dimanche, mars 08, 2009

Rituales Urbanos

“Vamos al San Cristóbal, yo te acompaño”, me dijo Flavio por gmail, cuando le conté que andaba mal con el tema pegas, porque si bien he ido a harta entrevista y cosas, aún no hay nada bueno, concreto y estable al respecto. Entonces, como lo necesito con urgencia, iría a San Expedito... A una iglesia cerca de mi casa que encontré (Simón Bolívar con Antonio Varas). (Igual, aunque no sea católica, voy donde mister Santo, ja).

La cosa es que fui caminando a la iglesia esa justo cuando una de mis “cartas” me dijo, “Mira no va a ser para el lunes, yo creo que para jueves o viernes”...

Esa noche, vino C. a comer. Él lee el naipe español, me lo leyó y me dijo algunas cosas que me gustaron, y otras que me asustaron...

A la mañana siguiente tenía en mi gmail “Oye, me las ingenié para saber antes, y es sí, y empiezas el martes a las 9 am”. Me puse feliz. ¿San Expedito me ayudó?... Es un reemplazo en la biblioteca, de nuevo, igual que el año pasado, y me encantó. Pero no era sufi... Había que hacer algo más...

El viernes quedamos con el Flavio que iríamos a la Virgen del San Cristóbal. Onda porque seguro en los lugares de oración se conjuga una energía especial... Beneficiosa para los pedidos desesperados, como los nuestros.

Ese día en la noche, además, hicimos un ritual en la casa para las buenas vibras, ondas, abundancia y demás. Producido igual. Como F hace Reiki y sabe de meditación, la guió. Teníamos música precisa para eso. Anotamos qué necesitábamos para lograr lo que queremos lograr, pero no onda, “suerte, dinero, pitutos”, sino onda, tranquilidad mental, emprendeduría, paciencia, prudencia, etc. esas cosas. Lo que queremos lograr es felicidad, paz, bienestar económico, etc.

El haber hecho esa distinción fue súper potente para mí en el ritual. Pusimos velas, aromaterapia especial, ciertas piedras, sacamos algunas cosas, pusimos cojines, y luego, con el papel doblado sobre el corazón, F llevó la meditación ¡súper bien! Tanto, que tuve ¡¡¡unas visualizaciones increíbles!!! Les conté (a F y V) y me comentaron que eso era súper poco usual, y bueno, y seguro era una señal súper positiva. Fue heavy. Terminamos a las 2 am...

A las 10 am Flavio estaba en mi casa tomando desayuno, y a la media hora partimos al San Cristóbal. Años que no iba... (La V me preguntó porqué el cerro se llamaba así, si estaba ese santo ahí igual que la Virgen... Moya, pero buenas preguntas, que buscaré alguna vez)...

Flavio y yo figurábamos con nuestras botellas de agua, cámaras y bloqueador solar porque ¡hacía un calor!... uff, para asarse. Vi N gente en bici, con niños en sillitas atrás, precioso. Subimos caminando, por la parte de asfalto y también pos los senderos. Paseamos por el jardín japonés, uno mapuche, y por la piscina Tupahue (hermosa). Nos subimos a un balancín y nos tiramos por un refalín, ¡Súper! Pasamos por la casa de la cultura, de piedra y bugambilia en flor, preciosa... donde todos los domingos de marzo a mediodía hay recital de algo gratis.

Llegamos así a los pies de la Virgen, donde venden postales y cosas para comer en mesitas. Súper bonito. Subimos... Yo llegué ahí debajo de la Virgen a hacer mi "oración", pero no pude mirando al Cristo que está ahí. Todo lleno de heridas, con sangre en la cara, con lanza y corona de espinas.... Casi desnudo, clavado, mirando hacia abajo, moribundo o muerto, ultra adolorido... No pude mirarlo y “pedirle”... ¿Cómo alguien puede pedirle algo a alguien en esa situación?... En cambio la Virgen... Blanca, alta, erguida por sobre todos, y de brazos y manos generosas... Otra cosa...

Bajé hasta donde pude verla y cerré mis ojos. Recordé todo lo de meditación que me enseñó la Mac, y me imaginé el cordón de luz con el centro de la tierra... Me invadí de luz blanca mientras procuraba unirme con la energía universal. Miré al Flavio que estaba cerca, y lo envolví también. Recordé mis visualizaciones y las llené de luz blanca y dorada después. Así estuvimos un rato, meditando...

Debo decir que es la primera vez en mi vida que subo hasta la Virgen en son de oración, y me cargó que la gente hablara por celular ahí, como si estuviera en cualquier parte... Qué curioso, supongo que si hubiera ido de turista, como siempre antes, me hubiera dado lo mismo... Pero ahora que sé esto, imagino que seré siempre mucho más respetuosa con lugares así.

El Flavio y yo bajamos, nos comimos una empanada de pino y unos huesillos con mote, la muerte (empanadas ricas $700 c/u, huesillos en vasos de vidrio y generosos, $600 c/u pero se nos acabó el agua, y las bebidas eran caras). Comimos rico, y contentos, bajamos...

"¿Tomamos el teléferico o caminamos?", me dijo Flavio. Caminemos, dije. Y nos metimos por un sendero, que parecía sendero, pero -luego supimos- no era (en ninguna parte había un cartel de no pasar o algo)... Y ¡Nos perdimos!

Era súper solo el camino y compli, menos mal que había sol. Estuvimos haaaaaaaarto rato ahí. En algunas partes me urgí, se veía un precipicio de proporciones si uno pisaba mal. "No mires para abajo" me decía Flavio, que me ayudaba y sabía algo de montaña.

No teníamos agua y hacía mucha sed. Él tenía un GPC y me dijo “estamos en medio de la nada”... Yo veía cerro y cerro y cerro... Era como estar en medio de una selva en el sur, y no a pocos metros de Santiago....

En un minuto vimos unas personas que vivían ahí, como en campamentos (indigentes), pero no quisimos meternos, y seguimos.... Al rato de seguir en medio de la nada, Flavio se adelantó a “reconocer terreno”. Y fin del camino, no se podía seguir... Nos devolvimos y pasamos por donde estaban las personas. Amables, nos indicaron por donde salir.

Un poco más allá había otra “casa”...Y vi un plato con comida para perros (hecha). Me vino una cosa al alma ¿cómo es una persona que, viviendo acá y así, en medio de un cerro, se las ingenia para tenerle comida a unos perros?.... Le dije a Flavio que quería hacerle una entrevista a esa persona. Así conocimos a don Tomás. Flavio sacó su cámara y me hizo de camarógrafo... Tenemos que editar el video. Eran cerca de las 5 pm. entonces.... Seguimos.

Otra vez perdidos, en medio de una ladera de piedras, muertos de calor, de cansancio, con dolor de pies y de piernas, con la boca muy muy seca y sin agua.... Y entonces, cuál aparición, vimos un tipo a caballo que era como un guardia o similar del cerro... Nos indicó el modo de salir y nos acompañó... Aparecimos detrás del Sheraton... y desde ahí a caminar a todo sol hasta el auto, en Pedro Valdivia Norte.

Llegamos, y nos zampamos 1 botella de agua mineral cada uno, y nos volvió el agua/alma al cuerpo. En ese lugar había wi-fi, vendían café helado (tomé uno, rico) y quiches... y arrendaban bicis incluso con asiento para niños. Defi, hay que pedir mapas al inicio (y por si, subir en teléferico, desde abajo hasta la cumbre y bajar en funicular, cuesta 3 lucas por persona).

Eran pasadas las 6 cuando nos fuimos, sucios, súper adoloridos, pero muy, muy contentos.

Mis fotos del día en el albúm (¡Pínchalo!, poniendo el cursor sobre la foto),
San Cristóbal, Flavio y Katinita

Flavio hizo un una cosa bonita, aquí.

Imagen: Foto que saqué yo, de una fuente geométrica de piedra, en un jardín mapuche del cerro, con vista de Santiago. Me encantó esta obra... Es de piedra, tiene agua, me gustó la forma, el material, la onda... el lugar... Es como de ritual según yo... Para un ritual urbano, por eso la elegí para ilustrar este post.

dimanche, mars 01, 2009

Mudanza, nostalgia y a lo hecho...pecho.

No pude seguir con el desembalamiento de cajas. Terminé de leer una carta que me escribió mi hermana para navidad hace varios años. Cuando jamás la pensé tan lejos, cuando no imaginé que se casaría para siempre y sería “señora de”... sino que era mi hermana chica y pronto volvería a la casa.

Una época en que ella se fue del Arrayán a vivir al Cajón del Maipo y estábamos peleadas heavy. Cuando ella entraba en los 20 y yo los terminaba... Hablaba de varias cosas que también echo de menos. Tanto. Me dio tanta pena que vine a volcarla acá, de la única manera que me sale fluida, escribiendo.

Encontré además postales enviadas de Praga, Tokyo y Aims de diferentes años, de distintos amigos, algunos con los que tengo hoy poco o nada de contacto, y otros con los que entonces no lo tenía y ahora sí, mucho más. Hallé mi pasaporte con visa a USA, aún vigente....

Encontré diskettes, cámaras de fotos con rollo, cassettes, y algunos CDs de datos y de música de hace mucho tiempo, cuando no habían DVD o no eran tan usuales. Encontré cartas que me escribía la Ale desde España, a mano, cuando recién se ganó la beca. Y yo le respondía en cartas con un pape especial, hecho a mano, casi transparente.... de colores, y cuidaba la letra. Y eso fue el 99 o por ahí.

Pienso que no tengo donde analizar los diskettes, mi notebook no tiene disketera, y la radio cassette que tengo, no sé si está buena como para eso... Hace tanto que no los escucho, que ya no sé. Ya nadie me escribe cartas, y a lo más recibo “feliz cumple” en Facebook porque hay una cosa que los recuerda. Ya no hay agenda de papel con millones de cosas pegadas, ni la gente se aprende el número de teléfono de memoria, o anota los cumple en las mano para no olvidarse, ahora se escribe en el cel o la blackberry o equivalente... Y ya tampoco es cosa de borrar algo y se acabó... Ya todo queda, pero de otra manera...

Y recuerdo los viajes a la playa escuchando cassettes de Violeta, Serrat y tanta gente, coreando con el papá y las chicas... Me acuerdo cuando salió eso del “auto replay” y me encantaba que no había que dar vuelta el cassette. Ahora hay que armar el ipod o lo que sea previamente en el pc para enchufarlo en un auto que tenga radio con conexión a esas cosas. Ya nadie escucha la radio en un viaje largo.... Yo sí, no tengo ipod, nunca me gustaron las cosas en los oídos, me encanta escuchar radio, de hecho sintonizo la Paula.fm, y la escucho just now.

Me acuerdo de haber dado vuelta un CD alguna vez, así de inexperta. Me acuerdo que aún tengo rollos sin revelar, porque era caro, de tantas cosas. Y literalmente hablo del siglo pasado. Me acuerdo cuando me llegaban las cartas de la Ale, o las de Eléonore en Francia, o de otras personas con las que tuvimos onda epistolar. Es heavy.... La nostalgia de la historia reciente.

Siento que mis memorias son de alguien de 80 años, todo por los artefactos que hace 15 o menos años incluso aún estaban ok, como mis cassettes, mis cds y tanta cosa.

Encontré adornos que traje de México, y cosas con Dioses de Japón, que ya no recuerdo de qué eran (¿para la suerte?), y tanta cosa que se acumula con la vida. Esos vaijes fueron el 2001 y el 2002, en ese entonces las redes sociales no comían el tiempo off line. Ahora ¡¡¡hasta hay palabra para la cosa!!! Impresionante.

Ya nadie quiere adornos, son “cachureos”. Eso decía mi nana mientras armaba las cajas de mi papá, que de la enorme casa del Arrayán se fue ahora a un depa inhumano según yo, con cocina americana de esas que no puedes estar y abrir el refrigerador a la vez... ultra chico, sin loggia, frente a miles de otros edificios....

¿Cómo un arquitecto puede venderse de esa manera? ¿Cómo la “modernidad” puede construir sin considerar el espacio vital habitacional? ¿Cómo pueden las leyes urbanas apoyar algo así, y en Las Condes más encima?...

Claro, porque hay gente como mi papá que opta por esos lugares.... Pero creo que la pregunta es más honda. Es como la agenda medíatica ¿los medios dan lo que la gente quiere o la gente quiere lo que los medios dan?... Debe ser similar la question digo yo. Compleja....

En la urbanización actual, para gente "más bien" sola (porque todos tenemos amigos, familia, y demás, nadie es solo solo en general), esos son espacios como hechos para no estar. Anti arquitectura, ergo. Las piezas de hotel son más adecuadas... y cálidas. Me molesta esto. Me he acordado tanto de Martín Duran, mi profe de “Ciencias Sociales y Urbanas” en Arq. Y de teoría de Arq., de la felicidad y los “contactos íntimos” de Alexander. Me molesta lheavimente a codicia humana, que se refleja tan bien en lo urbano. Tan bien...

En esos lugares nuevos “para uno”, obviamente no caben las cosas heredadas de los viajes, las fotos de la familia creciendo, los libros de siempre y menos los diccionarios o las enciclopedias con las que trabajé tanto.... Ya todo es digital. Cabe todo el un nanoX de lo que sea. No hay espacio para el pasado. Ligero de equipaje es la consigna... Vacío de memoria concreta, de espacio para armar un puzzle con la familia, de sentarse con varios a hablar hasta las tantas con mucha risa, todo eso urbanamente ya no cabe. El minimalismo la lleva. Y es bien caro. No es lo mío, defi.

Me dio tanta pena.

Yo, me vine a providencia, o Ñuñoa, no sé bien, la vereda del frente es Provi, esta parece que no. Me gusta. La gente tiene antejardines grandes y sale a regar y en la tarde hay olor a tierra mojada. El conserje te ayuda a subir cosas en el edificio sin ascensor y sin piscina y sin y sin... Pero es un depto. donde hay un balcón que te cabe una mesa y sillas y una planta y es de madera. Las paredes son de ladrillo y mis muebles de madera se ven bakán. Estoy desarmando cosas y me caben los libros y las fotos de los viajes, y hasta hay lugar para, en medio de tanta cosa, sentarse y re leer cartas de la hermana y llorar otra vez.

Claro, el depa es compartido... Mis amigos (F y V), me aceptaron, con librero, mesa de centro, cuadro de Rodin, mesa de vidrio y por supuesto libros, fotos, y toda mi ropa. Son 3 piezas, hay closets grandes, etc. Tenemos una planta y además web, fono, cable, lámparo alógena y demás cosas postmodernas.
Ahora, al ordenar estantes, veo los libros de ellos, agrónomos ambos, y veo cosas que tienen que ver con apicultura, cultivos orgánicos y similares. Además se iniciaron en Reiki, y ayer la hermana de V pedía consejo sobre eso. Comemos muchos duraznos que hay en cajas traídas del campo, y pronto paltas que aún no maduran, pero vienen de no sé qué fundo... Ahora tenemos una lavadora que debe tener 25 años o más y funciona... Me acordé de un texto que buscaré, de Galeano creo, donde hablaba que de chico hasta guardaban los lápices sin tinta para rellenar, etc. donde todo podía servir....

Yo soy del largo plazo, de la tradición, de la onda con la tierra y el agua, de lugares donde la gente riega en la tarde y toma once viendo la novela, comiendo marraquetas. Donde el conserje te conoce por el nombre y te ayuda a subir cosas. Yo soy de esas personas que cree que en los lugares debe haber espacio para el presente, y también para el pasado. Quizá no tooooodo el pasado, pero al menos uno donde los recuerdos, sean buenos momentos y no sólo "cachureos".