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jeudi, juillet 04, 2013

Rock star a los 40


Un Rock Star cualquiera: Imagen de este post muy interesante.    

La Visión

Y así puede que una noche salgas de tu casa como siempre, como en el último año, o década, donde has evolucionado en el arte de ser ese alguien que ya no sueña con volar, sino con llegar tranquilo a fin de mes...

O si tienes más suerte, con tener una familia armónica, un auto del año y una casa en la playa. 

Pero ese día te sueltas la corbata... estás solo y tienes ganas de música.

Entonces vas a un bar de esos que hay muchos, pero que no vas hace años, o hace tiempo, o que vas pero no así, libre, porque en general te da sueño, porque hay que trabajar al otro día o ir al supermercado, o por las responsabilidades, o porque qué se yo...

No importa, ese día vas porque quedaste con unos amigos, quizá ni tan amigos, pero quedaste y fuiste...

Y vas solo, y ahí están, y de repente lo que haces para vivir ya no tiene ninguna importancia en la conversación que comienza a llenar el ambiente. Y todo empieza a encajar, a fluir fácil entre miradas y risas que inundan la mesa, y te das cuenta que la buena onda que aparece tiene que ver con cosas distintas a los números azules. Y que te gusta eso.

El ruido, los cigarros quizá y los tragos envuelven todo, el alma está calientita y aunque hace frío te da calor.

Y entonces ves la banda que está ahí en frente, ya le habías echado un ojo medio escurridizo cuando llegaste, pero ahora, con esa soltura que da la noche y el vino, la ves directo, y recuerdas la guitarra esa que tocabas en la Universidad (¿Dónde estará?, te preguntas evocando algún que otro carrete de entonces, en los 90 tal vez.. ).  

En ese momento, desde el fondo de ti, renace de la nada, con una fuerza incontenible como la lava de un volcán, ese recuerdo del colegio cuando querías ser rockero... Y ahí algo te pasa, y no sabes cómo ni por qué pero ese miedo atávico te abandona y te das valor y te dices "y qué tanto" y vas y pides permiso para tocar... Y obtienes un sí.

Un escalofrío raro te corre por toda la espalada cuando tomas la guitarra. La agarras suave pero firme, como si fuera la mujer esa que soñaste mil veces, pero a la que también dejaste de soñar hace tanto, por ser una utopía y ya no querer sufrir por lo imposible.

Afinas esto aquí y esto allá, te coordinas con el resto del grupo y entonces, de quién sabe dónde, comienza a emerger de tus dedos, de una manera desconocida o perdida en la noche de los tiempos de tu vida, una melodía celestial... Te elevas, el mundo se paraliza y sólo mantiene un foco en ti, tocando ahí... Estás en el paraíso. 

Todo se hace mágico como cuando Johnny toca Amorous. Tu corazón comienza a latir de esa forma que sólo late cuando la sangre en verdad hierve por todo el cuerpo. La felicidad te sobrepasa a raudales...

Sientes que eres un Dios, que puedes hacerlo todo… Te vuelves otro... Ese otro que te hubiera gustado ser.

La otra verdad
Imagen de Google Images

Pero en realidad, ese eres tú. Quizá el verdadero tú. Es raro, pero así es. Ese tú del escenario puede prenderse ahí, y luego apagarse el resto del tiempo para ser un ciudadano "normal", que se levanta a trabajar en las mañanas durante varias horas...


Yo me entrené en eso por años, en apagarme. Me dije que lo de ser rockero no era la norma, que yo no era como Cerati, ni la Marie Curie, ni Kundera, ni Polanski o Benedetti, ni la Marilyn ni un artista del Cirque du Soleil (rockeros todos). No, con la vida me convencí que yo no era así.

Soñé con ser como ellos toda mi infancia y hasta parte de mi adolescencia, como la mayoría de nosotros, supongo. Al decir "soñar con ser un rock star" me refiero a soñar con ser alguien que potencia todo su ser y le regala eso a la humanidad, la que lo reconoce, lo valora y lo acoge, y con suerte también lo difunde.

Pero la vida se impone, o uno la deja imponerse, no sé bien, y yo me hice alguien promedio que se dijo que esos planes, para un adulto como yo, no eran adecuados, ni sensatos, ni centrados. Yo no era una Quijote, ni perdí la razón, era sólo una mujer de a pie que debía ganarse la vida, de alguna manera.

Así logré apagarme y comportarme, en general. Me resultó desde los 25 en adelante. Pero no siempre…

A veces mi rockera del alma se escapaba. Eso duraba hasta que la encerraba de nuevo y yo volvía al piloto automático. Pero eso tuvo un giro hace poco. Y todo, inospechadamente, ha cambiado tremendamente desde entonces.

En un bar


Nunca imaginé lo que pasaría, ni que esta canción de “Tango with lions”, homónima al subtítulo de esta sección, pudiera tener el ritmo preciso para este relato y además describir, como una esperanza, una situación parecida a lo que yo sí viví…

Yo no iba ir ese viernes. Era un lugar muy ruidoso y hacía frío esa noche de otoño. Pero un poco por esto y lo otro, fui. A mi lado, inesperadamente, surgió una conversación al oído que mezclaba, honrando la teoría del caos, temas absolutamente disímiles como la Masonería, una acción de arte con un regalo japonés, los hackers, las abejas, la música, el Valle del Elqui, California y los Toltecas, entre otros. Donde todo de un modo inexplicable se acomodaba grácilmente, como el agua en una jarra.

Y así, de a poco, transportada por una voz suave y ojos brillantes como farolas de fuego, me fui elevando mágicamente... Volaba, llena de sensaciones que no sé si alguna vez tuve antes.... Así, en un momento, el mundo entero desapareció, salvo nosotros, igual que en las películas... Igual. Parecía un sueño...

A la mañana siguiente supe que en realidad sí sucedió, y decanté varias de las visiones que tuve, y pude evaluar de una manera distinta muchas cosas de mi vida… Y así, extrañamente, todo aquello que me era tan confuso, de un día  para  otro, fue claro y certero. 

Durante todo ese día yo estaba como alucinada, no salía de la sensación que tiene Amelia en la escena de "las mil fuentes" de "La Terminal" donde su cara lo dice todo, o sea "No puedo creer que esto me esté pasando justo a mí"...

En ese momento todo era mágico, "un niente ma, bellisimo" pero con el pasar de las horas, y luego de los los días, yo anhelé tanto tanto un después. Y en virtud de los acontecimientos venideros mis esperanzas crecieron... Pero entonces, por alguna razón que quisiera que desapareciera, pusiste una pausa larga y distancia...


Place de La République


Tomamos tres vinos y un café. Hoy los pasos me llevaron a uno de esos lugares.... Y me imaginé donde estarías... y todo lo que pudo ser pero que no fue y parece que no será, al menos por ahora... Y me puse un poco triste como la niña del video cuando habla de La Place de la République....

Me hubiera encantado que ese instante mágico se perpetuara tipo la serie de films que se inician con "Antes del Amanecer". Pero sé que es difícil tener tanta suerte y me quedé con que al menos yo sí tuve una noche de película en la vida.

Es decir, de todas maneras siento que fui privilegiada por haber tenido esos momentos contigo y tantas epifanías también. Esa serendipia fue un regalo de la vida, el cual jamás creí posible que se diera y menos que me podía ocurrir a mí, y de ese modo tan bonito. (Y que se repitió dos veces -¿Cuántas veces te encuentras así en la calle, en el centro de Santiago?.¿Tú, que crees que todo es por algo, que te dicen esas coincidencias fortuitas?).

En fin. Siento que las palabras de esa noche tan especial, unidas a algunas que aparecieron a posteriori, cambiaron el rumbo de muchas de mis acciones… Todavía las cartas no están totalmente echadas, porque estoy en un proceso de revisión y reflexión, pero ahora con un prisma muy distinto.

El prisma que da el tener un pasado que te permite hacer un recuento con sabiduría, y que gracias a eso que me pasó, me cambió el punto de observación, ergo, la perspectiva. Ahora, desde esta nueva posición, evidencié que, asombrosamente, tengo herramientas para convertirme en una rock star funcional, y a los 40, en el escenario que tengo, o que pueda construir. 

Esa sensación me parece wow, es un motor poderoso que yo había anulado.... Hablo de eso de sentir que de verdad puedes ser el capitán de tu propia vida, elegir tu rumbo y tu manera de navegar, y que además puedas recién comenzar ese emprendimiento a los 40 años.

Ahora, esto de adentrarse en componer e interpretar tu partitura, a estas alturas y sin entrenamiento focalizado previo, no es poco y no es fácil. Pero, quizá, gracias, en parte, supongo, a la Acupuntura del año pasado que me quitó en gran medida mi eterno cansancio, y que me dio energía, sé que voy a encontrar un modo de canalizarla para producir algo propio. En eso ando… 

Me cuesta, me da miedo y me equivoco a cada rato, pero ahora tengo ganas de seguir. Y frente a la perseverancia unida a un diseño factible, siento que no hay obstáculo suficiente para abortar misión.

Estoy ahí, en ese camino en que ya recolectaste y tienes que deshacerte de la la maleza y con lo que queda hacer algo bueno. Si ese camino logra llegar al fondo del alma, creo que es viable que desde ahí surja algo mío, positivo y sustentable que te haga pensar que todo lo anterior valió la pena sólo para llegar a eso… Como una pieza improvisada de saxo, de esas que te calan y perduran para siempre...



**La Teoría del Caos da cuenta que todo la que parece que no tiene sentido se alínea de una manera coherente, al margen que el resultado sea positivo o negativo, hay una escena de la peli "El curioso caso de Benjamin Button" que la explica magistralmente en 3 minutos... donde al final uno se queda "si tan sólo alguno de los factores no hubiera ocurrido... la historia sería otra", aquí.
** *Primer post publicado con 40 años, que cumplí, muy a mi pesar, en enero. Más de un año sin venir a este espacio, y ahora escribo casi en la mitad de la vida, pero de una manera extraña, con nuevos aires.






samedi, janvier 02, 2010

¡Bienvenido 2010!

Lo encuentro ultra top esto de estar en el 2010. Me acuerdo que de chica, en mi infancia y adolescencia ochentera, el 2000 era como ciencia ficción.

Algo así como la dimensión desconocida llena de tecnologías asombrosas onda extraterrestres. Todo estaría lleno de casas inteligentes con robots y donde volar (como el tipo de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles) sería la tónica. Y por lo tanto, 2010 o sea… era ¡igual a los supersónicos!

Las cosas ahora en verdad son algo así y algo no. La existencia de un blog, un notebook y la web era impensable entonces, luego este escrito de esta manera era inimaginable. Pero sigo manejando un auto de fines de los 80, y todavía no conozco a nadie que en vez de nana tenga una máquina.

O sea, vivir en el 2010 y ser más o menos joven lo encuentro wow del verbo wow. Somos parte de la nueva era, demasiado choro.

Y bueno, yo salí del 2009 con una sesión de biogmanetismo en la tarde. Fue increíble lo que me pasó. Fui por mi tema con la energía. La cosa de mis descompensaciones ya me tenía ultra chata.

Salí del lugar en Vitacura todo normal. Pero a medida que manejaba a “mi” casa, una sensación de inyección de Duracell se iba apoderando de mí.

Llegué al depa de mi papá, donde me quedo esta semana mientras él está en la playa, y me puse a terminar una cosa. Trabajé concentrada, bien, rápido, sin que me costara, como hacía años no me pasaba. Fue súper.

De ahí fui a mi comida de año nuevo. Manejaba por Vespucio, desierto, increíble, cuando siento como una voz de un ángel despacito en mi oreja, pero nítido, de una nitidez descomunal… Me decía que las cosas no eran como yo creía, que esto y lo otro. Y entonces de repente me di cuenta que ya no tenía más miedo.

Mis temores laborales y de casa de repente desparecieron como por arte de magia. Esa imagen negra que siempre me circundaba cuando pensaba en estas cosas no apareció.

Yo ni siquiera sabía que se podía pensar en eso sin imagen negra como telón de fondo. Wow. Y empecé a tirar algunas líneas mentales sobre el futuro… Me puse a pensar en el futuro. No hacía eso sin atacarme desde el colegio.

La voz se silenció y yo sólo sentía una especie de sonrisa permanente en el ambiente y que tenía la actitud de decir “eso, sí, ¡al fin te diste cuenta!, bien”. Es raro, siempre he creído en los ángeles, pero nunca había sentido una voz.

Menos una así como la que sentí, como retándome, como enojado (era hombre) y de repente fue como que se me irrigó un lado del cerebro y vi todo desde otro prisma. Y fue sí, obvio, claro, pero POR SUPUESTO! Y entonces la voz se hizo sonrisa. Pero no era cara, sólo voz primero y sonrisa después. J

uro que no he injerido nada más allá de leche y café. Igual sólo una persona en la vida me había dicho que le había susurrado un ángel. Él iba caminando por un cerro de Valparaíso y algo le dijo a su oído. Eso me le pasó hace mil años y yo lo supe hace otros tantos… A mí no me había pasado nunca, hasta la noche vieja y en el auto.

Llegué a la comida a la casa de una colega-amiga que me cae demasiado bien. Vive con su nieta y su mamá. Un aquelarre de lo más particular. Esto es en una comunidad de Castillo Velasco al lado del cine Hoyts del La Reina. Bella. El Arrayán al lado del metro. Awesome

Comimos exquisito, machas y lasaña, vi una cantidad de obras de arte maravillosas y genuinas, incluido un Matta no onda espacial, con dedicatoria y todo, wow.

La mamá de mi colega estaba en la casa, octogenaria y acostada, fue actriz. Le pregunté un par de cosas como qué leía y me contestó bien. El tema es que hacía tanto tiempo que no escuchaba hablar a alguien tan bonito.

No por lo que decía, sino por el tono pausado, y la modulación de la boca, fue toda una experiencia estética escucharla. Qué lindo es el español coloquial hablado correctamente…

Mi colega y yo hablamos de la vida y la pega, del pasado y el futuro. Le hablé de los imanes y conversamos sobre los miedos. Ella me comentó de dos maneras en que había curado sus miedos.

La primera fue “curada de espanto”. Ella le tenía pánico a los temblores. Y para el 85 estaba en un piso 20 o algo así de las Torres de Tajamar. El edificios oscilaba cuál péndulo. O sea, terror. Después de eso, no hubo nunca más miedo a eso.

La otra manera fue gracias a un amigo que frente a temores varios le iba pintando el peor escenario posible. Y entonces, en cada uno, iban encontrando soluciones que se iban adaptando a la situación. O sea, nada era en verdad TAN terrible.

En fin, hablamos de la vida, a las doce nos abrazamos, y comimos helado.

Después llevé a la nieta a una fiesta cerca de mi casa de chica, y hablamos de música por la radio de mi auto. Le pregunté su edad “20” dijo "¿y tú?” me preguntó “ 36 casi 37” le dije….

Me miró con ojos grandes y me dijo “¡No te puedo creer. Yo creí que eras mucho menor! Me encantó, la amé al tiro. Dijo que me echaba como mucho 30, y ya así exagerando 32. La llevé feliz a la puerta de la casa de su amiga. Obvio.

Llegué a una hora indescifrable a mi casa temporal cerca del estadio español. En el depa. del frente bailaban cumbia que suele no gustarme pero me reía, ando feliz.

Así que me acosté a leer el libro que mi amiga-colega me prestó “Vendo casa en el barrio alto”… y como ando buscando hace tres meses, me vino de perilla. Me lo devoré. Liviano y divertido. Llegué a más de la mitad de un suácate.

Viernes 1. Como de trabajo y amigos vive el hombre, edité cosas durante varias horas y tipín 6 pm estaba rumbo done mi amigui CG y atracón de películas con guacomole y pasta de quesillo con huevo, en la cama.

Vimos “Climas” topísima (debo hacer un blog de cine…). Muuucha conversa (casi película live) y luego “Nueva en la ciudad”, nice, yo me la repetí y otra vez quedé con esa sensación de “yes, we can” maravillosa.

Lectura after yo mientras amigui tuto. Y hoy las dos de vestido y sombrero tomando café en el Tavelli y luego crudo yo y ensalada ella en el Lomits (yammi yammi). (Es top que aquí año nuevo sea en verano). Now,a trabajar otra vez. Así que sí, todo el rato ¡Bienvenido 2010!

Imagen: Video de 2010 en Sydney… Alguna vez lo veré en vivo.

lundi, juin 15, 2009

Tía Mitty, descansa en paz

 

MC0015977 De Rosa Markmann supe recién tipo 2006, por el entonces “prometido” de mi hermana. Quien resultó ser pariente bastante directo de ella, y que obviamente le decía tía Mitty. Y así empecé a llamarla yo.

Con el tiempo, en muchas sobremesas en mi casa, se habló de Gabriel González Videla, qué hizo, qué no. No era “el” tema, pero sí se dio varias veces. Así fui sabiendo cosas de esa familia…

Era raro. Para mí antes de conocer a mi cuñado, este ex presidente era una figura lejana, como de hace mil años. Lo único que en verdad sabía de él, era su influencia en la Arquitectura de La Serena, porque me encanta. Y es la única urbe del país que tiene ese estilo, debido a este personaje.

Un día mi hermana y su marido me cuentan que van a ir a buscar unas cosas a “la casa de la tía Mitty”. Ahí supe que estaba viva y me apunté para conocer.

Llegamos a una mansión hermosa en la calle Pedro Torres. Ocupaba una manzana entera. Era un día frío pero con sol, quizá octubre. Había un jardín enorme y una bugambilia en flor. Nos recibió la nana, que saludó afectuosamente a mi cuñado. Entramos.

La casa tenía la misma distribución y materiales que la casa de mi tata, en Luis Uribe (con Marchant Pereira). La misma escalera como de mármol (o de mármol verdadero), a la entrada con balaustrada dorada art décaux. Me impresionó el parecido.

¿Mi abuela, que era tan high, y la tía Mitty habrán tenido al mismo arquitecto, o las mismas ideas, habrán sido amigas? Ya nunca lo sabremos…

La casa tenía muy pocas cosas y los recintos casi vacios se veían enormes. Tenía algo del palacio Cousiño. Un salón para esto, otro para aquello, pisos de parquet fino, techos altos… Era como viajar a un tiempo entero glamoroso.

La Nana accedió al tour que le pedí… Me mostró las piezas del segundo piso, que tenía un balcón con terraza grande, igual que la casa de mi Tata. Fuimos a la cocina, enorme, que tenía una sección para repostería , y otra (que era como otra cocina entera aparte) para lo salado.

Había cosas como desperdigadas aquí y allá, como una taza o un plato, pero nadie estaba ahí en verdad. La nana cuidaba, quizá iba algún jardinero… Pero la casa permanecía entera y altiva, guardiana de un lujoso pasado que se olía entre sus paredes.

Las cosas de mi cuñado estaban en la casa “del cachuero”, afuera, y las fuimos a buscar. Caminamos por el jardín, que hasta tenía una laguna de verdad (sí, una laguna).

Aprovechamos de bordear la piscina, que era como olímpica (en serio). Tenía cuadraditos de azulejos azules, típico de las piscinas de antes, y había camarines para hombres y para mujeres, y un sector para asados.Todo eso era muy lindo, de madera blanca, y enredaderas.

Y luego de imaginar las historias que ocurrieron en esa piscina, de la cual la Nana dijo que hacía bastante que no se usaba por diversas razones, llegamos a la casa de atrás. Era para el servicio…. Pero… ¡Ojalá alguna vez yo tenga una casa así!

Era amplia, de piedra, living con chimenea. Tenía dos piezas. Habían cosas tiradas… Mi cuñado quería sacar una cama, por ciertos recuerdos. Empezamos a “hacer” espacio despejando los cachibaches…

Había poca luz, pero entonces veo. Cintas de celuloide, ahí, en el suelo. Y objetos antiguos. Pregunté si podía llevarlos, pero otra parte de la familia iría…

Llevamos entonces las cosas a la casa, y nos quedamos un rato a mirar. Vimos una sala de música. En una esquina había como un closet alto y arriba tenía un equipo de música con parlantes enormes, y abajo de ello una estantería llena de discos ordenados… Y obvio, un piano. Eso era la antesala de la biblioteca.  También a la entrada, había una foto de Pinochet.

La biblioteca era gigante, tipo un salón de baile. Tenía cortinas de esas como de teatro, y había un sofá. Ningún otro mueble. Vi albumes de fotos empastados en cuero, hermosos. Vi las fotos de la tía Mitty en muchos lugares, la vi junto al presidente Truman en Estados Unidos, en un descapotable. Era bella, bella, bella…

Estuvimos harto rato ahí, viendo fotos en blanco y negro. Mi cuñado nos explicaba cosas en las imágenes… La tía Mitty era preciosa, parecía una princesa. La Grace Kelly chilena. Su vida, según esas fotos, era como de película.

Estuvimos algunas horas, creo que sacamos algunas fotos, con un celu maybe, pero no las encuentro (no tenía cámara digital entonces. Curioso, de esto de hace sólo 3 ó 4 años y parece que hablara de la prehistoria…). Luego, por compromisos varios, nos fuimos.

Me acuerdo que quise conservar las fotos y las películas, pero no era tema, los dueños estaban en otra... Escribí entonces al centro cultural palacio de la Moneda, que era como nuevo, contando el asunto a ver si se interesaban en ir a hablar con la familia. Me respondieron, di los datos de contacto, pero no hicieron nada…

Creo que vi a la tía Mitty una vez, estaba bien viejiiiiiita, no se parecía a la mujer rubia y elegante de las fotos.

Hace poco supe más cosas de ella, como que las mujeres le debemos el voto. Nada de menor.

Después supe de la demolición de la casa, me dio tanta pena, era tan linda. Las cosas se perdieron, y esa arquitectura increíble, también.

clip_image002El sábado supe por twitter de la muerte de la tía Mitty, a los 101 años. LLamé a mi hermana.

El funeral fue esa tarde sabatina. Estuvo triste y lluvioso, hacía frío, hablaron los nietos. Estaba la Lucía Hiriart,                            Así se contó su muerte en twitter.

y lleno de periodistas. clip_image002[7]

Supe por mi sister que los restos de la tía Mitty serían llevados a La Serena, donde la familia aún tiene una casa. A la que he estado invitada varias veces, pero que aún no conozco. Cuando vaya, esta vez, sí sacaré fotos, para la posteridad... Debe ser tan linda como la que ya no existe (busqué fotos de la casa de Ñuñoa en Internet harto rato, pero fue en vano).

En fin, sólo quería escribir esto, en memoria una mujer que además de bella y elegante, usó su inteligencia y poder en pro de causas nobles. Entre ellas, nos dio voz y voto pleno y para siempre, a todas las chilenas. Gracias por eso tía Mitty. Y descansa en paz, te la mereces.

Foto: la obtuve de aquí.

*Hay muchas web con historias de ella y su esplendorosa familia. Algunos artículos que me gustaron:

1-Cuando demuelen la casa

2- Los 100 años de la tía Mitty

3- La Evita Perón Chilena

4- Algo más de la familia

Día de la Hispanidad en el Estadio Español 2023

Foto del stand andaluz, 2023 (foto mía, ver álbum ) Desde que me acuerdo, el 12 de octubre, feriado, para mí era sinónimo de ir al Estadio E...