samedi, janvier 08, 2011

Decir o callar

Pasado y presente

Hoy me llamó la Negra. Una compañera del colegio. Ella, cuándo teníamos cerca de 20 años se fue de viaje y luego a vivir por más de una decáda a San Pedro de Atacama. Recuerdo que nos escribíamos en los 90, en papel y lápiz, y el 2000 me invitó.

Fui, pero nos descoordinamos y justo ella estaba en Santiago cuando yo me encontraba por sus tierras... Me quedé, claro (en uno de esos lugares ultra baratos donde arriendan cama, ni siquiera piezas, ja, pero lleno de gringos), adermás justo estaba mi hermana.

Hice el periplo frecuente: Geisers, Valle de la Luna, Toconao, salares, etc. Bello. Pero no vi más a la Negra hasta algunos años atrás, en una fiesta del colegio, creo que a principios de los 2000. Tenía el pelo bien largo, estaba toda hippy, trabajaba en algo de turismo y decía "Santiasco"...

A veces, me acordaba de ella cuando pasaba cerca de su casa en Alvar Aalto en Vitacura (gracias a la Negra, que vivía en esa calle  cuyo nombre me llamó la atención, conocí a este impresionante arquitecto finlandés), y otras veces también la recordaba cuando andaba por del Tavelli de Las Condes, porque luego  ella se cambió a un condominio por ahí cuando sus papás se separaron, y su hermano chico era muy chico.

En ese tiempo nos hicimos amigas. Cuando nuestros problemas nos sobrespasaban, cuando nos caían encima los problemas de la desestrcuturación de tantas cosas que dábamos por sentadas y permanentes... No eran las mismas cosas para ella y para mí, pero eran iguales de pesadas.

Eso fue justo antes de la adolescencia, ahí cuando se es tan fuerte y vulnerable a la vez, que el equilibrio se hace tan imperioso para  no estar constantentemente en la cuerda floja durante el resto de la vida. Equillibrio que la familia debe procurar y resguardar, pero que suele estar tan sobrepasada a su vez, que no lo hace... y entonces las consecuencias se pagan después, más largas y más profundas. Y bueno, ese fue nuestro caso.

Hablábamos N entonces la Negra y yo. A veces a nuestro dúo se agregaban un par de compañeras más, una era vecina de Vitacura y también estaba como desestructurándose... las otras no. Eran niñas bien, de adentro y de afuera, de la Alianza Francesa, como supongo que nosotras queríamos ser, y casi casi lo éramos, pero no...
Yo siempre fui rara. En ese tiempo la Negra decía que yo era profunda. Otras de ese grupo decían que era especial... Yo creo que eran palabras de buena crianza, pero que me encontraban rara. Nunca me gustó ser rara... Y el otro día, leyendo "La Reina de Saba" (libro que me prestaron y no sé si devolveré...) leí algo que fue exactamente como me sentí toda la vida:

(Está un grupo de lolas conversando. Cuentan los temas que hablan y lo que dice cada una. Entonces hablan de Simún, la protagonista del libro, que será la futura reina de Saba pero eso nadie lo sabe aún, ni ella, y en esye momento  es una miembro muy pobre de la tribu, y es cuando es adolescente, o casi )

"Sus opiniones, por el contrario, interesaban poco. La experiencia le había enseñado que todo cuanto explicaba topaba con un asombro extrañado, un titubeo que atascaba la conversación. Por lo visto, nadie sabía qué contestar a nada de lo que ella decía porque lo consideraban demasiado raro. Era como si con sus contribuciones añadiera notas equivicadas a la melodía y a las demás les costara un buen rato volver a encontrar la cadencia y la tonada" (p.51 del libro del link).

Ser raro, sentirse raro por opinar diferente, te hace cuestionarte todo el tiempo si decir o callar. Si lo que dirás se comprenderá o no, si estarás armando cosas de la manera adecuada o no...O si mejor optas por el silencio, para no pasar por todo lo que implica el decir... El desprecio, la indiferencia, la burla o acrecentar, aún más, la distancia y la soledad con el prójimo.

Así esto del callar o decir me complica mucho. A veces digo más de lo debido, muchas veces menos, aunque llene de palabras, omito lo relevante. A veces, muchas veces, lo hago mal o incompleto. A veces, muchas veces, decido mal una parte (el cuándo por ejemplo) y todo se va al carajo. Me cuesta. Y esta semana me ha costado mucho.


Terapias

Hoy me llamó la Negra porque nos vimos hace menos de un mes, en la fiesta de egresados de 1990, 20 años post LAF. En esa fiesta hablamos... Volvimos a hablar como tantas veces cuando íbamos al colegio. Volví a decir y a escuchar.

Ella regresó a Santiago, está muy linda y algo hippy, pero no como la otra vez, está linda y de mamá y reconciliada o en gran parte con su mundo y con el mundo... Ese día de la fiesta nos reímos y bailamos y recordamos. Me pidió mi cel para invitarme un día a comer a su casa... se lo di, obvio. Yo no tenía el mío a mano.

Me llamó para decir hola, porque se acordaba de mi cumple por estos días y para contarme que luego que yo me fuera, muerta, ese viernes a las 4 am, desde de Borde Río... Un gran grupo se fue a seguir el after hour a otra casa, grupo en que la  Negra estaba, terminaron a las 9:30 am!!!. Me contó hartos detalles sabrosos y me reí. Todo eso pasaba mientras yo, con vestidito corto y jockey,  caminaba por una ventosa 4 esquinas, en La Serena, hacia la Avenida El Mar.

Y esta galla se pasó lo mina!!!, y el Fulanito está taaaaaaaaaaan, a mí me gustaba de pendeja, y no, él no está casado, no, no hablamos en toda la noche, sólo al final, cuándo nos veníamos en el auto de Sutanito me abrazó, pero nada... y tal y cual, y tienes las fotos de??? Eran los comentarios por celular, y entonces la Negra me pregunta: ¿Y yo? ¿qué te parecí yo?...

Le digo que la econtré tan linda, que no tan cabra artesa de 20 como la vez anterior, q me encantó lo conectada con su hijo, que vi la reonciliación con el mundo y cosas así... más en detalle... Y entonces me dice: ¡Si tú siempre fuiste TAN sicóloga!... Ja. me reí. Y Flash back... Claro.... Era verdad....Me había olvidado todas las miles de veces que me preguntaron si iba a ser psicóloga.... Siempre dije lo mismo: no, yo ya tengo suficiente conmigo como para encargarme de otros y agregaba, casi siempre, voy a ser aqruitecto.

(Finalmente ni fui arquitecto ni sicóloga, pero mi hermana chica sí fue psico, y debe ser la mejor del mundo, ja).

Le pregunté entonces a la Negra qué le había parecido yo...Dijo que en la fiesta se dio ceunta que  estaba igual, pero más grande, o sea mejor dijo. Pero que de hecho lo comentó en su casa, que estaba igual (me dijo que nisiquiera me encontró otra arruga, ja, en todo caso fue el comentario con respecto a mí "estás igual" exclamaban al verme... a veces, tb agregaban, "pero mejor"). Pero eso era físico. La Negra se refería a que yo seguía igual. Poniendo ciertos focos en los relatos...como antes.

Y entonces me cuenta que tiene una gran amiga, que es seca con las manos, que trabajaba con los dueños de Portillo y que ellos han dicho que ella tiene unas manos como nadie.... que hace reiki y otras terapias, y que vive en La Serena ahora. Que vivía en San Pedro, que de ahí se conocen... Y me dice otra serie de  elogios... quedo para dentro.

Justo antes de salir busqué un centro de sanación en el valle del Elqui porque necesito urgentemente calmar mi alma.... Quedo en silencio. Ella pregunta "¿Aló, qué te pasó?" le cuento lo de las terapias y la web.... Ella vuelve a repetir "¿Qué te pasó?".... Se dio cuenta, pienso. Igual que antes.

Me imagino ahí a la Negra y yo en el living de su casa de Vitacura con chimeea, hablando de las cosas que se hablan cuando se deja de ser niña. Me acordé que me hubiera venido tan bien una sesión de esas. Así, con casa grande y abastecida, y donde aún uno siente que pronto todo camabirá para mejor... Pero estoy en La Serena, lejos, por celular, acabo de cumplir 38 años y hay muchas cosas que ya no fueron...

Le digo cualquier cosa para no adentrarme. Me manda el celu de su amiga y la contacto. Trabaja en el Enjoy. Está copada. Igual agendamos para conocernos. Voy a la hora indicada, luego de bañarme un buen rato en el mar....

Ella es acelerada, contrario a lo que imaginé de una terapueta. Me habla de cosas varias, me muestra el SPA y me dice que conoció a un indú, con quién ella está tocando terapias, y él es fuera de serie y me puede ayudar en serio....Todo esto sin que yo diga casi nada, en 5 minutos, mientras arregla su sala de masajes para el cliente que viene. Me habla de chakras y otras cosas...

 ¿Se me notará?, pienso. Me interesó. ¿Podrá ese sanador, en una sesión, aydudarme a encontrar la calma?

Cartas

Tornado. Así siento esta semana del 2011. Partió a fin de 2010. Silencio sobre un tema que me dolió.  25 de diciembre con un disgusto desporporcionado que generó una disputa de esas que hieren.... Por otro lado personas que no están y preguntas que no se responden y son importantes para las decisiones futuras y angustia al respecto. Tres muelas rotas el mismo día, de la nada y dentista de vacaciones. Dudas que se acrecientan sobre personas que estimo.

1 de enero: mail bien intencioado pero desafortunado. Más dudas, y además con otra gente.
3 de enero: un chat que confirmó dudas desgarradoras. Reacciones que no llegaron que aumentaron la desazón.
4, mi cumple...un buen día, muy bueno, pero cumple....
5 enero: Estuve enferma sin poder moverme todo el día. Sin comer y sin tomar nada casi. Sin poder ver tele de lo mal... Un dolor de guata como no tenía desde que tuve tifus como a los 12 años. Impresionante.
6 de enero: Sólo té y sopa de pollo y no pudimos entrar a Fray Jorge porque el auto no es 4 x4... y vuelta!!!!
7 de enero, hoy, último día de este año, y una conversación virtual devastadora.

Es cierto, han habido cosas buenas, varias, el mar, el sol, los niños, dormir, amigos, pero no me repongo de los golpes. Ha sido fuerte para mí.

Entre medio, leí La Reina de Saba, un libro conflictivo desde distintos ángulos....

Y entonces pienso en todo esto y me dan ganas de escribir una larga carta a tanta gente. A distintas personas, distintas cartas. Y acá, una así que las contuviera a todas, pero sin conocer las otras letras sería como un texto en clave... Y no me gustan mucho los textos en clave a mí... La isabel Allende ha partido varias novelas así, escribiendo una carta... Paula, Inés del Alma Mía, y creo que otras...
Yo también he escrito largas cartas. Algunas lindas (no para best seller, pero lindas). Otras dolorosas. Algunas mezcladas. Una vez hasta escribí una que no envié y la transformé en cuento después. Hace hartos años ya. Las cartas tienen, siempre han tenido, un gran poder... El poder de decir clara y ordenadamente, en silencio, en privado, y sin interrupciones, todo lo que uno quiere decirle al otro.

No es fácil callar. Tampoco siempre es fácil decir.  No siempre se dice a quién se debe y/o cómo se debe. Y a veces, cuando uno se vuelve valiente y hace lo que cree adecuado, y enfrenta, y dice, de la manera correcta... tampoco, necesaraimente, el otro considera que se hizo bien, o que lo que se dice es pertinente ni menos que amerita una respuesta. Eso sólo lo exigen sin clemencia los ojos que dicen y miran frente a frente.

Relaciones

No escribí las cartas. Hablé por chat con algunas personas. Con una amiga de la pega por facebook y fue muy reveladora la conversa. Además ella es muy divertida y ultra clever. Me morí la risa y hablamos muy seriamente, todo mezclado, Bkn. Le conté algunas cosas y a eso ella le agregó otras, tal que terminé reflexionando sobre cuál es la relación entre:

Ser cobarde (no enfrentar algo), ser cínico, negar, que las cosas te refalen, buscar la calma, ser generoso, ser yegua y egoista, vivir y dejar vivir, tener responsabilidad emocional con respecto al dolor del otro,  y responsabilidad de dar información... Nos dimos cuenta que el algunos puntos las cosas se mezclan en figuras complejas... No terminamos una muy interesante conversación porque eran casi las 3 am... ahora son las 4 am...

Todo esto me da tantas vueltas en la cabeza por tantas cosas que han pasado, que no pude evitar venir aquí a escribir este post, eso mientras dejaba con menos de la mitad la cajetilla de Kent 1 que compré (yo, la que no fuma). Creo que hacía más 10 años que no fumaba así.  Ojalá se me pase. Todo.

(Sí,  tb se me pasó la mano con la extensión... pero bueno, a veces pasa).