mardi, juillet 14, 2009

Los 10 mejores piropos de mi vida


piropos-2web2 Es 14 de julio, y todos los años me pasan cosas en esta fecha. Es un día especial para mí, que estudié en la Alianza Francesa…

Este año fue diferente al 2008, en que estaba en Sydney. Hoy en cambio estoy en mi casa de providencia, volviendo de un café muy rico (Cinammon, Condell con Rancagua) con mi amigo Juan Pablo y su amiga Maca.

Hablamos del pronto viaje de él a Londres, por su beca… Hablamos de las decisiones de la vida, de poder tener el tiempo de ver cine, escribir, leer, conversar con gente en un bar… Dimos por finalizada la conversa por mis clases.
Fui, y resultó que no hubo (una lata, me encanta medios digitales), y tomé la micro por Bilbao… Pensaba en las frases del 14 de julio, liberté, égalité, fraternité… Pensaba en las frases esas que marcan, que te marcan.

A mí me han marcado ideas (seguramente redactadas en frases), de varios libros, films y conversas. Y así pensando en frases y palabras, me acordé de los piropos que me han dicho en mi vida, y me reí.
Considerando que es bueno reírse, y que hoy tuve tiempo extra, decidí escribir aquí algunos de los mejores que guardo en mi anecdotario personal, a ver si se ríen también… En general “le llevan” historias:

Up date:

Hoy lunes 20 de julio, ha acontecido algo que ha logrado el primerísimo primer lugar en la escala de piropos que me han regalado. “Le lleva historia” también, pero no la cuento yo, la cuentan en Australia…

1-El mejor:

Yo tenía como 20 ó 21 años. Era verano, pero tipo noviembre o diciembre. Me acuerdo que andaba con jeans negros más bien ajustados y un body negro, que tenía hombros calados. Un diseño de Barcelona muy fashion.

Caminaba por Pío Nono hacia el cerro, muy cerca de la escuela de Derecho de la Universidad de Chile. Deben haber sido cerca de las 18-19 de la tarde, y aún hacía mucho calor.
Yo caminaba y como a tres metros de mí un tipo me ve, para, yo sigo caminando… Cuando paso a su lado levanta los lentes oscuros que cubrían sus ojos, y con una sonrisa coqueta me dice: “¿Flaca, eres de verdad?”.

Me reí, lo encontré ¡¡¡¡ídolo!!!! Casi le dije “enterita, enterita”, pero me dio vergüenza. Y le respondí “aunque ud. no lo crea”. El quiso avivar la conversa, pero me dio cosa (yo pololeaba entonces), y seguí sin volverme. La sonrisa me duró haaaaaarto rato.

2- El osado

Yo debo haber tenido 25, iba manejando mi auto con mi amiga Maca, eran como las 12:30 del día. Estábamos conversando en la luz roja de la Costanera, frente al Bunquer (embajada de USA).
Y entonces, los tipos del auto blanco de adelante empiezan a mirar para atrás… La Maca me dice, yo no los había visto. Avanzo, pensando que los conocía. Me miran y me sonríen… No los conocía, y me dio mucha plancha. Luz verde y acelero.

Yo debía doblar en Los Leones hacia Providencia, y obviamente me detuve en la fila correspondiente esperando la flechita verde…. En eso estaba, cuando, por el espejo retrovisor veo que viene un tipo corriendo como de cuatro autos más atrás que yo, era el chófer del auto blanco. Llega a mi ventana y la toca para que yo la baje…

Me dice algo como “te pasaste para linda, por favor llámame” y me pasa su busness card. Yo miro para todos lados y le digo: “¿esto es cámara escondida o algo así?”. Él se ríe y dice NOOOOOOOOOOO, y agrega “por fa llámame… ay, no está el teléfono de la casa…es:..” y me lo dice, obvio que no lo registré en mi cabeza de pollo. Flecha verde, bocinazos, y doblé. La Maca miraba la tarjeta para saber detalles…

No me gustó el tipo. Era jefe de ventas de no sé qué. Lo llamé dos veces para darle ánimo a que se atreviera a hacer esas cosas, pero no lo pillé. Y ahí terminó la historia.

3- El publicista

Era 25 de enero e iba al cumple del Castro, debemos haber tenido unos 28 años, iba en mi auto, cerca de medianoche, sola, por Hernando de Aguirre hacia Bilbao… Cerca de Providencia paro en una luz roja, a mi lado para un auto con un tipo joven y solo al volante. Lo miro, me mira, dejo de mirar. Verde y avanzo.

Siguiente semáforo, misma escena. Miro y están sus ojos en los míos. Me corto y pasan segundos eternos, vuelvo a mirar, y ahí está él en ojos y sonrisa. Verde y avanzo. Misma escena como en 3 ó 4 semáforos. Paso Diego de Almagro y doblo en el pasaje donde vivía el Castro entonces…. El tipo me sigue. Me estaciono, él también.

Estoy ahí, igual tirito un poco ¿será sólo coqueteo o será peligroso?… Bajo y él también. Él se acerca a mí…

- ¿Vienes donde el Castro también?, fue lo único que atiné a decirle.

-Noooo!!!! Bajé para decirte que te encontré TAAAAN bonita que te lo quería decir. Yo veo harta gente linda, soy publicista, pero tú te pasaste…

Me dio risa y le di las gracias, hablamos 5 minutos y le pregunté si me quería acompañar. Me dijo que no, que tenía polola, que él sólo quería decirme lo linda que era, y que ahora que hablaba conmigo, “y súper simpática”…

Era cerca de medianoche y yo quería llegar antes de las 12 donde el Castro, así que me despedí. Nunca más supe de ese publicista.

Creo que esos son los tres mejores. Más actuales tengo de otro tipo:

4- El que me dolió

Lo conocí en una fiesta de pura gente inn, era amigo del amigo de mi amiga. Bello de comercial, sonrisa pep, colores dorados, facciones de italiano, ingeniero eléctrico egresado de la UC. Ambos rondábamos los 26. Lo vi y me dije, “No, stop, too much beatiful for me”.

Mi amiga lo saludó, conversamos un rato, él postulaba a un phd en Bonn. Era de todo todo todo mi gusto.

La música era concreta, nada de mi onda… Pasó el rato, mi amiga coqueaba con el Dj, y como andaba en mi auto y yo no quería ser mala onda, y tras un gran dar vuelta, me fui a hacer hora a una pieza que había….

Y ahí estaba él echado en una cama, con todos los abrigos encima, y la tele prendida…. “Sorry” dije, y me iba a ir…. Y él responde: “No, no te vayas si no quieres, cabemos los dos”…

Me tendí a su lado. Hablamos de que no nos gustaba la música, su hija, mi mamá, algunos libros… El tiempo voló y en algún momento mi amiga me buscaba para irnos. Él pidió mi número, y yo me fui feliz.

Salimos algunas veces, me acompañó a un matrimonio, le gustaba Rilke como a mí, leía en francés, y vi Koyla por él… Nos encontramos en Algarrobo y estuvimos arriba de un barco…. Era perfecto, pero de alguna manera él mantenía la distancia. En fin, un día no me llama y me entero por nuestra amiga en común de cosas…

Al poco tiempo su frase fue: “Tú eres demasiado especial, intensa, brillante, taaaan elevada, me provocas cosas increíblemente profundas y contigo no podría ser infiel. Lo siento, quiero más tiempo para ser irresponsable, sin compromiso, sin enamorarme, y eso es imposible contigo. Perdona, pero no estoy listo para estar a tu nivel”.

5- El insólito

Yo tenía 29 años, hacía clases de Historia del Cine en la escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, y como todos los años, pedí “evaluación” personal, anónima y escrita, en la última sesión, previo a mi viaje a Japón.

En general me iba bien, onda “interesantes las clases, buenos análisis, muy culta la profesora” y cosas así eran la tónica. Pero uno de mis estudiantes puso, en la parte “otros comentarios”, “y la profesora es MUY bonita, buen viaje”. Lo amé. Nunca supe quien fue, pero fue insólito, ja.

6-El galán

Lo conocí el verano de 2007 en La Serena, yo tenía 34, me coqueteó sin parar. Yo hacía los reportajes, y él se las ingeniaba para contactarme todo el rato. Finalmente acepté una comida. Luego, no paró de llamarme, pero él tenía pareja y vivía en el norte, yo en Viña….

Un día, en nuestras largas conversas por teléfono en la noche, frente a mi sincera pregunta de “¿qué onda conmigo, porqué me coqueteas tanto, si tienes mina”?, él dijo:
“Eres mi mujer perfecta. Estupenda, letrada, viajada, conocedora de cine y arte, sensible, maravillosa, extremadamente inteligente….

Yo hablo contigo y me encantas, me iluminas, tienes percepciones tan interesantes…. Por eso te llamo, porque hablar contigo me abre el mundo. Pero no podemos estar juntos, estamos lejos y además…

Yo soy hombre, o sea esencialmente machista y huevón. O sea, no tolero en mi fuero interno que una mina sea mejor que yo. Menos, una como tú, o sea una mucho, muchísimo mejor que yo en todo”.
PLOP.

7- El perceptivo

El año pasado yo estaba en Sydney, era octubre, una tarde tibia y fui a ver una exposición de los impresionistas, maravillosa. Salí y caminé por Hyde Park, me senté en el Botanic Garden sola, a mirar el mar… 

Mientras caminaba hacia allá, a mi paso lento de siempre, vi a un tipo en bicicleta… Me senté al rato en un banquito y el tipo de la bici se me acerca. Andaba de negro y era muy guapo. Me dice “beatiful afternoon”. Con eso empezamos a hablar.

Resultó que vivía muy cerca, frente al Opera House y ante mi necesidad de irme por tema horario de buses, se ofreció a llevarme en auto y ya con con eso resuelto fuimos a comer.

Luego  me regaló un celular y quedamos de ir a Camberra (no lo hicimos). Salimos por cerca de tres semanas, justo hasta antes de mi retorno…. En una de nuestras salidas, le pregunté si era habitual que él fuera a ese parque, abordara a las chicas sentadas en bancos, etc.

Y entonces él me dice que es muy inusual (lo que comprobé) Y que cuando me vio le pasó algo… Me dijo (en inglés, of course):

“Parecías ser un personaje de un cuento, te vi y te encontré linda y seguí viéndote…. Pero me llamó tanto la atención que caminaras tan lento, como si volaras, que te sentaras a mirar el mar con esa calma, que leyeras con un diccionario que te cabía en la cartera…. Tenías un ritmo tan distinto… Sentí que sólo una persona muy especial podía hacer todo eso así, y quise ser parte de la historia”.

8- El tipo de las frases

Lo conocí en febrero de este año, yo cuidaba la casa de mi hermana -que estaba en USA- en el Arrayán, jugaba con mi perro y trabajaba en una tesis de una clienta.

En ese contexto apareció él y yo tenía tiempo y le hablé. Y llamó muchas veces y me visitó. Llegó cargado de cosas de supermercado, diversos tipos de panes y chocolates.

Decía que le gustaban mis frases…

Me repite varias de las que le dije, cada vez que nos comunicamos….

9- El francés

Lo conozco desde 2003, es francés y piloto. Viene casi todos los años, llama y escribe sólo de vez en cuando, pero cuando está… Sus ojos brillan y me dice cosas… Lo último que me dijo, hace unos dos meses, fue por msn y escribió : “Tú eres la mujer ideal, tienes cuerpo y cerebro”. Le agradecí, pero me reí… Él estaba en África.

10- El de los martes

Lo conocí el 2005, yo tenía 31, y desde entonces hasta el 2006 y a veces el 2007, nos veíamos los martes. Luego él se fue a USA, yo a Viña, a Santiago y a Syndey, y este año, hace algunas semanas me dice un día:

“Nunca te lo dije, pero a mí con esos martes me pasaron cosas contigo… Yo igual ya he hecho de todo, me va bien, y quiero tener hijos. Pensé en ti hartas veces, onda para tener buenas conversaciones, eres por lejos la mujer más inteligente que he conocido en la vida…. Pero tú nunca pescarías a un cabro chico como yo, que no sabe nada y con quien casi que pasarías vergüenza…. Pero,  Katina, ¿Tú tendrías algo serio conmigo, por favor?…

He tenido algunas otras declaraciones bonitas, pero creo que estas son las que me han deshecho más el alma, y me han disparado más el ego. O sea, son los mejores piropos de mi vida.

*Up date, me faltaron estos, ambos de 2007:

-El silencioso del Cerro Esperanza

-Era julio, hacía frío. Nos juntamos después de muuucho tiempo. Nos encontramos en el Mac de la Quinta Normal, por la bienal de arte contemporáneo. Llegó con un gorro de lana y los ojos brillantes como siempre. Se veía tan tan lindo. Y andaba cariñoso. Me tomó la mano, se la solté.

Caminamos y nos tomamos un chocolate caliente en la Peluquería Francesa. Conversamos un buen rato, relajados, cara a cara, con muchas risas y algunos silencios. Yo tenía un viaje a la playa programado. Pero entonces llamó mi amiga que hubo un percance y viaje cancelado. Y entonces él dice “vámonos a tu casa”.

Yo vivía en Valparaíso. Estaba enferma y la energía de los remedios se me iba a acabar pronto. Mi departamento era un vivo reflejo de mí en ese tiempo, o sea, un desastre total… pero de alguna manera él me convenció. Por último, pensé, él siempre puede irse a su casa del puerto. Llegamos a mi apartamento del Cerro Esperanza.

Me ayudó a ordenar y a cambiar mis sábanas, me trajo los remedios y un vaso de agua. Todo era muy lento, yo andaba a penas. Eran más de las 2 am. Yo estaba exhausta, a penas hablaba y me costaba moverme. El insomnio y el mareo eran propios de esa hora… Fui a lavarme los dientes.

Cuando volví: él estaba con mi pijama en su pecho… Lo miro, y me dice “te lo estoy calentando con mi cuerpo, para que cuando te lo pongas esté más tibiecito. Ven, te ayudo”. Fue impresionante el calor en el corazón que ese gesto me provocó. Fue el mejor piropo silencioso de mi vida.

-El decimonónico

Fue como en agosto o septiembre. Él vivía en Santiago y hacía bastante que no lo veía. Me invitó a comer a un restaurant que me encanta, el Normandie. Estaba todo bien. La comida, la música bajita, no tanta gente, lugar de no fumadores. Y entonces él, mi amigo de varios años, me toma la mano. Y comienza a decirme mirándome a los ojos que yo le gusto mucho…

No lo podía creer yo. Todo era tan del XIX. Fue una declaración bonita, a la antigua, de esas de libros y de películas, de esas para guardar en la memoria y contarla. Le faltó sólo la rodilla en el suelo. No le fue bien en ese momento conmigo, yo entonces tenía el alma ocupada. Pero la declaración fue un gran punto… que le sirvió después.

Imagen: de este post. de Josefina Muñoz.

samedi, juillet 04, 2009

Eritema Abignes de piel y de alma

 

3649742000_52e53dbe68 Resulta que el otro día me asusté, vi que mi pierna izquierda tenía como un racimo de venas rojas. La mitad de la pierna, y entre la rodilla y el tobillo. Eran por tercer día consecutivo, y me urgí.

Hablé con la V. y me dijo que parecía de derma, hablé con la Sol, y me dijo que eso de venas era otra especialidad, vascular periférico me contó. Yo ni sabía de la existencia de esa área médica.

La cosa, es que si bien debo N en Colmena, aún puedo sacar bonos, y con el dolor de mi bolsillo pero superada por mi angustia, pues tome hora con un dr. de esos vasculares. “Y que es raro, pero no es de venas grandes. No sé lo que es, pero parece una dermatitis”. Dijo  y me mandó a una dermatóloga. Y fui, el diagnóstico fue Eritema Abignes.

Es una dilatación de los vasos sanguíneos producto de la radiación de calor, onda estufa o guatero. Y claro, como soy la reina de las friolentas… Todo el rato estoy cerca de esas cosas.

Lo raro era que he sido adicta a la estufa desde siempre, dado el frío que me aqueja en invierno (tengo alma tropical yo). Y nunca me había pasado esto de que se me enrojeciera nada…

El tema  es raro, pero no es grave, es feo, y se tarda en desaparecer  (8 meses promedio dijo la dra.) y puede ser permanente. Pero, como llevaba sólo tres días, ella tiene esperanzas que se quite.

La gente con mala circulación como yo es propensa a eso. Hay algunas cosas que debo echarme y tomar, la receta completa, me sale 100 lucas, Uff (pero es para las piernas, pues ya está apareciendo en la otra, los pies que tengo otras cosas, y la cara. Todo por la mala circulación).  Con descuento colmenístico, sale 90. Carín. Menos mal que ahora tengo varios clientes… Ediciones pagará la farmacia, supongo. Ja.

Por otra parte, ayer llegué a la Univ, y mi amiga está sentada en el banco esperando que abran la sala. Está mal y me cuenta su día negro. Una de las cosas que le pasó, es que su tío diabético fue a un podólogo, le hicieron un mal tratamiento y mal… Anoche le tuvieron que amputar su pie. Desde el podólogo a la amputación, pasó sólo una semana…

Salí de la U, y llamé a mi amigo y comida en Normandie. Atravieso providencia, y me encuentro con T, un amigo que no veía hace muuucho. Nos reímos y hablamos en francés, de viajes y negocios frustrados, en la mitad de la calle y como siempre quedamos de juntarnos. Y me cuenta que el padre de un ex mío, murió de cáncer terminal hace un mes. Recordé el cigarro que no dejaba… Y anoté en mi mente, “llamarlo”.

Seguí al encuentro con el trío dinámico. Todos teníamos noticias fuertes esa noche. Era bueno compartirlas con cebiche y postres deliciosos  y lo pasamos súper, como siempre. Y ya de salida, caminando a tomar un taxi, luego de un día complejo por muchas cosas, a título de nada, resulta que dice algo trivial casi, y yo respondo también sin ni medio ánimo de polemizar, pero lo digo indebidamente.

Y entonces siento un florecimiento rojo en las venas del alma de todos.  Mal.

A veces las palabras se transforman en radiaciones calientes que queman las capas del alma, y molesta y duele, aunque no sea grave, queda. Y puede ser permanente.

Me ha pasado muchas veces, pero no siempre me he dado cuenta a tiempo. Anoche me percaté al rato, y procuré echar una de las cremas, que espiritualmente son raras, pero si las ves, las puedes encontrar al tiro en el corazón y son gratis. Como ayer.

Pero otras veces el tratamiento ha sido equivocado o inexistente, y ha generado amputaciones de confianzas y afectos. Situaciones que además, he conocido mucho después, sin querer, cuando ya es muy tarde. Tarde para reparar, pero no tarde para evitar la reiteración.

Eso me pasó hoy, en conversaciones con mi hermana y con mi amigo. Y he visto que he generado en la vida cosas poco gratas en gente que quiero, evitables absolutamente. Cosas como el eritema abignes, quizá no muy graves, pero feas, y quizás permanentes.

Cuando mis queridos me han mostrado eso, he pedido disculpas, que ya casi no sirven. Pero he agradecido mucho que me las cuenten. Y eso ha ocurrido por mantener conversaciones, de esas donde caben las confesiones. Creo que ahí está la clave, ya que si apelas a la humildad, te permite ver, y ya no para resarcir, pero sí para prevenir.

Pues, he visto muy patente estos días algo que sabía, pero que había ocultado: que el cáncer no sólo es corporal, es emocional también.

(Se puede provocar cáncer en las relaciones humanas. Y las matas. La internet es una agente delicada al respecto (puede ser benigna… o maligna…). Igual que las radiaciones, te pueden quitar el frío o generar eritema abignes, todo depende de como la uses).

El cáncer se produce muchas veces porque no paras a tiempo… No paras cuando te dicen que pares de fumar, o de hacer aquello que haces (ser indiferente, ser poco empático, etc.). No paras cuando el otro te dice, no paras cuando tu vocecita interna te dice.

Yo me equivoco mucho, la asertividad me es esquiva, pero no soy sorda, y no me haré la lesa con las voces del cosmos. Las de afuera y las de adentro. No quiero provocar cáncer evitable ni en el cuerpo ni en el alma. Ni que me amputen cosas preciadas por mal tratamiento. Y tampoco quiero que me salgan más eritemas por conductas inoportunas. Porque son feas, y a mí me gusta la belleza.

Por ahora, supongo que como todo, hay que dejar que los ungüentos hagan su pega con el tiempo. Para la piel y el alma. También hay que saber evitar los agentes inductores tipo estufa y  guatero espirituales (que podrían ser termas delicados, momentos, maneras). Y obvio, estar despierto y llamar a la humildad para parar, cuando haya que hacerlo. Ah, también ayuda la lluvia, que suele limpiar el aire… Es lo único que me gusta del invierno.

Foto: “Esa noche llovía”, del Flickr de Flavio Camus. Sentí que esta foto se vinculaba con lo que decía. Que lo pequeño puede ser grande, que lo trivial puede ser brillante u oscuro, dependiendo del enfoque. Y pasajero o permanente, según si se registra en el alma como una foto, o no.