y me roben. Eso me pasa a mí pero y ¿a cuánta gente más?...

El tema de la delincuencia es medio tema, ya casi parece foro político de los 90: no hay espacio donde no se hable de ello. Hasta en "Tolerancia Cero" es tema en este mismísimo instante.

Y ayer lo vi en “Sábado Por la Noche”, donde el Pollo Valdivia contó que vive en comunidad, que hay toda una organización entre sus vecinos y que tiene un arma (que hizo el curso y todo) y que OBVIAMENTE la usaría. Pues, como sabemos –y él citó el caso del médico uruguayo asesinado en Viña hace un año cuyo crimen quedó absolutamente impune para la opinión pública, dada la sentencia a estos tipos- ya los tipos no sólo roban, sino que están como enojados con el mundo, y aunque se lleven todo, igual matan.

El Pollo contaba que había escuchado a Zaldívar decir en la radio que “al menos en Chile aún no se usa el terrosismo –secuestro- express” (onda como en la película homónima)- Y el Pollo, con justa razón a mi parecer, dice: “ ¿O sea que a eso tenemos que llegar? ¿Cómo eso no pasa aún entonces minimizamos el problema?”.

También decían en ese programa los 3 invitados –Pollo, Vivi y Andrea Molina- que todos vivían en lugares con cámara, guardia y demás. (Sólo el Pollo tenía arma). Y que la mayor parte de delincuentes era gente metida en drogas (ya me habían dicho eso) por lo que quieren liquidez, cash. Ergo que “había que tener 300 lucas en efectivo para darle en caso que te quisieran robar”. También contaban que les habían dicho que "había que tener una caja fuerte y joyas para que si te asaltan, como el tipo es lo único que quiere, pueda abrir la famosa caja”.

O sea... estoy tan impresionada. ¿Cómo no saben que la mayor parte de la gente en este país gana 120 lucas al mes y con eso no vive (por eso todo el mundo está en DICOM)?.. O sea....¿Vamos a tener 300 lucas en cash para que las roben?. Y la gente de casas del sector oriente.... sí, vive con más plata, pero gasta más plata tb. Para nadie es simple tener 3 gambas (ni siquiera 100) ahí al agaüaite... Tampoco todo el mundo puede pagar guardias, y demás. No es simple todo eso.

Con eso me acordé cuando Zaldívar fue a “La Tele o Yo” y el Julio César Rodríguez le pide ver su billetera y el chico andaba como con 40 lucas en cash.... onda “normal” para él... ¿cuánta gente se habrá sentido insultada? ¿Que un trabajador público ande con casi la mitad del sueldo de un trabajador de la construcción que se rompe el lomo más de 12 horas al día por ejemplo?.

Otra cosa en el programa del Pollo, decían que ya no es sólo el lanza que roba la cartera o hurtos simples.... ya es más grave y tal...y hablaron de eso. Stop digo yo. Sorry pero a la señora María cuando le roban la cartera, le roban TODO. Es heavy. Le roban los documentos con su dirección sus tarjetas, las fotos de su familia, sus remedios, sus llaves, el cel, a veces la palm, a veces algo prestado... etc. No es menor. ¡NO ES MENOR!

Lo mismo cuando a un abogado le roban su maletín con el caso en el que ha trabajado todo el día, o a un estudiante la mochila con el ipod y el libro gigante de la universidad. No es menor los hurtos “pequeños” a las personas, porque son grandes daños. Mientras eso no se entienda, no va a cambiar la ley y por ende no cambiarán las conductas delictuales. Al revés. De hecho como es fácil, se gana harto y se pierde o arriesga poco, entonces cada vez hay menos miedo a ser delincuente y comienzan re-jóvenes. Mientras tanto, uno debe vivir con miedo todo el rato.

Yo creo que al final la delincuencia es un buen negocio. Basta ver el (gran) reportaje del SML en "Informe Especial" el otro día y el de los autos. Sobre eso, cabe señalar que me dio N rabia cuando la periodista cuenta el caso de un señor que tras alegar 1 año entero con la Peugeot, logra que le cambien el auto nuevo defectuoso... y comenta la mina algo como “es un ejemplo de que las compañías sí se hacen cargo”.... ¡¡¡¡¿cómo?!!!!... ¿¿¿¿compras un auto nuevo, sale defectuoso y tienes que pelear 1 año....para que la compañía asuma lo que es evidente????? Si las cosas funcionaran –como decía Lagos que pasaba, y que nunca fue- pasaría como en USA.

Una vez supe que una pareja llegó a un hotel en USA y por cosas ajenas del hotel los pasajeros anteriores de la pieza acordada, se habían ido tarde, lo que significaba que esta pareja debería esperar en el lobby mientras terminaban de asearla. Como una hora. Frente a eso, el hotel en cuestión mandó a la pareja a un otro hotel, más caro, con habitaciones disponibles.

Por supuesto se encargó del transporte de ellos y el equipaje. De la cena de esa noche, de traerlos al hotel originario al día siguiente y por las molestias un tour todo pagado por no sé donde. Eso es hacerse cargo. ¿why? por la imagen.

Pero aquí eso parece que vale hongo... porque como nadie salva y nadie fiscaliza debidamente que las cosas sean como deben ser (porque nadie tiene el presupuesto y el tiempo de un canal de TV de ir donde un especialista de INACAP marcar piezas de 4 autos, llevar los autos a 4 talleres distintos, y a otros tipos, pagar en todos los casos, etc.).

Hace unas 2 semanas fui a un foro en la Univ. de Chile donde habían hartas conferencias. Una era sobre la delincuencia. El orador dijo unas cosas increíbles... que al final, el tema era el miedo (miedo a no tener salud, trabajo, etc.) y eso era porque las estructuras sociales eran muy precarias. Y la necesidad de tener un status cada vez mayor: la inconformidad y la rabia por eso. Me calzó heavy.

Este tipo citó varias estadísticas. Heavy. Habría que pensar ¿si hubiera salud garantizada –digna por cierto- y jubilación decente, y trabajo con contrato, con sueldo aunque fuera mínimo pero decente, etc--- la gente andaría tan temerosa? además si se legisla más acorde a la realidad sobre los delincuentes.... menos temerosa aún, of course.

En fin, a mí me parece que mientras en este país no sea más rentable ser honrado que ser delincuente, la delincuencia seguirá en ascenso. Es cosa de ver el reportaje de Chilevisión de hace un tiempo atrás y el de "Contacto". Donde siguieron bandas (en Chilevisión en el centro en "Contacto" de robos de radios de autos) por 10 años, los atrapan y vuelven a hacer lo mismo al rato. ¿Porqué? Porque da igual... Si no lo hacen no tienen guita y si lo hacen lo peor que les puede pasar (y si es que) es que estén 3 días en la cárcel donde es casi ir de recreo –casa y comida gratis y descanso un rato- y luego vuelta a delinquir.

Yo, como conté antes, fui asaltada no hace mucho, y además, antes, me robaron un notebook nuevo arriba de un bus en febrero de este año. A mi hermana una vez saliendo de la U (Veterinaria UCHile) un tipo con un palo le quebró el vidrio del auto para robarle la cartera. El año 1996 en la puerta de mi casa, en La Reina, 3 tipos en auto me asaltaron. O sea Mal.

Hablé con un abogado sobre este tema. Abogado que también fue asaltado. Y que salió corriendo tras los tipos... y me dice que claro, que el código civil presume inocencia y que a lo más arriesgan 3 días... ¿no estará un poco fuera de tiempo todo eso?. O sea, hoy estamos en el siglo XXI, deberían revisarse las leyes al tenor de los tiempos ¿o no?.... y no sólo para el ladrón de carteras o asaltantes, para todos.

Para los que no dan boleta, los que te dicen que cambiaron N cosas para el auto y no lo hicieron, los que sacaron un fusible bueno del auto para cobrarte casi 50 lucas por el telecomando que nunca estuvo malo, los buses que tienen chóferes sin licencia o que si chocan resulta que toda la culpa recae sobre el conductor (y toda la pena moral y monetaria) y la empresa sigue como si nada y las víctimas además del dolor tienen que pagar una cantidad de dinero por abogados y salud del porte de la cordillera de Los Andes.... que si a uno, como a mí, le roban en un bus, arriba de un bus, resulta que la empresa es libre de polvo y paja POR LEY...

Yo creo que es hora que la ley ATINE. Para todos. Basta de tanta impunidad. ¿No nos creemos en vías de desarrollo?... Pues habría que demostrarlo ¿no?. Un modo... que la gente sienta que puede caminar tranquilo por la calle... que la policía hace su pega, que los políticos hacen su pega... porque uno, uno tiene que hacer su pega y pagar igual. Entonces ¿ley pareja no es dura, no?.


dimanche, avril 23, 2006

Leer es un placer genial, sensual...

Y sí, esta vez, cuando me llegó la invitación, decidí ver la web de la revista "patrimonio cultural", y revisé los números anteriores en pdf., y la encontré excelente (me gustó el número titulado titulado "zonas erógenas)". Me gustaron los escritores en general (conozco a un par), las temáticas, y demás. Así que fui al lanzamiento del último número, el viernes 19 hrs, a la Biblio de Santiago, que, como sabemos, es top (aunque no me guste que haya plaza dura al acceso, pero eso es otro tema).

La cosa es que llegué a las 19 como previsto y uno de los anfitriones se pone a leer un escrito, bien divertido. Luego una señora habla sobre que la revista, dice, ahora es de Libro Libre Chile, y cuenta un poco de qué se trata... es como un sistema de préstamo de libros y revistas, uno obtiene algo que tiene un código, lo lee, ingresa el código en la web, y luego deja el libro en ciertos puntos para que otra persona lo lea…
Esto, dijo la señora, "está bajo la proclama de que el derecho a la buena lectura, es un derecho humano". (Más info en la web señalada). O sea, es como Bookcrossing criollo. Me gustó N.

Entonces hubo vinito y regalo de revista… la hojeé y vi que estaban todos los cuentos ganadores (3 lugares y algunas menciones honrosas) del concurso “Historias de Bibliotecas”. Leí casi todos, hasta ahora el que más me gusta es el que ganó el segundo lugar...

Entonces me puse a circular por la biblio. Estaba llena de gente, leyendo, en las salas de computación, y mucha gente chateando. Reviso las revistas y libros que estaban ahí en la “Sala Novedades” y veo el libro “La Sagrada Familia”...


Donde, dice, están analizadas las familias chilenas más influyentes (no lo he leído aún, pero aquí hay una referencia) y aunque parezca mentira, no tiene nada que ver con la peli homónima en cartelera por estos días. (De hecho la
web oficial del film dice que la peli fue escrita y dirigida por Sebastián Campos)... ¿mera coincidencia de nombres en la misma frecuencia temporal?... me gustaría saberlo...

Y si bien es aparentemente sólo coincidencia de nombres, me imagino que algo metafílmico las debe aunar, por ende, me pareció que la oferta de la biblio no podía ser más actual.

Entonces, de peluza que soy no más, fui a hablar con el tipo que estaba ahí, Cristián Muñoz (no pude sacarle foto porque justo mi cámara se quedó sin batería), que resultó ser uno de los fundadores y me contó que este proyecto era de 3 años y lo levantaron en 6 meses.

Me confirma que ellos sí tienen las cosas que están en el mercado recién, porque ya tienen convenios con varias editoriales y otra gente, de modo tal que sale un libro al mercado y al tiro se va a un par de ejemplares la biblio… wow, ¿o no?.
Le cuento que yo fui a esta biblio en diciembre cuando era novedad aún (y había una expo de la Aline Kupenheim, que se llamaba “Me Huele a Cuento” y eran unos textos y dibujos preciosos, y eso ahora es un libro nada de barato), le pregunté si la gente seguía yendo todo el rato y si sacaban libros… o sólo iban a chatear….

Me dijo que iban 3000 visitantes diarios, y que si bien iba mucha gente que consideraba el lugar un centro de chateo, eso no era malo porque ellos tienen un concepto de que la gente al menos se roce con el material. En todo caso, me dijo, mucha gente sacaba libros y todos los días (me habló de cerca 1000 personas al día).

Le pregunté si habían libros de Historia del Arte (mi tema) y dijo que poco, pero que estaba en eso él personalmente y que además está en proyecto que hayan cosas en cd como enciclopedias y otros, y que se prestarían… de hecho, me dijo que, el 95% del material del lugar está hecho para prestarse (1 semana con derecho a ser renovado, una semana más, y eso se puede hacer por fono).
También me contó –a mí y a otra gente que preguntaba- que los talleres de computación son gratuitos y abiertos a toda la comunidad, no sólo a socios de la biblio, pues es parte del programa Biblioredes.

Me gustó mucho todo, y por casualidad el sábado en la tarde pasé también por la
Biblioteca de Providencia y luego por el Café Literario, y ambos estaban llenos… ¿Será que la gente anda más buena para leer?... ojalá

Día de la Hispanidad en el Estadio Español 2023

Foto del stand andaluz, 2023 (foto mía, ver álbum ) Desde que me acuerdo, el 12 de octubre, feriado, para mí era sinónimo de ir al Estadio E...