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lundi, mars 10, 2008

Gracias a ti, por agarrarme de los brazos...

Esto fue escrito por CW., el jueves 6 de marzo en algún diario capitalino que desconozco, me llegó ayer por mail de mi papá. Lo leí con el desgano ya asociado de ver los adjuntos... Y ahora necesito divulgarlo.

Lo leí sin emoción y en silencio primero, luego lento, luego sussurrando, y luego con el pecho oprimido y una sensación de pena-felicidad muy rara.


Se lo leí entonces en voz alta a mi amiga. Y ahora, tarde, después de comenzar tipo 7 am. la función, por los colegios (niños de mi amiga), asear la casa (sin nana, eso me toca en parte), ir a tramitar a la Inspección del trabajo sin encontrar estacionamiento, almorzar súper apuradas pero en un rest top con vista al mar(la pausa pituca del mes).



Y al rato, correr por la arena (la caliente, blanda) no sé cuánto rato con una niña de 6 años (que obviamente me ganó, con el dolor de mi ego de ex atleta), y capear olas (grandes, y medianamente grandes) 1 hora (yesss y en marzo, con la niña al apa), en La Serena. Correr otra vez, mojadas con frío por el viento, ahora por la arena mojada (igual perdí, grrr). Jugar en la arena, practicar con la chica el "sem sem sem" que jugaba en el colegio, que le esneñé y que le gusta. Enseñarle a huntar galletas Niza en helados de mora crema, y matarnos de la risa por 800000 cosas.

Ir después a un ressort (una amiga mía vino de visita a La Serena y se aloja ahí, nos invitó) y bañarnos a la pisicina, y enseñarle a la chuiquita a tirarse piqueros (primeros pasos)...

Después, tipo 7-8, llegar a la casa, bañar 2 niños (2 y 6 años), ordenar algo la casa y (por fin) ver Lola, etc. Luego de todo eso, cuando sólo vengo aquí (web) para ver si (milagrosamente) alguno de mis miles de cv ha tenido eco, me encuentro con estas líneas de este gran hombre... Sólo quiero decir que me llegó al alma, y a mi amiga también. Aquí van sus palabras (por favor, hazte un regalo el tiempo, y léelo, prometo que vale más del tiempo que te tomará leerlo).

Por C. Warknen.

A ti que lees estas líneas, que estás bajando por una de las tantas autopistas de la ciudad en esta mañana de marzo o, tal vez, estás en un vagón del Metro -con la mirada extraviada, como todos los que viajan a esta hora-, o paladeas el primer café y recorres distraído las páginas de este diario, buscando algo que no sabes qué es.

A ti, que llevas a tus hijos al colegio y que acabas de no escuchar una pregunta que te hizo tu hija más pequeña, porque estabas pensando en otra cosa.

A ti, que acabas de salir de la ducha y te ves un instante en el espejo. A ti, que pasas rápido a mi lado y casi me empujas y no me ves.

A ti, que -con apenas 18 años- te levantas con el tedio pegado en el alma y te enchufas al computador para no abrir la ventana de tu pieza que da al jardín. A ti, que miras a tu marido todavía dormir a tu lado, y ves su nuca y su piel gastada, y sientes en el centro de tu pecho un hueco, la sensación de un cansancio del que quisieras huir a miles de kilómetros de ahí.

A ti, que estás comprando el pan sin emocionarte con su olor y su temperatura. A ti, que entraste al cajero automático y descubriste que el saldo de tu cuenta era negativo, y sientes miedo, rabia, angustia. A ti, que acabas de dejar a tu niño en la sala cuna y te fuiste sin cantarle esa canción "que a él tanto le gusta".

A ti, que acabas de entrar en la oficina y te dispones a iniciar un día igual a todos los días, trabajando sin amor por lo que haces, como pieza de un engranaje que te devora.

A ti quiero agarrarte de la solapa, del brazo -con respeto, pero con fuerza-, a ti quiero detenerte en tu carrera loca y decirte lo que tal vez nadie te ha dicho nunca, porque no se enseña en los colegios ni aparece en los diarios.


Yo no soy nadie para quitarte cinco minutos de tu atiborrada y desesperada agenda, soy uno más entre los millones que bajan esta mañana a comenzar un día más en la ciudad. Entonces, ¿por qué habrías de desconectarte de tu "iPod" o apagar tu celular para escucharme? Pensarás acaso que soy un predicador más, un vendedor de seguros, o alguien que quiere robarte a plena luz del día. Sé que me mirarás con recelo, con molestia, con desconfianza.

A ti, que me oyes pendiente de tu reloj, quiero decirte, antes de que desaparezcas devorado por la multitud: "El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno".


¿Y eso era todo? -me dirás-. Sí, y te digo: todo lo demás, fuera de eso, es nada.

Si te he agarrado de la solapa y te he abordado a esta hora de la mañana de este jueves que escribo es para decirte que eres feliz y no lo sabes. Y que eso que te dije lo dijo una vez un hombre como tú, que se llamó Dostoyevski. Y yo, ¿quién soy para hablarte así, para entrar en tu privacidad y leerte la cita de un ruso que no conoces? Yo soy el muerto. Yo estoy muerto, tú estás vivo.

¿Muerto tú? -me dirás-. ¡Pero si puedo tocarte y verte y oírte!

Sí, pero estoy muerto. Yo me levantaba en las mañanas como tú, prendía la radio como tú, paladeaba un café como tú, miraba distraído las primeras nubes en el cielo, y llevaba a mi hijo al jardín, y no sabía que era feliz, que estaba vivo. No lo sabía, como tú no lo sabes, como no lo saben tantos que no pisan con placer las primeras hojas del otoño, que no se detienen a ver los primeros rayos de luz colarse por la ventana para entibiar la piel del o la que duerme todavía a tu lado.

Pero esto, en realidad, no me lo enseñó Dostoyevksi, sino mi pequeño hijo Clemente, un niño como millones de niños que en este momento son llevados al colegio, un niño que me hizo una pregunta que no escuché una mañana de un jueves como hoy. ¡Eres feliz y no lo sabes! Eso es lo que enseñan los niños que mueren, eso lo aprendemos de un golpe los que morimos con ellos, eso es lo que los vivos como tú no pueden escuchar.

Gracias a ti Cristián, por hacerme ver que soy feliz, y que lo ignoraba... Gracias a ti por agarrarme de la "solapa" (que no uso), pero que equivale a mis hombros, y a mis brazos, que permiten que yo saboreé el café del día, ojeé el diario, busque pega en la web aunque no me guste lo que hago, que al menos tenga la opción de tener saldo aunque sea negativo en vez de no poder mirarme al espejo por delincuente... Y tantas cosas que aludes.

Gracias por agarrarme con fuerza (de palabras) los brazos, recordarme a Dostoyevski, desde la Clemencia hacia el projimo que a quien se perdona, porque "no sabe lo que hace". Pero ahora yo sí sé.


Gracias por darme la opción de probar un poco del árbol de tu concimiento, no (sólo) del de tus invitados. Sé que para Nietzche, esto de la Clemencia (y para más remate con mayúscula), del ayudar al "rebaño", se aleja del superhombre, ¿pero qué importa eso cuando Dios ha muerto?...

Cuando el Pequeño Dios de Huidobro, que ahora yace enterrrado en tu corazón, con su cuerpo que se cae "como una fruta madura" y "su alma, (de repente), queda oscura" con su "pobre montaña", "mi jardín" y "la admiración por la lluvia" aunque no haya inventado el Creacionismo era un Pequeño Dios, y ahora murió, y murió sin sentido. Pero tú, con tu profunda bondad desde los libros y el alma, haces de ese dolor, un momento para decirte gracias. Así que Gracias a ti, a ti.

mercredi, décembre 05, 2007

Gracias a usted (carta abierta)

"Naciste con el don de la palabra", me dijo la tarotista de Agua Santa, mientras veía en su computadora mi carta astral, realizada con mis precisos datos de fecha y hora de nacimiento. Y añadió: "Tienes que usar ese don, porque eres sabia y tienes elocuencia".

Yo sabía, por supuesto, que hablo mucho. También sé, desde siempre, que las letras afloran de mis dedos como conducidas por un aroma embaucador, casi sin mi voluntad, mucho, mucho más rápido que mi mente. Pero nunca había sentido estas cualidades como "un don".

Más bien habían sido un (cuasi) estorbo para mí. Querer callar muchas veces, y sentirse sobrepasada y estallar sin poder apretar los labios. Necesitar escribir, casi como respirar... Y ese sábado de mayo de este año, eso que había sido una "cariño malo" toda mi vida, tuvo, de repente, connotación de "don".

El lunes, iba a Viña a hacer un trámite, leía en el bus, cuando, de sopetón, de la nada, me inundaron unas imparables ganas de darle gracias a alguien que me ha ayudado mucho, durante muchos años.

Recordé a la tarotista, y fue como evidente para mí, que mi único camino de gratitud en serio, era a través de mi "don". Tomé unas fotocopias que necesitaba para los trámites, por la parte de atrás (me dije que al llegar sacaba otras, cosa que hice), y le escribí a esa persona una carta, a mano, que no le di. Y que transcribí, y ahora quiero hacer pública, aquí.

Foto: El Mago, del Tarot, obtenida de google images. Propiedades: "El Alquimista, El Prestidigitador Originalidad. Iniciativa, centro de acción, inteligencia espontánea. Posesión de sí mismo, autonomía, emancipación de todo prejuicio. Elocuencia, destreza, habilidad, finura, diplomacia. Abogado, orador, diplomático o político" (fuente).

dimanche, novembre 25, 2007

Eventos Mágicos


Esta semana que acaba de pasar ha sido mágica, todo gracias a mi amiga Marcela que me invitó a eventos que me han detonado espacios de risa y sabiduría en el alma...

Y en suave. Como una hamaca en una tarde de verano, en la cual, bajo un árbol y la vista del agua azul, en un sueño, empiezan a develarse los caminos de salidas en laberintos internos que me parecían imposibles, y que ya tenía asumidos como jaulas de mi vida...

Viaje en Sol Mayor

El primer evento, fue el documental, que le tincaba a la Marcela y me invitó a verl, "Viaje en Sol Mayor", que dieron como inauguración del 11° festival internacional de documentales de Santiago (Fidocs) , en el Cine Hoyts (foto)...

Esa obra, sacó el "Gran Premio Embajada de Francia", del Fidocs 2006, (no hay trailer para mostrar, aún). Esta peli, que trata de un viaje a Marruecos de él (Georgy), con su abuelo de 92 años, el 2002, de repente, me hizo reflexionar de tantas cosas simples de la vida, que en verdad no son tan simples y ameritan reflexión... Y acciones fáciles, que pueden ser tan trascendentes para ser y hacer, lo que uno en verdad quiere...

Georgy, el director

El segundo evento, y más importante para mí, fue al día siguiente en la UNIACC, donde el director del film, dio una charla (más bien fue un coloquio) sobre el mismo. Cómo lo hizo, como se le ocurrió, etc (fotos).

Contó, por ejemplo, que él no quería que la historia se volviera en una anecdóta familiar, sino que fuera más universal, pero desde lo subjetivo. Como había estado hablando con su abuelo, percibió que había ciertos temas que a él (y seguro a muchos) le hacían "ruido", y escribió palabras que aludían a ellos (atreverse, amor, muerte, etc.).

Entonces, ya que el abuelo era medio sordo, le dijo: " Iremos al viaje, cuando tengas ganas sacas un pepelito con una palabra, lo haces y yo te filmo. Si tienes ganas de decirme algo con respecto a ese tema, me lo dices. Si no tienes ganas, pues no me dices nada y ya". Así, la estructura del film está hecha sobre palabras...

Me encantó fascinó e iluminó la forma de hacer.

Este director francés, de 39 años, me pareció un ser de esos que desde lo más humilde de su discurso, sin nada de pretensión, te da lecciones de cómo tener una vida mejor en lo profundo, sin decirte "hay que", sólo contando lo que fue su expereincia, y a partir de preguntas...

Mientras más contestaba las preguntas (muchísimas) de los asistentes, -la mayor parte personas que, como la Marce y yo, habían visto el documental en el cine, y habían sabido de la charla ahí por Pato Guzmán, y que seguro, tras el merecido aplauso, dijeron para sí, "debo ir a esa charla"-, él más luminoso se me hacía.

Finalmente, tras otro enorme y sentido aplauso, a la salida, le hice más preguntas y nos reímos. Le pedí sus datos, para ver si consigo la peli, y para saber más de él, que me dio de buena gana, y una foto (la que está aquí: yo mido 1.62... ¿Cuánto medirá él?).

Feria Indap

El tercer evento, fue en la tarde de ese día. Fui a la feria organizada por el Indap con la Marcela, (fotos en el link), al Parque Intercomunal de la Reina (que ahora se llama "Padre Hurtado").

Nunca había ido a esta feria en los 10 años de su existencia. El agro y yo, no tenemos mucha onda, pero fui. Por conocer, y sobre todo por acompañar a mi amiga, que quería hacer algunas averiguaciones ahí.

Me sorprendió la diversidad de productos artesanales y maravillosos que los capitalinos ni sospechamos que existen. Desde "tours rurales" hasta cremas de miles de productors, y delicatessen impresionantes, (que la Marcela probó en un 100% jajaj). Mermelada de zapallo italiano, pastas de ajo y merquén, aceite de oliva extravirgen orgánico, miel de hulmo, y mucho más.

Mucho negocio familiar, pero de lo más formal, algunos con premios internacionales y todo. Fue muy energizante para mí, ver ese tipo de emprendimiento... Uno tan lejano del yo conozco (espacios de negocios en intangibles, como trabajo en equipo, colaboración, liderazgo, coaching organizacional, etc.). En esta feria vi que estos pequeños productores de todos los lugares de Chile -en silencio, como las abejas-, trabajan. Y ante sus productos los capitalinos, podemos aplicar el "por sus obras los conocereis".... Sin poder más que aplaudir.

Pato Guzmán y los 30

El viernes en la mañana, vi gran parte del documental "Madrid", de Pato Guzmán, también en la UNIACC. Y luego estuve en la charla que él dio, más bien coloquio, tras la peli. Nunca lo había tenido tan cerca, y le saqué fotos. Me gustaron muchas cosas del doc., y otras que dijo.

A la salida, le dije que me gustó mucho una imagen del documental (una onde él está parado sobre Madrid en un enorme mapamundi, y sólo se ven sus zapatos, y habla que se siente como superado y maravillado sobre ese lugar). Él se río, porque me dijo que a él también le gustaba mucho esa escena, que se le había ocurrido en el minuto (del rodaje, se entiende).

En la noche, fui al cumpleaños de dos de mis mejores amigos de la vida, Constanza y Marcelo, conocidos en la Universidad, y ahora grandes amigos de la vida, quienes cumplían 30 años y decidieron celebrar juntos, en un bar cuyo nombre me gustó "Donde Mismo", en Bellavista.

Los abracé fuerte, fuerte. Había varios amigos comunes, pura gente que me hace recordar parte de lo mejor de mi vida como universitaria. Y mucha música de los 70 y los 80... y bailamos, mucho, mucho.

Canté y bailé "Matador", "Debajo del Puente", que hacía años no escuchaba de "Los Prisioneros". Canciones de "Presuntos Implicados" que se despertaron en mi memoria. Y otras que me encantan, propias del clásico del pop "Like a Virgin", "Every body es looking for something", "Estoy verde, no me dejan salir", "Billy Jeans", y muchas otras...

Un libro

Llegué al depa que me prestó la Marce, en la city, cerca de las 4 am. (y el taxista me pidió el número, jajajaj, primera vez que me sucede, pero en la más lady le dije : "Gracias por el halago, pero prefiero que no", -él no era mi tipo-). Desperté cerca de las 13 hrs. el sábado. Y encontré un libro en el velador de la Marce, "Cuerpos Prohíbidos", de Marco Antonio De La Parra.

Una prosa que es para leer en voz alta, por lo bello de su sonoridad poética... No sé cómo, ya voy en la página 70... Es mi record desde mayo.

En mayo, empecé a no poder leer, hasta que de repente, en junio, no podía leer más de una frase, sin que no me doliera la cabeza o no comprendiera, despues de una o dos frases, las letras parecían moverse como en un remolino sobre las hojas. Fue muy duro para mí... Hace un mes, mi record eran 3 cuentos de Benedetti al hilo (20 pág. aprox).

Hoy, sin querer queriendo, el eximio dramaturgo y escritor, se portó conmigo como el médico que es, pues, con su escritura, sanó una parte importante para mí: volver a leer mucho de una vez, y en diferentes momentos del día. Fue maravilloso, maravilloso...

Encuentros

En la tarde, caminé por Vespucio entre Bilbao y Colón, hacía mucho que no hacía eso... El sol en el parque del bandejón central, con sombra, y el silencio de la hora de la siesta, hizo de esa caminata improvisada, un paseo grato.

Después, conocí a M., que me llevó en su jeep azul. Él iba a ver a un amigo, y a bañarse al río del Santuario, y me invitó a un asado que no fui... pero a quien mailearé pronto, quizá...

En la noche tuve una conversación top por teléfono con una amiga nueva (de hace un par de meses, pero conocida por referencias de mi amiga Nadia, hace años). Y que ahora viene en camino al Arrayán, a tomar sol, ver peli, y hablar y hablar...

Y luego, un diálogo laaaaaaaaaaargo por msn, absolutamente inesperado, con alguien con quien no hacía eso como en 2 años y algo... y fue bonita la conversa. Llena de tópicos mágicos, que si una persona que no me(nos) conoce leyera, podría jurar de guata que es una conversación completamente paranoíca, digna de "peinar la muñeca"... pero entre locos, uno se entiende... jajajjaja.

Una semana de eventos mágicos, ¿no?....

Todo gracias a la Marce, gracias. Miles de gracias.


lundi, octobre 01, 2007

Sonata para un hombre bueno...

LLegué tarde al salón de honor de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, el 5 de septiembre, donde se le rendía un homenaje tras un año de su muerte... Llegué tarde a su vida (como conté aquí), y a su homenaje...

¿Porqué será que a veces el tiempo propio, no se ajusta a los trámites de la vida, y lo urgente (apelaciones de isapres y anexos varios), perjudica lo importante, como el estar donde se debe, en el momento que se precisa?...

Mientras venía en el bus desde Viña, mi papá me llama al cel y me dice en voz baja: "Esto está lleno, la ceremonia es preciosa y hasta te nombraron a ti".... Y cuando llegué, la ceremonia y el cóctel ya habían terminado, pero igual quedaba harta gente. Saludo al amigo de mi papá, Jaime, el padre del homenajeado economista, y me dice: "¿Te dieron cuaderno, cierto?", "No", respondo... y acto seguido me dan uno, como el de la foto...

Y entonces, ante mi enorme sorpresa, veo que no es un cuaderno para escribir... Sino que es una recopilación de textos que aludieron a Jaime cuando murió, entre ellos, uno mío. El que hice para su funeral, que publiqué en este blog entonces y que linké arriba... Quedé maravillosamente sorprendida de verlo en el libro-cuaderno...

Nunca supe cómo esta familia dio con mi escrito... pero me gustó tanto que les haya gustado... A mis letras las titularon "Llovía"... por una frase que escribí entonces... haciendo una metáfora entre la lluvia (en septiembre) como lágrimas del cielo, por "la muerte enamorada"...

Entonces mi papá me presentó a Patricia, la gestora de todo esto, hermana de su amigo Jaime, a quien fotografié con su collar nuevo, con mi papá mirando al frente y con su sobrino Cristóbal mirando el collar. Patricia me miró fijo con sus enormes ojos y se acercó a mí con sus brazos delicados... Y me dijo: "Cuando yo leí lo que escribiste, supe que tenía que hacer este proyecto"... Quedé tan agradecida y emocionada... y la abracé.


Además, esta familia, no dejó que las ideas de mejorar el mundo de la infancia, (y con eso todo lo demás), estructuradas en un proyecto hecho para, y alabado en, la Moneda, se quedaran sin destino, y crearon la Fundación Crispilago . Por supuesto, yo ya soy voluntaria...
Y si bien no quise llegar tarde al homenaje póstumo, a veces no hay mal que por bien no venga. Yo sufro de insomnio (no se lo doy a nadie), y no tenía la receta de las pastillas... Así, la víspera del día agendado para homenajear al hombre querido y querible que nunca conocí, para hacer el ejercicio de la psicóloga "haz algo, porque quieres, no porque debes", y hacer algo distinto que ver el techo (no tenía tele), fui al cine. Al mall Marina Arauco (de Viña, obvio) y vi una película alemana de 2006, "La vida de los otros" que me llegó al fondo del corazón.

Lloré, aplaudí, llamé a un par de personas a medianoche para que no dejaran de verla... porque era una obligación verla. Entre ellas a mi papá, porque me acordé de Jaime, el hijo de su amigo, a quien imaginé un poco así como el tipo de la peli, en lo eximio de su profesión, y en la grandeza a la que puede alcanzar el alma de una persona. Le conté sobre la peli a Patricia, y también a Jaime, padre.

La peli parte con una fiesta donde un gran dramaturgo, le regala las partituras para piano de "Sonata para un hombre bueno" supuestamente de Beethoven... pero según mi investigación en la web, fue hecha en pleno rodaje, por Gabriel Yared y Stéphane Moucha. No obstante, la verdad debe estar en la web page oficial, en alemán (me encantó la estética de la web y ahí se escucha la musique).. a ver si le pido a mi hermana emberlinizada que me ayude, ahora que está de vacas por chilito, a detectar el autor...

Bella en cualquier caso, le peli y la música (y por cierto, mi hermana)... Pude recomendar (el film) a Jaime, Patricia y a otros ahí (para saber más sobre esta peli, se puede ver un comentario documentado y un video en este link). Quise obtener la música también, pero no pude... -si alguien me la envía, yo estaría muy agradecida-.
Luego, una vez en casa, leí el cuaderno y volví a sentir que Jaime era un hombre bueno. Hay escritos de una bondad y estética realmente conmovedores. Soy una agradecida de haber sido obsequiada con el regalo de compartir un espacio de papel con todas esas letras... incluso de Michelle. No un discurso de estado, sino un texto donde hay anécdotas...

Gracias a toda la familia Crispi Lago, por el regalo al mundo de ser así de generosos y haber hecho que yo pudiera estar más cerca de sus vidas...



lundi, juillet 16, 2007

Gracias a los amigos


He estado triste, muy triste, por muchas cosas que no tiene ni un sentido para mí explicar aquí.

Cuando uno está triste, muy triste, no quiere verse, ni ver. Siente que no tiene asidero, que flota, y siente que lo bueno de la vida se congeló. Por eso elegí esta foto.

En esta foto, no veo ni me veo. Estoy en un lugar donde no puedo poner los pies en la tierra, y donde siento todo congelado, como la nieve de mi entorno.

Y si bien mi familia me apoya de diversos modos, esta vez quiero hablar de esa "otra" familia, la familia que uno elige. Los amigos y las amigas.

Algunos amigos, y algunas amigas sobre todo, han sabido de mi tristeza, o lo han notado. Y sin merecerlo, me ha llegado un huracán de cariño. De ese cariño del alma que ayuda tanto, TANTO, a transformar un rato, las lágrimas en risas. Y a veces también, a poder llorar, sintiendo que a uno la acogen y que no es vergonzoso tener tanta, tanta pena, aunque no sea la tercera guerra mundial.

Quiero agradecer con todo mi corazón a mi querida amiga Marcela, que vino, especialmente a Valparaíso a verme y a llenarme de energía. Y hasta me trajo yerbas para que me diera un baño de tina sanador.

Marcela me trajo además al Memo y a la Claudia, y un arsenal de abarrotes para mi despensa vacía... que aún, 3 semanas después, me salva. Y me regalaron un paseo hermoso por la bahía de Valparaíso.

También quiero agradecer a mi amiga Sol, quien me ha estado cuidando desde lo práctico y desde su alma linda. Incluso báncadose el frío de su living (antes) sin estufa y aunque veces la saco de quicio con mis "no ganas".

Además quiero agradecer a mi amiga Mae, quien vino a Viña en mayo, cuando aún yo no estaba tan triste y paseamos por varias partes.

Y ahora, cuando sabía que mis ojos eran como el cielo lluvioso de su ciudad, en julio, me invitó a mirar el fuego de su chimenea sureña. Y a ragalonerame de todas las maneras del mundo. Así, pude tener energía para compartir con ella los parajes verdes y nevados de su zona (selección de fotos, aquí).

También quiero agradecerle a la Ceci, una arquitecta maravillosa, que me prestó su oído, su mente y su hombro. También me llevó y me trajo en auto a la capital a puro pasear, y sólo me permitió pagar un peaje (y unos dulces para el camino).

Gracias a ese "viaje" pude ver, al fin, a mi gran amigo Marcelo, que cuando dije por cel: "Estoy en Santiago", y él respondió, lleno de amigdalitis: "Me lavo los dientes y en 30 mn. estoy en el Tavelli, para que conversemos". Y así fue. Y hubo enormes y genuinos abrazos, como siempre.

Luego, la Ceci y yo nos vinimos calientitas de noche en su auto, con lluvia... Hacía tanto tiempo que no andaba en una carretera, en auto, con lluvia, con calefacción rica y comiendo sandwich de ave pimiento...y luego, de pura linda ella, me regaló un masaje con una masajista, sólo porque sintió que eso me podía hacer bien.

Quiero agradecerle también a mi amigo Jesús, por sus constantes chats desde España, sólo dándome buenas vibras.

A mi amigo René (pareja de la Ceci, y a quien conocí por él), gracias por aguantarme usar tanto el calefactor... y pecharles tantas veces almuerzo en el último tiempo. Y por haber aceptado que fuerámos a comer, con Mauricio, al Samsara, aunque ya lo conocían, sólo por darme en el gusto (aquí algunas fotos de ese día).

También quiero agradecer a mi amigo Fernando, que me ha escuchado largos ratos sin alegar.

También gracias a Luis y a Francisco, por habérselas ingeniado para estar conmigo en el "Café Mosqueto" antes de que me fuera al sur, porque me querían ver. Y hasta quiero agradecerte "a ti también" por ese día. Porque estuve contenta despúes, y no creí que pasaría eso, después de tanto tiempo.

Quiero además agradecer a mis otras amigas del alma, la Sil y la Ale, porque aunque estén lejos, sé que están... y que si yo me atreviera a emprender el vuelo como ellas, y que se han cansado de inisistirne que lo haga, así, un poco sin pensar, podría contar con ellas, en cerca.

Y sobre todo quiero agradecer a mis amigas del alma que sí están aquí todo el rato, por llamar mailear, msngear, por quererme...por ser como son, Constanza (en la foto estamos en el Zoo de Buenos Aires, en julio de 2005) y Nadia...

Y no quiero dejar de mencionar a un amigo que sólo tiene cariño cuando llego, y jamás, jamás, tiene una mala palabra o un actuar de algún modo despreciable... mi perro Antón (en la foto se calló a la pisicna del Arrayán, diciembre de 2006).

Este post fue inspirado por mi estado de ánimo y lo que mis amigos han hecho por mí en esta época de tristeza. Y también por un power point hermoso sobre las amigas que me llegó, y que creo que es cierto. Lo linkeo aquí.

Foto: La niña soy yo, en julio de 2007, en las Termas Geométricas. La foto la compuso y la sacó el guía, Mauricio Leiva, con la cámara que yo llevé. La foto está editada (recortada en picassa), por mí.

mercredi, juin 27, 2007

Lo importante es invisible a los ojos...



Mi gran amiga Marcela, a quien quiero profundamente, es especial, es silenciosa y sabe de auras...

Y tiene esa cosa de saber qué y cuándo decir, en corto y preciso, y en lindo...

Es oportuna para dar esos abrazos virtuales que te llegan al alma, como leer El Principito.


Eso hizo hoy, cuando tras haber hablado conmigo ayer, me envió el maravilloso power point "El Ciego y el Publicista".

¿Será que mi amiga es publicista, de las buenas, celver y choras, con diplomado en fotos y estudios de arte?... Y el texto de El Principito que da cuenta de la ilsutración y el título de este post, es algo que vale la pena re-leer siempre, voilá... ( de la web linkeada) obtuve el dibujo.

Gracias Marce....

Día de la Hispanidad en el Estadio Español 2023

Foto del stand andaluz, 2023 (foto mía, ver álbum ) Desde que me acuerdo, el 12 de octubre, feriado, para mí era sinónimo de ir al Estadio E...