vendredi, mai 30, 2008

Falta de Yin

Tienes falta de Yin”, me dijo María Luz con su sonrisa cálida, una vez que me hubo hecho varias preguntas para la evaluación.

El Yang es la energía del día, y el Yin de la noche. Tú tienes un problema en el traspaso de uno a otro, por eso no puedes conciliar el sueño. Tienes los canales obstruidos, por eso te pondremos agujas en los extremos de esas vías”. Acto seguido me tocó con el dedo dos puntos, uno a cada lado de mis tobillos. De cada pierna. Salté con los 4 toques. Me puso una aguja en esos lugares. La otra aguja me la puso en la guata. Y una última en la cabeza, “para relajar” dijo.

Cuando me hacía la evaluación, María Luz me tomó el pulso. Una vez hecho eso me pregunta: “¿Tú piensas mucho, le das vuelta y vuelta a todo?". Me reí (¿cómo podía darse cuenta de eso con sólo tomarme el pulso?). Y contesté afirmativamente... Me contó que los gringos le decían a eso (en inglés), “empollar” (pensamientos)... Más me reí... Les pidió a dos aprendices que practicaran la toma de pulso conmigo... Así que tenía a un chico en la mano izquierda y a una chica en la mando derecha, mientras María Luz escribía en su hojita mágica.

También tuve que mostrarles la lengua... -María Luz llamó a los aprendices a ver-. Ahí estaba yo con la lengua fuera, mientras este órgano mío era observado detenidamente por estas 3 personas. Muy chistoso para mí, pero bien serio en rigor. Las características de mi lengua son “estrecha, azulada, con fisuras horizontales”... “Sólo una particularidad para la medicina china”, dijo María Luz. O sea, ni bueno ni malo, según yo. Pero, de curiosa investigué, esta página me pareció bien completa.

Una vez hecho lo anterior, me llevaron a una salita con camilla. Todo es muy lindo y limpio, y la música china es muy agradable. Me tiendo. Me tocan los tobillos, salto, luego me intentan poner las agujas –con mucha paciencia. A mí me dan terror las agujas a pesar que sé que la acupuntura ayuda y que el dolor es mínimo, y si es que, es sólo el pinchazo. Igual me da pánico todo-.

María Luz se divierte conmigo. “Eres muy acelerada tú”, dice mientras me calma. Me sudan las manos. Ella se apiada de mí y me dice, maternalmente, “viniste a acupuntura”... Me ayuda a relajarme y finalmente me pone las agujas. La chica aprendiz me toma la mano con cada pinchazo, y eso me tranquiliza. Ya, estoy clavada con 6 agujas en total. Voilà.


María Luz conversa conmigo. Me explica que el principio fundamental de la energía china, es que todos los trastornos órganicos se producen por un desequilibrio de la energía. "No nos alimentamos según las estaciones ni respetamos el horario del día", me dice. Me cuenta que eso procura la acupuntura, nivelar la energía.

Es un día bien helado, pese a que son recién pasaditas las 4 pm. Me tapan con toallas gorditas, -con olorsito rico y de tonos claros, muy agradables- las dos manos, las piernas, la guata (salvo donde está la aguja, obvio) y me apagan la luz. Me dejan solita 30 mn., para que las agujas hagan efecto.

Yo no puedo dormir pese a que me cuentan que la mayoría de los pacientes lo hace, justo cuando están pinchados. Yo no puedo, de hecho es mi motivo de consulta. Insomnio. Insomnio de conciliación para ser más precisa. Para la medicina china es importante distinguir entre los tipos de insomnio existentes. Yo no sabía que habían varios, hasta entonces.

Igual cierro los ojos. Empiezo a escribir mentalmente justo este relato. Llega el aprendiz varón –pelo largo, unos 22 años, delantal blanco. Me contó antes que es músico, además de aprendiz de medicina china-. Me pregunta si estoy bien, le digo que tengo frío. (Una de mis manos se destapó y me congelo).

Pasan mis 30 minutos y llega María Luz. Un encanto ella. Me saca las agujas “mientras más rápido mejor” me dice. No me duele nada esta vez. Me toca los mismos puntos, ya no salto y casi no me duelen. Increíble. Si no me hubiera pasado, creo que no lo hubiera creído. Me pregunta si quiero que me deje una aguja intravenosa como ayuda (al insomnio)... Lo dudo. ¿Yo con una aguja?...Ella me mira y me dice: “Es súper chuiquita, no duele nada, te pongo una telita y te puedes bañar y todo”. No puedo resistirme a su encanto y acepto. La agujita efectivamente es mínima... La tengo puesta justo ahora.

Hoy es jueves (bueno, en rigor viernes de madrugada). Son las 3 :11 am y para variar no puedo dormir. Mi primera visita ocurrió ayer miércoles, mi próxima sesión es el lunes... Leí en un mail que me mandó la Pauli que esto del insomnio se pasa con acupuntura, entre la cuarta y la décima sesión (aquí y aquí). La Pauli me contó que ella tuvo, y se le pasó a la quinta sesión... De hecho es por ella que fui a este lugar. O sea, no me queda otra que esperar...

Son dos sesiones a la semana. Me gustó el lugar, es una clínica linda, moderna, limpia. Es de la escuela de medicina china, y tiene un año funcionando. Está en el ex hospital San José, muy cerca del cementerio general.

El ex –hospital es el típico hospital público antiguo. Está como en un gran patio, y tiene techos altos. Hay estacionamiento (600 pesos). El lugar en general está así medio abandonado... Pero uno ingresa por la puerta que dice “clínica de acupuntura”, y todo eso queda olvidado.

El recinto de la clínica es cero falta. Hay estufa, es iluminado, la gente es muy amable (me dieron té verde, gratis, incluso, porque hacía mucho frío). Y es barato: 6 mil pesos por sesión (obviamente no hay bonos involucrados). “Lo mínimo son 10 sesiones (para un resultado, pero se paga cada vez) y lo ideal es 2 veces por semana”, me cuenta María Luz.

Si a alguien le interesa conocer este lugar, puede pinchar aquí y saber más y ver contactos (aviso que no son los mismos precios en las otras sedes, no sé porqué, pero es así).


Imagen: El típico símbolo (que es un
taijitu) del Yiny Yang. La imagen la obtuve de wikipedia, en este link.

1 commentaire:

gracia a dit…
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