mercredi, juin 01, 2011

Raro, migajas y dignidad

 

Es raro que a veces, uno sabiendo ciertas cosas, haga lo que tiene ganas igual, conociendo las consecuencias, y luego se queje… Pero como que hay una fuerza interna mega power que te impide hacer otra cosa… Necesitas hacer (o no hacer) eso sí o sí.

Un amigo me contaba, por ejemplo, sobre su pega, y me decía que para él saludar a una persona X era como decir “aquí no pasó nada”. Y no, no podía transar eso… Y piensa que si no lo hace perderá la pega y no quiere… Pero no puede y no saluda…

Y por otro lado siente que quizá aunque transe, igual quizá  perderá el trabajo, y ahí nada habrá valido la pena… Entonces menos transa.

Lo he padecido. Sé de eso… En ambos casos. Haber transado y haber obtenido un buen resultado, y sobre todo no haberlo obtenido a pesar de transar. Y es raro…

Es raro estar en el dilema y es raro después, cuando hiciste lo que no querías, y todo mal igual. Grrrrrrrr.

También es raro que uno esté con alguien que en verdad no quiere estar con uno, o no de la misma manera, y así y todo uno siga… Por esto o lo otro, o por la esperanza de mutar las cosas… Aunque uno sabe que eso no pasará y que lo hay que hacer es “Next”… ahí, uno se queda, inexplicablemente.

Lo he visto N veces, en tantas personas….

Y eso es como las migajas. O sea, el mensaje que se da al otro, al tener esas conductas, es “me quedo con tus migajas”.

Dan ganas de tener un ataque de dignidad y decir, “no, esto no es aceptable” y cortar todo… Pero uno se muerde los dientes, llora para adentro, se dice ciertas cosas, se justifica y se queda…

Porque siente que las migajas es mejor que nada, porque siente que no puede seguir sin eso (la pega, alguien, etc.). Y la verdad es que no es así, aunque uno no lo crea.

Con lo único que no se puede seguir es con la dignidad herida, porque la dignidad humana, el sentirse digno, es el motor para avanzar.

La dignidad, según toda la literatura que he leído (y he leído harta al respecto) judicial y moral, en resumen se define como “aquello íntimo, fundamental, e indescriptible que le da valor a un ser humano”.

A veces, con la vida, uno va mermando su amor propio, y cree que va transando, que es una decisión… Pero no, es una mella en la dignidad, que si no se ve, ni se cura, se profundizará.

Un buen ejemplo de esto es la historia de Fantine (la mamá de Cosette) en “Les Misérables” de Víctor Hugo y otro muy buen ejemplo es la progresión dramática del profesor en "El Ángel Azul”, la afamada peli que protagoniza la Marlene Dietrich (o sus piernas).

En ambos casos, los personajes comienzan su historia, en el relato, como personas normales, que tienen un sentido en la vida… Con el tiempo, y las cosas que les pasan, van transando….cediendo en varias cosas… Y de repente vemos que son estropajos humanos. ¿Qué pasó? Perdieron la dignidad.

Sí, es verdad, a veces se pierde, como en esos casos (aunque sean ficción, pueden referir a la realidad). Y sí, quizá a veces es inevitable, pero no siempre.

Yo he visto gente que no sé cómo tiene la dignidad instalada en el alma como un roble, pero no todos  son así y/o no siempre. Aspirar a eso creo que es una buena ambición, procurarles eso a los niños me parece que es un regalo invaluable.

En fin, creo que cuando las cosas se ponen raras, algo no anda bien y simplemente hay que salir de ahí, con la dignidad incólume, porque sino, sé, certeramente, que el remedio será mucho, muchísimo peor que la enfermedad y/o pan para hoy y hambre para mañana…

Y sí, es difícil cuando uno tiene hambre decir que no al pan de hoy, … que uno quiere leer como “el nuestro de cada día”… Pero, las migajas no satisfacen el hambre y, ya lo demostró Siddharta (del gran Herman Hesse), el ayuno de vez en cuando hace bien.

samedi, avril 30, 2011

Para la "B con la A es Ba" no alcanza

Desde lo cotidiano al recogimiento

Mi tema era mi departamento nuevo. (No, no lo compé, se lo arrendé a mi papá). Está al lado del metro  UC. Es antiguo, como de los 70, grande, tres piezas, una vista que es como de NYC, piso 19, gran terraza, me encanta. Y lo recibí y estaba con filtraciones (GRRRRRRRR) y además lo quise pintar (O sea, estaba amarillo tipo naranjo, toooodo, valor, así que BLANCO fue mi opción). Y me cayó un él del cielo, que me ayuda. 

En ese momento, la llave de paso de la cocina, mala y antigua, que llevábamos de muestra por la calle San Francisco, (dato que nos dieron como "el palacio del Gásfiter" ), y que esta vez sí nos dieran la correcta y que  hubiera un local abierto un jueves santo en la tarde eran mis preocupaciones exactas, cuando le pregunté cómo estuvo su día. Y él, que es sicólogo, y trabaja en esas instituciones de ayuda social, cuando encontramos la llave acertada, a la vuelta, me contó la historia.

Me quedó dando vueltas y vueltas, se la comenté a mi papá pero nada más. Hoy, como hago la tesis, y transcribía entrevistas de Ciper, me metí ahí. Veo el premio del periodista de ese lugar que ganó el reportaje en la Paula, lo linkeo, veo que le ha dado como tarro a Karadima, y entonces, en la página dos de sus reportajes, veo otro tipo de artículos, de los niños abandonados, del SENAME, etc. (estos ). Uno de ellos, en la bajada, decía:

 " Las historias que se entregan a continuación le van a encoger el alma. Usted puede optar por no leerlas. Pero si no lo hace, hará exactamente lo mismo que por años han hecho autoridades y vecinos: transformar a los niños abandonados en seres invisibles".

Uff. Entonces me vino, así como en una ráfaga de realidad, la historia que él me contó. La historia donde para la B con la A, Ba, no alcanza y me dieron unas ganas imparables de dejar la tesis en pausa y venir a escribirla aquí.

La analfabeta de 15 años que es madre

"Hoy entrevisté a una niña de 15 años, que tiene un hijo de dos, y que no sabe leer", me dijo, casi como si me hubiera dicho que comió pollo con arroz cuando caminábamos ya con la llave famosa en mano. Quedé un poco helada. Agregó entonces que tenía tercero básico o algo así. ¿Pero cómo -le digo, ahora sí impactada- si uno aprende a leer en primero, a los seis años?.

Él se ríe de mí, como diciendo "pobrecita, ella que vive en el mundo irreal" y me cuenta algo que yo desconocía totalmente. En Chile hay una ley en que no se puede dejar repitiendo a los niños antes de tercero básico o algo así. 

¿Pero cómo dejan pasar de curso a un niño que no sabe leer?, pregunto, sinceramente estupefacta. Él, mientras atravesamos en medio de bocinazos y el ruido propio del centro de Santiago a las siete de la tarde, me dice:

"O sea, si hay una tía para más de 40 niños, y si  se reprueba a tantos, significa que la tía es mala profe, le hacen una serie de cuestionamientos profesionales, los apoderados la culpan, a ella la echan, se queda sin pega, entonces ni tonta. Aprueba a los cabros, ella es buena profe, los niños pasan de curso, aquí no pasa nada y todos felices". 

Silencio. Seguimos caminando. No lo puedo creer... O sea, sí, lo puedo creer. Mi hermana, que hoy vive en Canadá, que es Veterinaria y Porfesora, y hacía clases en un colegio público en Las Condes, tenía a veces problemas similares. Y yo lo viví  también en otro sentido, en una universidad privada, y cara, cuyo nombre omitiré, donde alguien dijo que qué me creía por poner rojos ahí, que eso no correspondía en ese lugar. Era como lo mismo. Me costó la pega de hecho. 

Y si bien no lo comparto en ninguno de los casos, el nivel de trascendencia de poner un azul o un rojo en un ramo electivo de una universidad, no se relciona en absoluto con considerar que alguien sabe leer cuando no es así. Eso es cerrarle las posibilidades de futuro en la cara. Me conmoví.

Él me contó que esta niñita fue abandonada a las dos años por su madre biológica. Se la llevaron a un hogar. Y luego, en la adolescencia, quedó embarazada. Ahora vive con los padres del papá de su guagua, niñito que es tan inmaduro como ella, y que no la pesca, y así. Todo mal.

Yo sigo sin entender por qué no sabe leer. Le pregunto: ¿Pero si fue a un hogar, no se supone que esos lugares son para rescatar gente, para reinsertarlos?. Él me mira con sus ojos buenos y su sonrisa irónica... No, me dice, no se supone. Hay diferentes entidades y no todas hacen las mismas cosas al mismo tiempo. Las hay de protección, de rescate y de  reinserción.

¿Los hogares? Pregunto. Son de protección, responde. Eso ¿qué significa?, sigo preguntando, él contesta:

Significa que ese hogar se encarga de que el niño coma, duerme y vaya a la escuela. ¿Pero y de si sabe leer? Insisto. No, me dice. Estamos en una luz roja y me mira como diciendo "¿en qué mundo vives?", luego me dice algo como: cuando tienes 60 niñas y tienes que cuidar que no se acuchillen unas a otras, no alcanza  para preocuparse de que la B con la A es BA.

Atravezamos. Pero eso es importante, le digo al llegar al otro lado. Si no, no tiene sentido... ¿No hay políticas Públicas al respecto?. Se ríe mientras caminamos por Portugal (ahora vamos a cambiar unos pantalones de él) y contesta raudo: No hay recursos. Me cuenta que según se sabe, para que la calidad sea tema, debería haber un psicopedadogo por cada cinco niños... Si eso fuera así, me comenta, se podrían evitar estas cosas. Pero no hay para eso.

O sea, le pregunto incrédula aún, ¿sí se ha estudiado y sí se sabe lo que habría que hacer, pero no hay plata para hacerlo? Sí, dice. Y recuerdo cuando leí la Biografía de Sarmiento, Domingo Faustino, cuando trajo profesoras de jardín infantil de Estados Unidos a Argentina, y a la básica, porque la primera infancia y los niños deben ser la prioridad, decía, y eso fue a principios del 1800...

Resultado: educación gratuita y de calidad, básica y superior, en el país de al lado, hasta hoy, tras dictadura igual de heavy que nosotros, y varios premios nobel en ciencias... Es obvio entonces que Sarmiento tuvo razón.  ¿Si es tan evidente, por qué en el 2011, aquí, en "los jaguares" de Latinoamerica, pasan cosas como la que él me cuenta?

Él me dice también, antes de llegar a la tienda de jeans, que la niña tiene un cierto nivel de retardo... que le hizo un test con preguntas del tipo: ¿Qué es un campanario? y la respuesta fue "un lugar de camping"; ¿cómo se llama el hijo recién nacido de una vaca? , vaquita.... Y así.  Le dije , algo esperanzada en el sistema todavía, que eso era sólo falta de vocabulario... no implicaba un problema neuronal necesariamente. 

Me dijo, otra vez con su tono de "¡pero sí es obvio!", que el vocabulario era uno de los indicadores del CI. Me explicó que cuando uno "no toma" esas cosas del entorno, entonces evidencia falta de materia gris. Ahora, en el caso de esta niñita, según la evaluación que él mismo hizo, su medio, es decir, en particular, la falta de estimulación intelectual, conspiró para que eso pasara. 

O sea, evidente, si no sabe leer, no puede relacionarse con una importante variedad de palabras y entonces las posibilidades se pierden, se atrofian, y la gente queda retrasada. De hecho, él me contó, antes, que algo similar le pasó a otra niña, de otro hogar, en otra ciudad.  

No obstante, las hormonas se desarrollan igual, independientemente de las sinapsis que se hayan efectivamente efectuado o no... Y así esa niña termina siendo madre de otro niño y seguramente el círculo se perpetuará. Es la tónica habitual que se da en Chile. El medio entonces, reflexiono yo, determina.

¿Hubiera sido distinto se alguien se hubieran tomado el tiempo para que esa niña aprendiera que la B con la A es Ba? Creo que sí, que sin ser suficiente, entender que ese es el primer paso, puede hacer una gran diferencia, que a la larga cambie ese destino tan desolador.

La historia quedó ahí. LLegamos a cambiar los pantalones, volvimos al depa, la llave esta vez sí era la correcta (menos mal!) y todo volvió a mi cotidiano otra vez. Pero no quise que esto, que me impactó, fuera tan invisible. 

Y si bien el depa y la tesis son mis preocupaciones personales ahora, quise tomarme el tiempo de contar esto. Porque a veces, estos pequeños tiempos de revisar la B con la A, o de contar, si ponemos todos de nuestra parte, pueden hacer un gran y positivo cambio para todos, no sólo para niños vulnerables, sino para todos, porque nos hace ver la humanidad en forma menos individualista, y también nos permite agradecer lo que tenemos y a lo que podemos aspirar, y eso es bueno para el alma. 

¿Por qué se me ocurrió contar esto justo hoy?... pues partí escribiendo eso primero, luego me puse más pro y conté la historia en sí, pero si te interesa y te animas, aquí está el origen de este post.

Procastino, veo, leo y luego escribo


Aravena y Sabatini

Estoy en plena transcripción de entrevistas para mi tesis. Es sobre la Ley de Transparencia vista desde la experiencia de los medios. Particularmente de CIPER y El Mostrador. Hacer las entrevistas me encanta, me súper encanta agendar, ir, conversar, grabar... Pero luego, oír, transcribir, procesar, me agota. Y como me agota, me pongo a "procastinar" y me hago la lesa y me hago pausas, a veces de tele, como hoy.

Vi gran parte de un programa que no conocía "Idea Central" donde estaban como invitados, el (gran y joven) Arquitecto Alejandro Aravena, y el sociólogo Francisco Sabatini. Hablaron de muchas cosas importantes y varias que me conmovieron. (Busqué arduamente el video en youtube para linkearlo pero no lo encontré). El asunto es que hablaban de la segregación (social, se entiende). 

Sabatini fue alumno en un colegio donde se aplicaba el concepto "Machuca" y conocía a la persona que inspiró al cura de la película. Sabía mucho y hablaba lindo y bien. 

Alejandro Aravena habló de la vivienda social con ADN de clase media. Lo mostraron en una obra entregada, junto a una de las habitantes,y explicaba cosas varias. Como que sí, que no se entregaban los cielos con volcanita, y que alguien podría decir ¡qué atroz, qué indigno! pero eso una familia, a su juicio, lo podría hacer con el tiempo... Pero ¿un dormitorio de 3 x 3 para que cupiera una cama matrimonial? ¿Un baño con tina? esas cosas no eran tan fáciles. Y eso entregaban ellos. Contaba que los recursos del estado daban para la tina o el calefont, no para ambas cosas... Para decidir, preguntaron.

Aravena contaba que preguntar es un camino difícil (y sí, lo es, obvio que lo sé si hago eso!!!!), pero que para su asombro, la GRAN mayoría prefería una tina ¿Por qué?... habían múltiples respuestas. Pero él plantea que la Arquitectura puede aportar el qué hacer, pero el definir ese qué es una empresa mancomunada con la gente, con los habitantes, con la sociedad, son las personas, los usuarios, quienes saben mejor que nadie qué prefieren... 

Una de las beneficiadas hablaba en la nota. Aparecía en el baño, decía "creo que aquí todos nos sorprendimos  con el baño. Porque es lindo, es amplio, es moderno y tiene tina. Una tina para tener un baño de relajo, para hacer el amor con el marido, el pololo... Cómo no va a ser importante?. Estas casas, siento, están con los tiempos, para gente del siglo XXI". Aravena se emocionó en el set. 

Habló de que él antes del 2000 no sabía lo que era un subsidio (y pensar que ahora hace diseños de vivienda social, con premios internacionales, considerando sólo los subsidios). Contaba que esto partió en Harvard, cuando Andrés Velasco, el ex ministro de Bachelet, y  en ese entonces profesor en Harvard, dijo que el tema de la vivienda social era una pregunta compleja. No sólo por recursos, sino que era un ejercicio intelectual. 

Claro, hacer viviendas sociales (40 mt2) , dignas, aptas para las familias, etc. no es una tarea profesional fácil. Requiere de los mejores profesionales como dijo Aravena, afortunadamente hay "Aravenas" en Chile (y no es el único, como se cuenta acá).

Ahora, Aravena también comentó que en Internet hubo varios comentarios de felicitaciones y similares por el conjunto (de la nota, cuyo nombre olvidé, pero que ganó un premio en la última Bienal, supongo que se refiere a la Santiago, pero no pude encontrar el dato exacto). Ahora, en el comentario, onda 81, había alguien que hablaba como románticamente, y decía que había que preservar los barrios, o sea la manera de vivir y las construcciones, por una cosa cultural, y hablaba de cosas así...

Y que entonces, en el comentario 82, una persona escribió algo como : yo soy una de las actuales habitantes de ese conjunto. Y me gustaría que la persona que escribió el comentario 81, hubiera conocido cómo era antes. Cómo era el susto de bajarse de la micro y ver a los jóvenes ahí vendiendo pasta de base, cómo era el olor de ese lugar"...

Aravena entonces comenta (parafraseo): "Más allá del valor que tiene que una usuaria dé su testimonio, es muy elocuente que lo dé en un foro de Internet. Es decir, su entorno cambió a tal grado, que ella que antes tenía susto de bajarse de la micro, ahora tenga las ganas y la posibilidad de meterse en un foro de Internet y opinar sobre algo que le concierne. Ese es un cambio de chip. Y eso vale la pena"...

El sociólogo entonces agrega: "Si los pobres dicen que a los únicos que les gusta la pobreza es a los intelectuales, que a ellos, los pobres, les gusta la riqueza, como a todo el mundo".

Aravena también comentó cifras de la pobreza en el mundo y las proyecciones. Dijo que ya se pasó la brecha de que hay más gente en las ciudades que en los campos, y que de aquí a 50 años, o algo así, los pobres serán pobres urbanos.

Hablando de la segregación e integración, la onda Machuca, el sociólogo, profesor universitario, comentó que sus alumnos fueron a ver el "animus" de las personas que habían sido erradicadas sus campamentos. Vieron, con sus propios ojos, que esas personas estaban muy insatisfechas, y que tenían muchas ganas de volver a sus campamentos (tal como lo dijo Marco Enrríquez Ominami, siempre, desde mucho antes de su candidatura, y tal como se lo escuché a Benito Baranda en el 2000, en un seminario al que fui en la Fundación Mercator ).

Eso pasa porque otros toman decisiones con respecto a lo que es bueno o malo para los usuarios finales, sin preguntarles y sin estar ahí.

(Nada nuevo: lo mismo pasó con el Transantiago y se da cuenta de lo mismo, en el último libro de Vargas LLosa que leo, El sueño del celta, que transcurre en los albores de 1900, cuando comienza la colonización inglesa al Congo). Pero, que siga pasando hoy, con todo lo que se sabe al respecto, luego de los exitosos plebiscitos que han habido en  los últimos años en Vitacura y Ñuñoa, que han parado importantes proyectos comerciales que pasaban por cambiar el plano regulador municipal, que prometían muchas cosas, pero que sin decir, evidentemente, mermaban la calidad residencial de esos barrios, aspecto por el cual las personas viven  ahí, y quieren seguir haciéndolo. De hecho, mi papá, mi mamá, mis hermanas y yo votamos en contra en el de Vitacura, el 2007 creo que fue). Bueno, que se siga considerando no considerar la opinión del usuario final, es inadmisible en estos tiempos.

Afortunadamente Aravena, que es clever, sabe de eso y se tomó el tiempo de hacerlo. Pero además, comentó, que eso es muy positivo para todos. Porque si la gente sabe cuáles son los límites, y por qué habrán carencias como el calefont o la volcanita, pero eligió y decidió, evita malos entendidos y alegatos varios. O sea, es como todo, si haces bien la primera parte, trabajas bien los datos, en forma segregada, profunda, luego se pone play y todos felices.

Con respecto a esto de integrar gente pobre en barrios ricos, por lo de sacar a la gente de campamentos, el sociólogo dijo que, él creía por varios motivos que no venía al caso comentar, que la gente, sinceramente, no tenía problemas serios con eso. Pero, que "le habían dichos" que eso depreciaría la plusvalía de su vivienda. Si hablamos de personas de clase media, que les ha costado un mundo tener ese bien raíz, que probablemente es la única herencia importante para sus hijos, obviamente no quieren.

Aravena entonces dijo, claro, "yo puedo decir varias cosas, pero cuando me toca a mí, es distinto" (usó una expresión en inglés que no conozco). Ahora, él dijo que la verdadera integración pasaba por poner a las personas más cerca de las oportunidades de trabajo, de superación, comerciales. No necesariamente en barrios más acomodados. (aunque, claro, comentó, normalmente se daba que esos barrios tenían más cerca más y/o mejores oportunidades). Pero que la localización de oportunidades era mucho más eficiente y menos problemático a nivel social que "mezclar" grupos socieconómicos distintos.

También explicó que eso pasaba por un conocimiento que hoy la humanidad no tenía. Y que los profesionales capaces de hacer todo eso, en Chile, eran muy seducidos por países del primer mundo, por ende esa era un riesgo que había que considerar y trabajar para que no hubiera fuga de talentos.

Aravena Y Sabatini estuvieron de acuerdo en que la localización era un tema, que antes no, pero ahora sí, sobre todo en países serios. (Con eso recordé un capítulo de "La Hora de la Igualdad", un documento importante de la CEPAL, donde hay un capítulo que escribió mi división que se llama "El territorio sí importa").

En fin, todo lo anterior hablaba de dar, fácticamente, calidad de un legítimo otro a las otras personas. Me gustó.

Aló Jesus

Entonces cambié la tele, y sintonicé a la Dra. Cordero que hablaba en "Aló Jesús". Y  hablaban de valores y derechos. El tema era  la virginidad....  la importancia de ella y lo positivo de llegar virgen al matrimonio. Y hablaron de las personas más pobres, a lo que la Dra. dijo: - que ahora ya no se llaman pobres, ahora son "vulnerables"- lo dijo con tono irónico... Y prosiguió: "esas personas que están súper superadas, tienen una sola neurona multifuncional, que les sirve para comer, cagar y hacer como que trabajan, a esas personas ¡no les puede pedir contensión! No les da, simplemente no pueden, están biológicamente impedidos! (cité textual).

No recuerdo si hubo répplicas a sus palabras, sí hubo risas y comentarios tipo "que eres tajante" y la dra. entonces dijo que a la gente le gusta así, y no le gustan las opiniones de medias tintas... Yo quedé choqueada.

¿Esa es una siquiatra que tiene cambida en la televisión, en programas valóricos? Desde su planteamiento, Aravena sería un ímbecil que pierde el tiempo preguntando a gente, mononerunal, qué prefiere para vivir, porque es impensable que tengan la capacidad para decidir, menos para opinar en Internet....  Qué rabia que las cosas no se conecten.

(Con eso recordé la Historia de Lizbeth, de Larrson, cuando escribe su carta para la corte, y todos consideran que enferma mental, partiendo por el súper siquiatra ultra mediático, y al final, todo aquéllo absolutamente inverosímil, era cierto. ). Aquí es como lo mismo).

El programa de Aravena y Sabatini me dejó pensando, conmovida por esas personas que siendo tan privilegiados y teniendo tantas opciones, por amor al prójimo, se quedaran acá. Aravena habló de "en qué valía la pena gastar los latidos". Lindo. Y me acordé de la doctora Cordero y me enrabié. Busuqué en mi gmail el mail de Aravena, porque alguna vez le escribí, y le conté un poco de todo esto.

Guendelman y cómo el círculo se cierra

Luego volví a mi tesis. Y volví a procastinar. Y por eso vi twitter. Y veo que salió la última columna de Guendeleman "ells no son brujas, ellos son mamones" (que suele escribir entretenido y con cuyas opiniones suele coincidir) y la leo. Me gusta, como siempre. Y al revisar los comentarios, me encuentro con otro link "chao jefe". 

Eso último es a partir de un comercial, pero en realidad se habla de los emprendedores, de lo bueno que es emprender, de lo valiente que hay que ser, etc. También hay comentarios que evidencian que hay muchas dificultades, uno en particular me llamó la atención. Uno que una niña (la araña se puso como seudónimo) se había ganado un par de premios en otros países, pero aquí no la pescaron (ja, ¿no les parece conocido... mejor ejemplo que Neruda, dónde?.  

Bueno, con todo eso me acordé del post anterior que escribí antes... de las ganas de emprender, de atreverse, de saber que las condiciones aquí son muy pero muy perversas, de gente como Aravena que igual aporta, y tal... y recordé una conversación con mi papá del otro día, de cómo gente de un medio bastante humilde, compañeros de él en el Instituto Nacional, lograron ser profesionales, algunos de ellos hasta eminencias en sus áreas.

Y entonces recordé la cara opuesta de la moneda. La realidad de aquéllos donde el medio los empeora. Donde los Aravenas y Klothz no existen o son demasiado insuficientes en todos los sentidos... Recordé la historia que él me contó cuando regresábamos de cambiar la llave de paso mala de mi cocina, por la calle San Francisco. 


lundi, mars 07, 2011

Actitud Cara de Raja

Alma a negro

Hoy hablé con mi hermana por skype  y de repente ella me dijo unas cosas. Y me sentí tan nadie... TAN pero TAN fracasada, tan TODO MAL. Me dio una pena negra, de esas que nublan todo, que ahogan la esperanza, que sólo ve encierro.

Mi hermana es casada y vive en otro país. Hablábamos de cosas cotidianas de la vida. Ella me decía que en ese país le van a pagar una "maternity" por un año, que hay salud y educación gratis para los hijos, que hay desemployment, en fin, me hablaba de que si bien ser inmigrante en otro país no es fácil, lo comparábamos con la supervivencia aquí, y aquí es muy difícil. 

Conversábamos de que aquí tener algo "normal", como una casa o salud decente o un trabajo con un sueldo digno, que te alcance no sólo para sobvrevivir endeudado, sino también, quizá, para soñar un poco, para tener esperanza de algo mejor, y que eso no signifique estar loco, etc. Es tan pero tan difícil a veces. 

Me decía que cuando a ella le dijeron "no, no hagas tal cosa" mejor espera para no sé qué... y así. Ella hizo varias de esas cosas igual. Esto se juntaba con la frase que es mejor tener un problema por lo que se hizo que por lo que no se hizo...Ahora, con el tiempo, ella y yo decimos "menos mal" que ella hizo todas esas cosas. 

Yo no fui así. Yo me porté bien supuestamente, me fui a lo seguro, no me arriesgué. Yo fui prudente y esperé.... Y nada cambió, y nunca hice nada de esas cosas que alguna vez soñé, quise, y esperé. Sólo me hice más vieja en el proceso y eso, sólo por ese hecho, resta oportunidades varias, ergo resta también esperanzas. Y ahora no tengo nada. Y me siento así...alguien sin nada, nadie. Y duele.

Me dolió verlo TAN claro de repente, en el espejo virtual de mi mente. Me dolió mucho mucho mucho. Me sentí tan condenada. Me invadió un llanto negro, desde lo más profundo del alma.

Pasó un rato laaaaaaaaaaargo en el que yo sólo lloraba. Y apareció una amiga cerca con unas hierbas, cariños y unos rezos, luego un chat y un mail tranquilizador y me calmé... Y si bien hacía una hora no tenía ni media esperanza de nada, no sé cómo, se me empezó a instalar, despacio y suavemente, en esa parte vacía de mi alma... un poco del "el cara de raja" de mi amigo en Londres.

El arquitecto barman en Londres

Mi amigo es chileno, arquitecto, muy bueno. Hace como seis años, gracias a que su padre es español, sacó el pasaporte europeo y se fue a la madre patria. Estuvo tres años allá, llegó un poco a buscar un espacio profesional y lo encontró. Trabajó bien, en una buena oficina de arquitectura (sin reconocimiento de título formal). Hasta que llegó la crisis, el 2009. Entonces partió a Londres.. a probar otra vez.

En Londres trabajó de barman, tomaba clases de inglés.... Consiguió vivir en un depa con tres tipos más. Hace poco, me contó que encontró pega de arquitecto en Londres.  La semana pasada vi en su facebook que está estudiando en una universidad en la capital inglesa. WOW me digo. Entonces lo veo en skype y hablamos.

Le digo "tu inglés debe estar bakán para que estés trabajando de arquitecto y para que vayas a la universidad, te felicito!!!. ¿Estás haciendo un postgrado o algo así?"

Él responde, con su buena onda habitual. Que sigue tomando clases de inglés, a pesar de llevar dos años en Londres, que le cuesta N pasar del nivel de supervivencia al más elevado.... Pero que se queda en esa city, "cara de raja".

Que cara de raja buscó pega de arquitecto sin título y sin inglés, y que le costó, pero encontró. Que va a la universidad y entiende dos frases, pero no entiende una y a veces más, y así, pero va Cara de Raja. Va igual, porque le tiene más miedo al fracaso, a ser fracasado, que hacer esas cosas.... 

Me cuenta que no es un postgrado, que está en un programa donde entra al último año de carrera (arq). O sea, es como si aquí entrara a quinto año de arquitectura. Una vez que hace todo ese año, obtiene título de arquitecto reconocido en Inglaterra y el resto de la UE. 

Él tiene 37 años. A los 35, luego de haber sido un arquitecto en una buena ofi en Madrid se fue de barman a Londres, y luego a estudiar con gente que recién pasa los 20... Y lo hizo Cara de Raja, como me dijo él.

Yo lo escuchaba y sentía que él era mi ejemplo a seguir... Un ejemplo de cómo el miedo, que a mí me paraliza y no hago, a él lo moviliza... Yo no he sido Cara de Raja, he sido prudente.... Pero aquí la prudencia no es bien recompensada, siento... Bueno quizá en otras parte tampoco, depende del temple que cada quien tenga. Yo quiero tener uno Cara de Raja.

El padre de mis hijos

Suena choro y empoderado lo anterior....Pero hoy, por ejemplo, pasé con una amiga por Antonio Varas con Bilbao, y había el medio choque. Una señora sentada en la vereda, parece que se había caído, aparentemente trataban de sacar a otra persona de una camioneta.... harta gente. Me vino una cosa atroz.... Me quería ir rápido de ahí.... Mientras me alejaba, manejando mi auto del año uno, pensaba... ¿Y si choco? ¿Qué hago?...

Tengo un seguro de terceros creo... Pero igual pagar daños a un auto, ajeno y al propio, y lo que le pase a los ocupantes es el medio tema... No puedo sacar seguro porque mi auto es muy viejo. En este minuto no tengo isapre (sale atroz de caro), ni fonasa (porque entre fonasa y AFP, sale MUY caro)... Entonces juego, cara de raja, a que no me va a pasar nada.... ¿Eso es ser cara de raja, o imprudente e irresponsable? Tiene un poco de todo creo... Ser cara de raja parece que le lleva un poco de imprudencia e irresponsabilidad. ¿Mal?

También entonces recordé el film francés que vi el viernes, "El padre de mis hijos" y fue heavy porque este gallo, el protagonista, Gregoire, era choro, inteligente, seductor, canchero, amado, etc... Y así y todo empezó a hacer, cara de raja, varias inversiones en cine (él era productor de cine), y.... muy top todo, pero las deudas crecían y crecían.... y finalmente, se mata. SE MATA. Ser Cara de Raja le costó la vida.... 

Dejó una viuda con una pena enorme, tres hijas sin padre (una adolescente y dos de menos de 10 años), con el trauma de alguien tan cercano que se suicida...Y facturas, como dice su viuda "todo lo que nos dejó fueron facturas" (a pagar, obvio). O sea, su ser Cara de Raja no sólo le costó su vida, le costó mucho dolor en todo sentido a su familia.

Ser o no ser...

Entonces, claro, lo que viene de perogrullo, es que hay que saber equilibrar.... PERO, ¿Cuál es el punto de equilibrio? ¿Cuándo y cómo se reconoce? ¿Qué pasa si ese punto implica no saltar, ni a la cumbre ni al vacío, y por ende mantener un status quo que no seduce?

Hay tantos ejemplos en la historia de temeraridades que terminan en triunfos... El discurso de Steve Jobs, ejemplo para muchos, da cuenta de ellos.... Y la historia los cita, los hace parte de cursos de liderazgo y coaching tan en boga en el último tiempo, hay películas desde siempre al respecto....

Pero, ¿y si es tan loable, tan "esa es la actitud", por qué entonces el banco pide TANTAS garantías para optar a un crédito hipotecario y así a una casa, o sea, a algo normal? ¿Por qué la prudencia tiene tantos adherentes?... ¿Por qué se habla tanto de evitar endeudarse? 

Porque, probablemente, los casos en que ser temerario es igual a un salto cuántico favorable deben ser los menos... Porque igual, aunque sea poco lindo de escuchar, los Gregoire son más probables... 

¿ O no? ¿Y eso es lo que nos han hecho creer estas políticas del miedo -que hacen que bancos, y empresas de seguridad se hagan millonarios, como dice otro gran amigo-? ¿Habrá una estadística cierta de cuánta gente que hace cosas "cara de raja"  termina más como Jobs y cuánta más como Gregoire?

Y si bien no deben ser tan pocos los tipo que, como mi amigo arquitecto en Londres, llegaron y ahí están, en la corrida....por su actitud Cara de Raja... Tampoco, quizá, cualquiera pueda tenerla...

 ¿O sí? ¿De qué dependerá?..

Yo quisiera saber cómo se hace para ser más Cara de Raja sin llegar a perecer como Gregoire, y dejar de hacer tanto en honor a la prudencia, como yo. Quisiera saber si hay condiciones y límites para eso, cuáles son y cómo se obtienen. Porque no fue rico llorar por todo lo que no fue, por ver lo que se es y cachar que a uno no le gusta mucho, que pude ser mejor, pero que no la supe hacer no más. 

Escribo esto y de repente me acordé del libro "El beso" que terminé hace poco, que cuenta que Klimt pintó varias cosas que no eran del gusto del entorno, y lo tuvo que pagar en un minuto, pero lo hizo Cara de Raja....Y ahora están en el museo....Recordé a  Cópernico y su heliocentrismo en plena era relgiosa, y lo dijo, Cara de Raja, y luego el "ma se move" de Galileo, que aunque jurado en vano en voz alta, igual dijo la verdad en voz baja, y lo dijo Cara de Raja; Da Vinci y las disecciones secretas, Cara de Raja;  lo que le pasó a Darwin (según la peli) cuando quiso escribir su libro... Y finalmente escribió el origen de las especies Cara de Raja... Y así sentí que si no fuera por los "Cara Raja" de la historia, no habría nada de lo realmente importante en la humanidad, el arte y la ciencia. 

Y sí, parece que si bien se corre el riesgo de volverse un Gregoire, ser un Cara de Raja vale la pena. No sé cómo se hace, y me da mucho miedo, pero trataré... ¿Me resultará bien en vez de morir en el intento? veremos...






samedi, janvier 08, 2011

Decir o callar

Pasado y presente

Hoy me llamó la Negra. Una compañera del colegio. Ella, cuándo teníamos cerca de 20 años se fue de viaje y luego a vivir por más de una decáda a San Pedro de Atacama. Recuerdo que nos escribíamos en los 90, en papel y lápiz, y el 2000 me invitó.

Fui, pero nos descoordinamos y justo ella estaba en Santiago cuando yo me encontraba por sus tierras... Me quedé, claro (en uno de esos lugares ultra baratos donde arriendan cama, ni siquiera piezas, ja, pero lleno de gringos), adermás justo estaba mi hermana.

Hice el periplo frecuente: Geisers, Valle de la Luna, Toconao, salares, etc. Bello. Pero no vi más a la Negra hasta algunos años atrás, en una fiesta del colegio, creo que a principios de los 2000. Tenía el pelo bien largo, estaba toda hippy, trabajaba en algo de turismo y decía "Santiasco"...

A veces, me acordaba de ella cuando pasaba cerca de su casa en Alvar Aalto en Vitacura (gracias a la Negra, que vivía en esa calle  cuyo nombre me llamó la atención, conocí a este impresionante arquitecto finlandés), y otras veces también la recordaba cuando andaba por del Tavelli de Las Condes, porque luego  ella se cambió a un condominio por ahí cuando sus papás se separaron, y su hermano chico era muy chico.

En ese tiempo nos hicimos amigas. Cuando nuestros problemas nos sobrespasaban, cuando nos caían encima los problemas de la desestrcuturación de tantas cosas que dábamos por sentadas y permanentes... No eran las mismas cosas para ella y para mí, pero eran iguales de pesadas.

Eso fue justo antes de la adolescencia, ahí cuando se es tan fuerte y vulnerable a la vez, que el equilibrio se hace tan imperioso para  no estar constantentemente en la cuerda floja durante el resto de la vida. Equillibrio que la familia debe procurar y resguardar, pero que suele estar tan sobrepasada a su vez, que no lo hace... y entonces las consecuencias se pagan después, más largas y más profundas. Y bueno, ese fue nuestro caso.

Hablábamos N entonces la Negra y yo. A veces a nuestro dúo se agregaban un par de compañeras más, una era vecina de Vitacura y también estaba como desestructurándose... las otras no. Eran niñas bien, de adentro y de afuera, de la Alianza Francesa, como supongo que nosotras queríamos ser, y casi casi lo éramos, pero no...
Yo siempre fui rara. En ese tiempo la Negra decía que yo era profunda. Otras de ese grupo decían que era especial... Yo creo que eran palabras de buena crianza, pero que me encontraban rara. Nunca me gustó ser rara... Y el otro día, leyendo "La Reina de Saba" (libro que me prestaron y no sé si devolveré...) leí algo que fue exactamente como me sentí toda la vida:

(Está un grupo de lolas conversando. Cuentan los temas que hablan y lo que dice cada una. Entonces hablan de Simún, la protagonista del libro, que será la futura reina de Saba pero eso nadie lo sabe aún, ni ella, y en esye momento  es una miembro muy pobre de la tribu, y es cuando es adolescente, o casi )

"Sus opiniones, por el contrario, interesaban poco. La experiencia le había enseñado que todo cuanto explicaba topaba con un asombro extrañado, un titubeo que atascaba la conversación. Por lo visto, nadie sabía qué contestar a nada de lo que ella decía porque lo consideraban demasiado raro. Era como si con sus contribuciones añadiera notas equivicadas a la melodía y a las demás les costara un buen rato volver a encontrar la cadencia y la tonada" (p.51 del libro del link).

Ser raro, sentirse raro por opinar diferente, te hace cuestionarte todo el tiempo si decir o callar. Si lo que dirás se comprenderá o no, si estarás armando cosas de la manera adecuada o no...O si mejor optas por el silencio, para no pasar por todo lo que implica el decir... El desprecio, la indiferencia, la burla o acrecentar, aún más, la distancia y la soledad con el prójimo.

Así esto del callar o decir me complica mucho. A veces digo más de lo debido, muchas veces menos, aunque llene de palabras, omito lo relevante. A veces, muchas veces, lo hago mal o incompleto. A veces, muchas veces, decido mal una parte (el cuándo por ejemplo) y todo se va al carajo. Me cuesta. Y esta semana me ha costado mucho.


Terapias

Hoy me llamó la Negra porque nos vimos hace menos de un mes, en la fiesta de egresados de 1990, 20 años post LAF. En esa fiesta hablamos... Volvimos a hablar como tantas veces cuando íbamos al colegio. Volví a decir y a escuchar.

Ella regresó a Santiago, está muy linda y algo hippy, pero no como la otra vez, está linda y de mamá y reconciliada o en gran parte con su mundo y con el mundo... Ese día de la fiesta nos reímos y bailamos y recordamos. Me pidió mi cel para invitarme un día a comer a su casa... se lo di, obvio. Yo no tenía el mío a mano.

Me llamó para decir hola, porque se acordaba de mi cumple por estos días y para contarme que luego que yo me fuera, muerta, ese viernes a las 4 am, desde de Borde Río... Un gran grupo se fue a seguir el after hour a otra casa, grupo en que la  Negra estaba, terminaron a las 9:30 am!!!. Me contó hartos detalles sabrosos y me reí. Todo eso pasaba mientras yo, con vestidito corto y jockey,  caminaba por una ventosa 4 esquinas, en La Serena, hacia la Avenida El Mar.

Y esta galla se pasó lo mina!!!, y el Fulanito está taaaaaaaaaaan, a mí me gustaba de pendeja, y no, él no está casado, no, no hablamos en toda la noche, sólo al final, cuándo nos veníamos en el auto de Sutanito me abrazó, pero nada... y tal y cual, y tienes las fotos de??? Eran los comentarios por celular, y entonces la Negra me pregunta: ¿Y yo? ¿qué te parecí yo?...

Le digo que la econtré tan linda, que no tan cabra artesa de 20 como la vez anterior, q me encantó lo conectada con su hijo, que vi la reonciliación con el mundo y cosas así... más en detalle... Y entonces me dice: ¡Si tú siempre fuiste TAN sicóloga!... Ja. me reí. Y Flash back... Claro.... Era verdad....Me había olvidado todas las miles de veces que me preguntaron si iba a ser psicóloga.... Siempre dije lo mismo: no, yo ya tengo suficiente conmigo como para encargarme de otros y agregaba, casi siempre, voy a ser aqruitecto.

(Finalmente ni fui arquitecto ni sicóloga, pero mi hermana chica sí fue psico, y debe ser la mejor del mundo, ja).

Le pregunté entonces a la Negra qué le había parecido yo...Dijo que en la fiesta se dio ceunta que  estaba igual, pero más grande, o sea mejor dijo. Pero que de hecho lo comentó en su casa, que estaba igual (me dijo que nisiquiera me encontró otra arruga, ja, en todo caso fue el comentario con respecto a mí "estás igual" exclamaban al verme... a veces, tb agregaban, "pero mejor"). Pero eso era físico. La Negra se refería a que yo seguía igual. Poniendo ciertos focos en los relatos...como antes.

Y entonces me cuenta que tiene una gran amiga, que es seca con las manos, que trabajaba con los dueños de Portillo y que ellos han dicho que ella tiene unas manos como nadie.... que hace reiki y otras terapias, y que vive en La Serena ahora. Que vivía en San Pedro, que de ahí se conocen... Y me dice otra serie de  elogios... quedo para dentro.

Justo antes de salir busqué un centro de sanación en el valle del Elqui porque necesito urgentemente calmar mi alma.... Quedo en silencio. Ella pregunta "¿Aló, qué te pasó?" le cuento lo de las terapias y la web.... Ella vuelve a repetir "¿Qué te pasó?".... Se dio cuenta, pienso. Igual que antes.

Me imagino ahí a la Negra y yo en el living de su casa de Vitacura con chimeea, hablando de las cosas que se hablan cuando se deja de ser niña. Me acordé que me hubiera venido tan bien una sesión de esas. Así, con casa grande y abastecida, y donde aún uno siente que pronto todo camabirá para mejor... Pero estoy en La Serena, lejos, por celular, acabo de cumplir 38 años y hay muchas cosas que ya no fueron...

Le digo cualquier cosa para no adentrarme. Me manda el celu de su amiga y la contacto. Trabaja en el Enjoy. Está copada. Igual agendamos para conocernos. Voy a la hora indicada, luego de bañarme un buen rato en el mar....

Ella es acelerada, contrario a lo que imaginé de una terapueta. Me habla de cosas varias, me muestra el SPA y me dice que conoció a un indú, con quién ella está tocando terapias, y él es fuera de serie y me puede ayudar en serio....Todo esto sin que yo diga casi nada, en 5 minutos, mientras arregla su sala de masajes para el cliente que viene. Me habla de chakras y otras cosas...

 ¿Se me notará?, pienso. Me interesó. ¿Podrá ese sanador, en una sesión, aydudarme a encontrar la calma?

Cartas

Tornado. Así siento esta semana del 2011. Partió a fin de 2010. Silencio sobre un tema que me dolió.  25 de diciembre con un disgusto desporporcionado que generó una disputa de esas que hieren.... Por otro lado personas que no están y preguntas que no se responden y son importantes para las decisiones futuras y angustia al respecto. Tres muelas rotas el mismo día, de la nada y dentista de vacaciones. Dudas que se acrecientan sobre personas que estimo.

1 de enero: mail bien intencioado pero desafortunado. Más dudas, y además con otra gente.
3 de enero: un chat que confirmó dudas desgarradoras. Reacciones que no llegaron que aumentaron la desazón.
4, mi cumple...un buen día, muy bueno, pero cumple....
5 enero: Estuve enferma sin poder moverme todo el día. Sin comer y sin tomar nada casi. Sin poder ver tele de lo mal... Un dolor de guata como no tenía desde que tuve tifus como a los 12 años. Impresionante.
6 de enero: Sólo té y sopa de pollo y no pudimos entrar a Fray Jorge porque el auto no es 4 x4... y vuelta!!!!
7 de enero, hoy, último día de este año, y una conversación virtual devastadora.

Es cierto, han habido cosas buenas, varias, el mar, el sol, los niños, dormir, amigos, pero no me repongo de los golpes. Ha sido fuerte para mí.

Entre medio, leí La Reina de Saba, un libro conflictivo desde distintos ángulos....

Y entonces pienso en todo esto y me dan ganas de escribir una larga carta a tanta gente. A distintas personas, distintas cartas. Y acá, una así que las contuviera a todas, pero sin conocer las otras letras sería como un texto en clave... Y no me gustan mucho los textos en clave a mí... La isabel Allende ha partido varias novelas así, escribiendo una carta... Paula, Inés del Alma Mía, y creo que otras...
Yo también he escrito largas cartas. Algunas lindas (no para best seller, pero lindas). Otras dolorosas. Algunas mezcladas. Una vez hasta escribí una que no envié y la transformé en cuento después. Hace hartos años ya. Las cartas tienen, siempre han tenido, un gran poder... El poder de decir clara y ordenadamente, en silencio, en privado, y sin interrupciones, todo lo que uno quiere decirle al otro.

No es fácil callar. Tampoco siempre es fácil decir.  No siempre se dice a quién se debe y/o cómo se debe. Y a veces, cuando uno se vuelve valiente y hace lo que cree adecuado, y enfrenta, y dice, de la manera correcta... tampoco, necesaraimente, el otro considera que se hizo bien, o que lo que se dice es pertinente ni menos que amerita una respuesta. Eso sólo lo exigen sin clemencia los ojos que dicen y miran frente a frente.

Relaciones

No escribí las cartas. Hablé por chat con algunas personas. Con una amiga de la pega por facebook y fue muy reveladora la conversa. Además ella es muy divertida y ultra clever. Me morí la risa y hablamos muy seriamente, todo mezclado, Bkn. Le conté algunas cosas y a eso ella le agregó otras, tal que terminé reflexionando sobre cuál es la relación entre:

Ser cobarde (no enfrentar algo), ser cínico, negar, que las cosas te refalen, buscar la calma, ser generoso, ser yegua y egoista, vivir y dejar vivir, tener responsabilidad emocional con respecto al dolor del otro,  y responsabilidad de dar información... Nos dimos cuenta que el algunos puntos las cosas se mezclan en figuras complejas... No terminamos una muy interesante conversación porque eran casi las 3 am... ahora son las 4 am...

Todo esto me da tantas vueltas en la cabeza por tantas cosas que han pasado, que no pude evitar venir aquí a escribir este post, eso mientras dejaba con menos de la mitad la cajetilla de Kent 1 que compré (yo, la que no fuma). Creo que hacía más 10 años que no fumaba así.  Ojalá se me pase. Todo.

(Sí,  tb se me pasó la mano con la extensión... pero bueno, a veces pasa).


jeudi, décembre 09, 2010

Me gusta y no me gusta


Mi hermana escribió un mail el otro día que se llama “me gusta este papá” y contaba cosas lindas de nuestra familia… Mi papá se inspiró y escribió cosas que le gustan y no le gustan… Y entonces  yo también me inspiré…
 
Me gusta lo elegante y eso para mí no son los tacos altos, es la gente generosa, hospitalaria, inclusiva y considerada.
No me gusta la gente mal agradecida o no agradecida. Me gustan los agradecidos.
Me gusta sentarme en las terrazas y escuchar música de cello o de piano, sólo, sin orquesta.
Me gusta el Arrayán, La Reina y Vitacura.
Me gusta el centro de Santiago, cerca del Bellas Artes, los domingos entre mediodía y el atardecer.
No me gusta la gente que habla mal de otros. Aunque se lo hayan dicho a la cara y aunque estén presentes. Eso es privado.
Me gusta la gente que habla bien  de sus amigos.
No me gusta el ruido. Me gusta el silencio.
Me encantan los árboles. Me encantan las calles con árboles como Lyon y Duble Almeyda.
Me encantan las sobremesas de mi familia, y que mi papá recite, cuente chistes y que la Rocío diga su minuto científico y yo el cultural.
Me gusta cuando hablamos de nuestros perros. Del Nino, la Anaïs, la Novia, el Tomy, la Luna y el Antón.
Me encanta que mi hermana Fernanda sea tan inteligente.
Me encanta que mi mamá tenga tan buen gusto.
Me encanta que mi abuela me cocine siempre tan rico.
Me molesta sobre manera la gente desconsiderada. Me gusta la gente considerada.
Me gustan las personas que creen en el nosotros y lo cuidan.
Me cargan las personas que no presentan a sus interlocutores. Me gusta cuando sí los introducen.
Me gusta la gente que dice la verdad.
Me cargan las personas que creen que su verdad es la verdad. Me gusta la gente que entiende que la verdad no es única.
Me gusta la gente que no se escuda "en su verdad" para hacer tolerable lo intolerable.
Me gusta la gente que sustenta sus palabras con acciones.
Me gusta la gente que sabe pedir perdón, de corazón, que aprende las lecciones de la vida y están alertas a aplicarlas cuando sea oportuno y así no equivocarse en lo mismo otra vez.
Me gusta la gente con criterio asertivo, ese que sabe hacer las cosas de frente, a tiempo, minimizando el daño colateral que pueda haber.
Me gusta la gente que entiende y respeta el valor de la lealtad.
Me gusta comer mariscos crudos, sobre todo las almejas y los locos de cualquier lugar, los choritos de Niebla y los de Pichicuy.
Me gusta caminar por la calle cantando, con lluvia o al atardecer.
Me fascinan los abrazos, sobre todo los apretados.
Me encanta Buenos Aires, París y Sydney.
Me gustan los espárragos, las alcachofas, las sopas buen calientes, los duraznos, la limonada con menta y las uvas.
Me gustan los amigos. Los buenos amigos, y los amigos de sus amigos.
Me gustan los australianos porque son las personas más felices que he conocido.
Me gusta conversar con la Claudia y con el Marcelo.
Me gusta la nobleza de la Marcela.
Me encanta la “joie de vivre” de la Constanza.
Me gusta lo místico de la Ale.
Me gusta la valentía de la Silvana.
Me gusta la espiritualidad de Felipe.
Me gusta la entereza de la Flaca.
Me fascina bañarme en el mar y capear olas mucho rato, sobre todo si son grandes como las de Pichidangui o las de La Serena o Tongoy. Para mí estar en esas playas del norte, con sol, es lejos lo mejor de la vida.
Me encanta hablar hasta muy tarde con amigos.
Me encantan los cafés y los restaurantes pequeños y sin tele.
Me descoloca la desconsideración y la humillación, y me paralizo.
No me gusta la gente que paraliza. Me gusta la gente que motiva silenciosamente.
Me gusta la gente fina, que tiene buenos modales, porque entiende que es un gentileza hacia el otro que no cuesta nada y que puede hacer mucho más grato un espacio.
Me gustan los hombres caballeros y  mejor si son altos.
Me gustan los hombres que cantan y tocan la guitarra.
Me encanta cuando conozco a alguien con quien tengo el mismo tipo de humor.
Me encanta la gente divertida, con los que te ríes hasta el dolor de guata, pero que no se burlan de otros ni son payasos .
Me gustaría ser más flaca.
Me cargan las personas agresivas y demasiado autorreferentes.
Me gustan las personas de carácter suave.
Me gustan las personas que dialogan.
Admiro la inteligencia.
Me gusta la gente inclusiva, esa es la más inteligente para mí.
Sólo me gusta la gente buena.
No me gusta la gente egoísta ni avara. Me gustan los generosos.
Me gusta que la generosidad sea un valor determinante para las relaciones que quiero o no quiero tener.
No me gusta la gente arribista ni soberbia. Me gusta la gente humilde.
Me gustan los barrios con casas, no con edificios. Sin cadenas de farmacias y con señor de la verdulería.
Me gustan los patios con damascos o parrones.
Me gusta el sol, el verano y la playa.
Me gustan las personas que distinguen entre lo trivial y lo profundo, y no arriesgan lo importante por pequeñeces.
Me gusta la gente prudente.
Me gustan los arquitectos y los escultores.
Me gusta la diplomacia y me gustaría ser más diplomática.
Me gusta contar historias.
Me gusta que me cuenten historias.
Me gusta la gente que escucha mirando a los ojos.
Me molesta la gente que no le toma atención a la persona de al lado, aunque sea un desconocido.
Me gusta cuando las personas se miran y conversan, por que sí.
No me gusta el individualismo, me gusta lo inclusivo.
Me molesta la gente que iguala las relaciones virtuales a las físicas.
Me molesta la exacerbación de la virtualidad.
Me gusta la gente que hace yoga o que anda en bicicleta.
Me gusta la ropa clásica. No me gusta lo estrafalario.
Me gusta la onda media hippy.
Me gusta haber nacido en enero, con sol, al principio del año.
Me encanta la música de fogata, como Silvio, Mercedes, Milanés, Inti, Serrat y otros.
Me gusta el color de mis ojos, aunque no sean azules (que son los ojos que más me gustan).
Me encanta sacar fotos.
Me encanta la Arquitectura, el arte y el buen cine.
Me gustan todos los viajes.
Me gusta la familia.
Me gustan los espacios íntimos.
Me gusta la gente que tiene palabra.
Me gusta comer queso.
Me gusta hablar francés.
No me gusta que mis hermanas no vivan en Chile.
Me gusta que estén casadas con buenos hombres que las quieren mucho.
Me gusta saber que voy a ser tía el 2011.
Me gusta dormir y no estar desvelada como ahora.
Me gusta tener trabajo, en la CEPAL y sentir que me valoran…
Me gusta la gente que valora.
No me gusta la gente que no hace sentir importante al otro. Me gustan los que se fijan en lo bueno.
No me gusta la gente que no pide feed-back. Me gusta la gente a la que sí le importa ser mejor en lo que concierne a otro.
Me gusta la gente que llama, manda mails o mensajes de textos para decir que estuvo rico el encuentro o la conversación.
Me gusta Internet y me encanta aprender cosas digitales.
Me encanta saber todo.
Me gusta cuando me dicen que soy profunda o que soy bonita.
Me encanta leer.
Me encantan algunos autores como Hesse, Ende, Puzo, Benedetti, Nietzsche y Kundera.
Me encanta que me lean y que me comenten.
Me gustan los poemas que cuenta historias de amor en verso, como Sonatina.

Bueno, hay más cosas que me gustan y que no me gustan, pero estas son las que se me ocurrieron ahora….
A ver si alguien se anima y comenta sobre mis gustos y disgustos… o los suyos.

Pd- Mi cuenta picasa usó todo su espacio, así que no puedo subir fotos... grrr... debo hacer algo al respecto. Ah, no me gusta que se me acabe el espacio de picasa.

mercredi, novembre 24, 2010

Amor no es sólo una palabra bonita

Él dice “Yo te quiero, tú me importas” y la abraza.
Ella calla. Quiere creerle pero no le pasa…. Ella sólo ve que no hay acciones que secunden esas palabras, y por eso esas palabras se sienten vacías.

Él se ampara en miedos, miedos legendarios, miedos que ella entiende y justificó siempre, miedos que han sido una carga para él… y para ella. Carga que está haciendo mella en todo…

Carga que él podría eliminar con ciertas acciones, concretas y viables, pero él sólo dice y repite que la quiere tanto, que le importa tanto, y ella entonces ella aprieta los dientes y cierra los ojos, trata de olvidar el tiempo, y sigue callando.


mercredi, novembre 03, 2010

Desde el fondo


A veces, de la nada, porque sí y porque no, en una noche tibia como esta, donde no hay sueño, o no tanto, donde hubo risas y hubo vino, y teatro y azotea con amigos....

Y todo estuvo bien... Y llegas y estás solo... 

Si das espacio y algo pasa,  la memoria se suspende en el recuerdo de una voz marina que se quedó muda hace tiempo. 

Entonces, inevitablemente, el alma se sumerge en lo profundo.


Foto: Danae, de Rodin. (de google images).

Día de la Hispanidad en el Estadio Español 2023

Foto del stand andaluz, 2023 (foto mía, ver álbum ) Desde que me acuerdo, el 12 de octubre, feriado, para mí era sinónimo de ir al Estadio E...